Salud

Calma y mucha higiene: los siguientes pasos ante el nuevo coronavirus en Costa Rica

Autoridades sanitarias intensifican llamados a población para reforzar hábitos de higiene y evitar contacto físico en saludos; posibilidad de tomar medidas más fuertes, como cancelar eventos masivos, dependerá de comportamiento del virus. Por ahora no.

¿Qué pasa en Costa Rica cuando se confirma el primer caso del nuevo coronavirus Covid-19? ¿Se suspenderían clases, conciertos y partidos de fútbol? ¿Se pondría en cuarentena a barrios o ciudades completas como en otros países?

No. En absoluto. La llegada de un primer caso no debe significar un cambio radical de vida para la inmensa mayoría de los costarricenses, pero sí una confirmación sobre la necesidad de reforzar sus prácticas de higiene personal.

Para la persona infectada y sus familiares cercanos, un diagnóstico positivo representará el inicio de una etapa de aislamiento y monitoreo de al menos 14 días hasta que pase el periodo de incubación de la enfermedad.

En principio, ese paciente permanecerá en su casa bajo una estricta vigilancia médica.

La posibilidad de trasladarlo a un hospital dependerá de si se complica su estado de salud o si tiene algún factor de riesgo (edad avanzada, enfermedades respiratorias, etc) que pudieran complicar su condición.

Paralelamente, las autoridades sanitarias iniciarán el rastreo de las personas que vinieran en el mismo avión, carro o embarcación cuando el afectado ingresó al país, con la intención de valuar su estado y definir medidas preventivas, que también podrían incluir el aislamiento.

El Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa) está equipado para realizar hasta 50 pruebas diarias con muestras de casos sospechosos y dar resultados en un plazo de doce horas. Ese plazo podría aumentar si también se eleva el número de muestras para analizar.

De igual manera, el Ministerio de Salud intensificará los llamados para que el resto de la población aplique las medidas básicas de protección; principalmente, el lavado de manos y el protocolo de tosido y estornudo.

Para ello, ya se coordinó con el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) para reducir el programa de racionamientos de agua con el propósito que la población tenga el servicio disponible para su aseo.

Además, se insistirá en pedirle a los habitantes que eviten saludarse de beso, de mano o de abrazo. Quienes atiendan este llamado posiblemente comenzarán a saludarse con los codos, con señas o con un movimiento de manos a distancia.

Quienes acudan a los oficios católicos también deberían respetar la instrucción de no recibir la hostia en la mano, mientras que los templos religiosos deberán garantizar la adecuada operación y equipamiento de sus servicios sanitarios.

Las autoridades sanitarias posiblemente también reiterarán el pedido a los concesionarios del servicio público de transportes y a los patronos para que implementen medidas de prevención.

Entre tanto, los aeropuertos internacionales, los puertos y las fronteras terrestres mantendrán el protocolo de monitoreo y tratamiento de personas que presenten síntomas sospechosos de Covid-19.

Dichos procedimientos, en el caso de las terminales internacionales Juan Santamaría y Daniel Oduber, se activan incluso si un pasajero presenta signos sospechosos durante un vuelo hacia Costa Rica.

Tales medidas forman parte de un primer conjunto de medidas que pretenden cortar eventuales líneas de contagio en sitios públicos, escuelas y colegios, centros de trabajo, iglesias y otros espacios de concentración.

Aunque el Covid-19 de momento presenta porcentajes bajos de mortalidad en el mundo, es una enfermedad respiratoria de fácil transmisión debido a las gotitas de agua que despiden las personas al toser o estornudar inadecuadamente.

Esas gotitas infectadas permanecen horas sobre computadoras, celulares, manijas de puertas, mesas. Si alguien pasa su mano por esas superficies y luego se toca la cara, el nuevo coronavirus podría ingresar al organismo por boca, nariz y ojos.

En cuanto a la posibilidad de tomar medidas más fuertes, el ministro de Salud, Daniel Salas, ha insistido una y otra vez que todo dependerá de la forma en que se comporte el virus una vez que ingrese al país.

De momento, no se ha hablado de suspender espectáculos masivos como conciertos y eventos deportivos. Esta disposición solo se tomaría en caso de un incremento considerable de casos o muertes.

Incluso, Salas descartó que en este momento se esté pensando tomar medidas de cara a las actividades litúrgicas de Semana Santa (5 al 11 de abril).

La posibilidad de suspender clases o de modificar la jornada laboral tampoco ha sido considerada por las autoridades sanitarias.

En China, epicentro del nuevo coronavirus, Italia, Japón, Corea del Sur, India e Irán los gobiernos han tomado acciones extremas como suspender el curso lectivo debido a la agresiva propagación del virus.

De vuelta a Costa Rica, hoy el discurso de las autoridades está centrado en pedirle a la población que extreme sus medidas personales de higiene.

También han insistido en que las personas con cuadros respiratorios agudos eviten ir a grandes concentraciones y prevengan el contacto con otros enfermos.

Juan Fernando Lara Salas

Juan Fernando Lara S.

Redactor en la sección Sociedad y Servicios. Periodista graduado en la Universidad de Costa Rica. Ganó el premio Redactor del año de La Nación (2012). Escribe sobre servicios públicos, infraestructura, energía y telecomunicaciones.

Ángela Ávalos

Ángela Ávalos

Periodista de Salud. Máster en Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid, España. Especializada en temas de salud.

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