Salud

Salud halla en Costa Rica ocho casos probables de reinfección por covid-19

Se trata de cuatro hombres y cuatro mujeres, con un rango de edad entre los 20 y los 55 años

El Ministerio de Salud informó, este miércoles 30 de diciembre, de ocho casos probables de reinfección del virus SARS-CoV-2, causante de la covid-19, luego de analizar a diez personas sospechosas de que esto les haya ocurrido.

Una de las otras dos personas que no fue calificada como probable, fue descartada, pues se trataba de covid-19 prolongado y seguía con la primera infección. Mientras que la otra persona se considera aún sospechosa.

Se trata de cinco hombres y cinco mujeres, con edades entre los 19 y los 55 años, uno de ellos fallecido.

Salud y varias instituciones involucradas en la investigación confirmaron los casos de estas ocho personas probables, cuatro hombres y cuatro mujeres.

Estos ocho pacientes tuvieron pruebas positivas por laboratorio (con la técnica PCR en tiempo real) en dos ocasiones distintas, y, además, los valores de ambos episodios resultaron comparables dado que se utilizó la misma metodología o una equivalente.

Entre los síntomas más comunes que se presentaron en los pacientes probables, durante el primer episodio están tos, cefalea, fiebre y odinofagia (dolor de garganta al tragar).

En el segundo episodio los síntomas fueron cefalea, tos, debilidad, odinofagia y disnea (dificultad para respirar).

Al 22 de diciembre pasado, solo se habían logrado determinar en el mundo, con evidencia científica, 31 casos de reinfección entre 82,1 millones de casos. Estos se han visto en 14 países: México, Israel, Perú, Corea del Sur, Brasil, Suecia, España, Países Bajos, Bélgica, Catar, Estados Unidos, India, Ecuador y Hong Kong.

De ellas, dos personas han fallecido.

Sin embargo, en el mundo se analizan más de 3.000 posibles reinfecciones.

En Costa Rica, Salud informó, en un comunicado, de que un análisis del Grupo Técnico (compuesto por Salud, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), la Universidad de Costa Rica (UCR) e Inciensa) halló, entre diez análisis, ocho que se clasifican como probables de reinfección, un caso sospechoso y otro como covid prolongado.

Asimismo, el promedio de tiempo entre el primero y el segundo incidente es de 107 días, con un rango de 46 a 183 días.

¿Cómo se determina si hay reinfección?

Los estudios comprenden una serie de análisis rigurosos de los que participan diferentes tipos de profesionales para referir ambas pruebas. Este análisis es realizado por un grupo técnico integrado por funcionarios de Salud, la Caja, el Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa) y la UCR.

En general son tres pasos:

1- Tener dos prueba positivas, ya sea por PCR (que detecta por medio de la genética del virus) o de antígeno (que detecta por medio de proteínas del virus), con una diferencia de 90 días entre una y otra. En quienes están hospitalizados, la diferencia puede ser de 45 días o más.

2- Comparar los resultados de estas pruebas diagnósticas.

3- Realizar un análisis genómico (de la genética completa, gen por gen) del virus.

El primer paso es determinar si las personas tuvieron resultados positivos de pruebas diagnósticas PCR o de antígeno que confirmaron la presencia del virus SARS-Cov-2 en ambas ocasiones. Esto quiere decir que puede darse en personas que fueran asintomáticas en alguna de las dos ocasiones.

En otras palabras, una persona que dio positiva por covid-19 en, por ejemplo, marzo vuelve a presentar síntomas tres meses (o más) después y se realiza otra prueba y nuevamente esta da positiva.

Esto quiere decir que un análisis como este no incluye a quienes fueron diagnosticados por nexo epidemiológico, porque se requiere de una prueba diagnóstica. Las personas que se diagnostican por nexo es porque presentan síntomas y conviven bajo el mismo techo que una persona positiva por laboratorio, pero a estas no se les realiza una prueba.

Tampoco entran las personas a las que una prueba por anticuerpos les determinó que estuvieron en contacto con el virus en algún momento.

Una vez que los científicos tienen ante sí ambas pruebas positivas las analizan para determinar si hay posibilidades de falsos positivos, y se adentran en ellas para obtener el resultado.

Uno de los puntos que analizan es el llamado umbral de ciclo. Cuando a una persona se le hace el examen de laboratorio mediante la técnica PCR, esta toma la muestra y la multiplica un número de veces para determinar si la persona tiene el virus o no.

La PCR toma un segmento y lo replica muchas veces. Esos son los ciclos para determinar la infección. El umbral de ciclo es el número corte de réplicas a partir del cual se considera que el caso es positivo. No obstante, ese número debe ser menor a 30 en ambas infecciones.

Otro punto importante es que ambos resultados deben ser comparables entre sí, es decir, la metodología con la que fueron analizados debe ser lo suficientemente parecida como para que puedan compararse ambos resultados.

Si estas dos cosas se confirman, se procede al tercer paso: analizar el genoma de los virus presentes en ambas infecciones.

La idea es localizar si hay o no diferencias o cambios genéticos (mutaciones) entre el virus de la primera infección y de la segunda.

Si hay mutaciones, se confirma que son dos infecciones distintas y no de una misma que simplemente no manifestó síntomas durante algún tiempo.

No obstante, el Ministerio de Salud recordó que establecer el estatus de reinfecciones confirmadas es complejo debido a las limitaciones para tener la secuenciación genética de los virus del primer y segundo episodio.

Para que esto suceda, se deben tener disponibles ambos análisis extraídos del hisopado nasofaríngeo. Esto se puede obtener mediante dos formas, una es que la primera muestra tomada a la persona hubiera sido de las seleccionadas al azar para que se le hiciera el análisis genómico. Hasta el momento se han analizado los genomas de aproximadamente 150 personas.

De esta forma, al confirmar el segundo positivo, se realizaría el segundo análisis genómico.

La otra forma es tener disponible la muestra tomada a la persona en la primera ocasión para así, con el segundo positivo, analizar ambas gen por gen. Sin embargo, esto es muy difícil, especialmente cuando pasa mucho tiempo entre una infección y otra, dado que la capacidad de almacenaje de los laboratorios es limitada.

¿Cuál es la diferencia entre sospechoso, probable y covid-19 prolongado?

La información suministrada por Salud señala que hay tres clasificaciones en los pacientes analizados: un sospechoso, ocho probables y una persona con covid prolongado.

Entender esta diferencia es necesaria para saber cómo se estudian los casos.

Una persona sospechosa será quien pase el primer paso de los tres que se describieron en el punto anterior, es decir, quien tiene dos positivos por laboratorio en momentos diferentes.

En este caso, deben haber pasado al menos 90 días entre una infección y otra, o, si la persona se encuentra en el hospital con síntomas de covid-19, el lapso puede ser de hasta 45 días.

En este caso, se trata de un hombre de 19 años. Es posible que, al determinar el segundo paso y analizar ambas pruebas de laboratorio hubiera datos que no estuvieran disponibles o la metodología de ambas pruebas no resultara comparable.

Las personas consideradas probables pasaron, por así decirlo, el segundo filtro y el análisis de ambas pruebas diagnósticas determinó el resultado.

La persona que se determinó que tenía covid-19 prolongado, una mujer de 32 años, entra en otra clasificación. En realidad esta mujer nunca se había recuperado formalmente de su primera infección. Por ello, no cuenta como una reinfección, si no como una misma infección que se ha mantenido de forma prolongada en el tiempo. Que se mantenga durante tanto tiempo (73 días, en este caso) se da en muy raras ocasiones, pero es posible.

Múltiples factores están detrás de la reaparición de los virus

A la fecha, la comunidad científica internacional no tiene una sola respuesta del porqué ocurren las reinfecciones por virus.

Parte de la respuesta apunta a la interacción entre el virus y su huésped (la persona, con sus particularidades de genética, edad, estilo de vida, estado general de salud).

En términos generales, el sistema inmunitario humano tiene un papel clave. Cada vez que enfermamos o exponemos a un virus, bacteria, hongo o parásito, el cuerpo genera una forma de reconocerlo posteriormente. A esto se le llama memoria inmunitaria.

Mientras el organismo combatió la infección, generó células de defensa y sustancias llamadas anticuerpos que no mueren con la enfermedad.

En algunos padecimientos (como sarampión), esta inmunidad natural se mantiene de por vida.

En otras enfermedades no: los anticuerpos y células de defensa se mantienen durante cierto periodo y por eso es posible enfermar otra vez (o necesitamos un refuerzo de vacunación cada cierto tiempo, como sucede con el tétanos).

También hay casos, como la influenza, en que el virus muta tanto que nuestro sistema crea defensas, pero al año siguiente el virus que circula es distinto y estamos susceptibles. Por esta razón hay vacunación contra la influenza cada año.

Y en otros, como los rinovirus (principales causantes del catarro), es que hay tantos (más de 200) que es posible que cada vez que nos resfriemos sea por culpa de una cepa distinta.

Así ataca nuestro sistema inmunitario

La forma en la que responden nuestras defensas y el tipo de patógeno son determinantes en saber por cuánto tiempo estaremos protegidos contra la enfermedad.

FUENTE: EUGENIA CORRALES-AGUILAR, VIRÓLOGA; ÁLVARO AVILÉS, INFECTÓLOGO, OMS, CDC.    w. s. INFOGRAFÍA / LA NACIÓN.

Una de las principales interrogantes radica en cómo se comportan estas y en cuán común será que una persona sea susceptible de infectarse más de dos veces y pasar por una tercera, cuarta o quinta.

La gravedad de las manifestaciones también genera dudas, porque no en todas las personas se comporta igual una segunda infección.

De los 31 casos confirmados hasta el momento en el mundo, el 85% ha tenido síntomas la primera vez y el 88% la segunda. En la tercera parte de las ocasiones, los síntomas han sido más graves la segunda vez.

De estos 31 casos se han visto dos muertes, ambas en personas de mayor edad y con un sistema inmunitario deprimido.

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.

Juan Fernando Lara Salas

Juan Fernando Lara S.

Redactor en la sección Sociedad y Servicios. Periodista graduado en la Universidad de Costa Rica. Ganó el premio Redactor del año de La Nación (2012). Escribe sobre servicios públicos, infraestructura, energía y telecomunicaciones.

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