Juan Fernando Lara. 21 febrero
En el país, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y el Ministerio de Salud realizan una campaña extraordinaria de vacunación, que se inició en diciembre y concluye el 31 de marzo. Foto: Albert Marín
En el país, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y el Ministerio de Salud realizan una campaña extraordinaria de vacunación, que se inició en diciembre y concluye el 31 de marzo. Foto: Albert Marín

El niño francés con aparente sarampión acude en su país a un kínder donde ya se han reportado otros chiquitos enfermos debido a este virus.

Se trata de un menor, de cinco años, quien ingresó a Costa Rica el lunes y dos días después presentó erupciones en la piel, características de la infección con sarampión.

Sus padres reportaron a las autoridades de Salud que su hijo no estaba vacunado. No trascendieron las razones por las cuales estas personas no lo protegieron contra esta enfermedad.

Este caso, considerado por el momento como altamente sospechoso, activó el protocolo de atención en todo el país, confirmó este jueves el ministro de Salud, Daniel Salas Peraza.

Según el director de Vigilancia de la Salud, Rodrigo Marín, esta familia francesa ingresó por vía aérea desde Francia en calidad de turistas a Costa Rica, el lunes.

Permaneció un día en San José y el miércoles se desplazó a Santa Teresa de Cóbano, en la península de Nicoya.

“Tenemos localizado el lugar donde se alojaron y estamos buscando los contactos desde el avión hasta los contactos posibles en el último destino que es Santa Teresa de Cóbano”, informó Marín. Esto, dijo, incluye también el hotel en donde se alojaron en la capital, cuyo nombre no fue revelado.

La detección del menor se hizo tras una consulta de los padres a un médico privado luego de que presentara un brote en la piel.

El rastreo de posibles contactos con este menor enfermo, que se prolongará por un máximo de 20 días, incluye el avión donde se transportó la familia, y todo el desplazamiento hasta Cóbano. “Es un trabajo titánico”, comentó Marín.

Las comunidades de la península de Nicoya, agregó el especialista, son de las que tienen la cobertura más alta (un 95%) en la campaña de vacunación extraordinaria contra este virus, que inició la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) en diciembre.

Sarampión
Sarampión
Familia está en aislamiento

Si bien el Ministerio de Salud ya ha tratado casos que luego descarta, en este, las autoridades decidieron activar una alerta pública general porque, además, el menor no tiene el cuadro de vacunas completo. Así lo informaron sus padres.

Las autoridades aprovecharon la coyuntura para reiterar a la ciudadanía la importancia de aplicar las vacunas.

Según Salas, este mismo jueves o mañana podrían confirmar o descartar que el niño sufra sarampión.

“Los síntomas son sumamente sugestivos de un cuadro de sarampión. No se ha confirmado esto todavía. Los padres refieren que el niño no estaba vacunado”, manifestó Salas en una conferencia de prensa realizada la mañana de este jueves.

Mientras tanto, el niño está internado en el Hospital Monseñor Sanabria, en Puntarenas, junto a sus padres. La familia permanece en aislamiento como dicta el protocolo de prevención, explicó Rándall Álvarez, director de ese centro hospitalario.

Salas informó de que el niño se mantendría en aislamiento al menos una semana, debido a la forma en que se transmite el virus, principalmente por vía respiratoria.

El ministro de Salud descarta que se produzca un brote grande pues el país tiene una cobertura alta de vacunación. Salas también dijo que la campaña extraordinaria de vacunación ha protegido ya a casi 700.000 menores entre los 15 meses y diez años, considerados el grupo de riesgo más importante.

Esto genera un efecto “rebaño” protector para la población.

Randall Álvarez, director del Monseñor Sanabria, confirmó a este medio que el paciente se encuentra estable.

El médico comentó que hay virus con síntomas similares al del sarampión por lo que también están a la espera de la información que brindará el Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa), responsable de realizar las pruebas de laboratorio.

“La gran mayoría de la población está protegida pero estamos siendo muy proactivos ante un posible caso proveniente de un país donde hay enfermos reportados y de un entorno familiar donde, en este caso, no existe un cuadro completo de vacunas”, manifestó Álvarez.

El sarampión es un virus muy contagioso. Hasta 15 personas se pueden contagiar por cada enfermo. Se transmite por medio de gotitas de saliva que salen expulsadas hacia el ambiente cuando alguien enfermo tose o estornuda.

Las complicaciones más graves son ceguera, neumonía e inflamación cerebral que, en los casos más graves, pueden provocar la muerte.

Costa Rica no presenta casos autóctonos de sarampión desde 2006; el último importado que se reportó fue en el 2014.

Esta enfermedad, que estaba controlada en el mundo, se ha reactivado producto del movimiento antivacunas.

En el estado de Washington, Estados Unidos, un brote se desencadenó en enero pasado y afectó a unas 30 personas, lo que obligó a las autoridades estatales a declarar estado de emergencia sanitaria.

En América Latina se han registrado más de 7.000 enfermos de sarampión en los últimos meses y han muerto 72 personas.