Salud

Gerente financiero de CCSS: ‘Veo en un posible juicio, el principio del fin de este largo camino’

Gustavo Picado fue nombrado en el cargo pese a estar acusado del delito de daño contra la Hacienda Pública. En setiembre se decide si él y 15 imputados más serían enjuiciados

Con un mes de ocupar nuevamente el cargo de gerente financiero de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el economista Gustavo Picado decidió responder consultas de La Nación en torno a la causa judicial que se le sigue por el delito de daño contra la Hacienda Pública.

Él es uno de 16 acusados por la aprobación de aumentos de salarios y cesantías, aparentemente de forma irregular, que provocaron una crisis financiera en la entidad. Los otros 15 implicados son exdirectivos y exfuncionarios.

Será en setiembre cuando se realice la audiencia preliminar, luego de la cual, un juez decidirá si hay mérito para que el caso llegue a juicio.

Si eso ocurriera, Picado aseguró que se mantendría en el puesto mientras enfrenta el proceso.

Según dijo, la investigación en su contra no afectó su gestión cuando se desempeñaba en el mismo cargo de gerente financiero, entre 2012 y 2018.

Picado también habló sobre el polémico Reglamento de Afiliación de Trabajadores Independientes y su plan para hacer frente al reto de mantener a flote las finanzas de la institución en medio de la emergencia sanitaria.

— ¿Qué lo impulsó a participar en el proceso de selección de nuevo gerente financiero de la entidad?

— Fue una decisión estrictamente de carácter personal, considerando mi experiencia, conocimientos y competencias profesionales, pero, sobre todo, un interés genuino de contribuir con la institución en momentos tan excepcionales como los actuales.

— Usted enfrenta una investigación por el posible delito de influencia contra la Hacienda Pública ¿Creyó conveniente asumir el cargo en medio de ese proceso? ¿No cree que la investigación compromete su gestión?

— He asumido el puesto de gerente financiero como un funcionario público sin ningún tipo de sanción administrativa ni judicial, tal como consta en los expedientes correspondientes. Incluso debo señalar que ejercí este mismo cargo entre abril de 2012 y abril de 2018, con la citada investigación en curso —iniciada en mayo de 2012— y, en ningún momento, como en la actualidad tampoco, mi gestión estuvo comprometida de forma alguna.

— ¿Se mantendrá en el cargo si el Juzgado, en setiembre próximo, decide abrir un juicio en su contra?

— Desde el año 2012, es decir, ya hace casi una década, estoy esperando el señalamiento de un juicio para poder ejercer mi derecho de defensa en las instancias judiciales competentes. Pese a la función primordial que cumplen los medios de comunicación en una nación libre y democrática como Costa Rica, no es en estos donde se pueden dirimir estos asuntos, ni tampoco en los foros o redes sociales. Es indispensable el concurso de los tribunales y los jueces de la República.

“El juicio es por excelencia el mecanismo para que un tribunal de expertos en la administración de justicia, puedan examinar de una forma absolutamente imparcial los hechos y pruebas contenidos en una acusación. Yo veo en un posible juicio, el principio del fin de este largo camino, y lo enfrentaré con la tranquilidad y paz que solo da la condición de inocencia”.

— En otro orden de cosas, la reforma al Reglamento de Afiliación de Trabajadores Independientes propuesta por la entidad ha sido altamente cuestionada por diversos sectores ¿considera que la propuesta inicial cumple con los principios de igualdad y proporcionalidad en las cargas sociales?

— Una de mis tareas prioritarias en estas semanas iniciales ha sido, precisamente, evaluar las diversas observaciones y sugerencias recibidas durante el proceso de consulta de la propuesta de reforma.

“Mi propósito es diseñar un nuevo esquema de afiliación para este grupo de trabajadores, que reúna un conjunto de condiciones que incentiven su incorporación contributiva a los seguros sociales administrados por la CCSS. Sus contribuciones deben estar en función de su capacidad de pago y la variabilidad de sus ingresos, pero siempre en el marco de los principios de equidad y solidaridad, ambos pilares de nuestro modelo de financiamiento”.

— La entidad se enfrenta a una emergencia sanitaria sin precedentes, donde el gasto crece y los ingresos disminuyen por el desempleo y la afectación económica ¿por dónde debe empezar a trabajar para evitar que la institución arrastre secuelas graves de esta crisis en el futuro?

— La sostenibilidad financiera de los sistemas de salud no es un concepto asociado únicamente a un tema de carácter financiero, aunque esto pueda sonar un poco contradictorio. Desde mi óptica y experiencia, un elemento central es la contribución que todos los ciudadanos podamos hacer a este objetivo, a través de conductas y hábitos saludables, un enfoque de promoción de la salud y prevención de la enfermedad y el autocuidado cuando se tiene una enfermedad crónica, por ejemplo.

“No es tampoco correcto ni conveniente pensar en este tema como un reto exclusivo de la CCSS, pues en realidad es un reto del sistema nacional de salud y, en última instancia, del país y sociedad como un todo.

“Aunque ciertamente la pandemia de covid-19 ha incrementado el gasto del Seguro de Salud y reducido sus ingresos por contribuciones, las finanzas de la institución continúan registrando una posición sin riesgo de liquidez. En los meses que siguen, será necesario promover de manera muy intensa un aumento de los patronos y trabajadores independientes que contribuyen a nuestros seguros sociales, a través de medidas que generen los incentivos suficientes para su formalización.

“Con el Estado será necesario normalizar el pago de sus obligaciones financieras con la institución, y concretar algunos pagos parciales de su deuda, tal como, el préstamo por $500 millones que se tramita con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), y el 10% de los montos de otros préstamos aprobados por la Asamblea Legislativa.

“Un tercer elemento, que probablemente amerite una discusión más amplia, es la creación de otro tipo de rentas a favor del financiamiento de la CCSS, con el objetivo de compensar la disminución del número total de personas con un empleo pleno, y la posible permanencia de un desempleo en tasas superiores a los dos dígitos y cuya duración puede ser mayor a la reportada en tiempos pasados. En algunos países, se han desarrollado algunas fuentes de financiamiento para que los desempleados tengan cobertura de la seguridad social, sea a través de transferencias del Estado o impuestos sobre ciertos productos o servicios.

“En el lado del gasto, adicional a las medidas de control y racionalización en el uso de los recursos del Seguro de Salud, es indispensable profundizar las acciones para incrementar la calidad e impacto de este, en los tres niveles de atención”.

Juan Diego Córdoba González

Bachiller en Periodismo de la Universidad Latina de Costa Rica. Estudiante de la Maestría en Comunicación y Mercadeo. Periodista de la mesa de Sociedad y Servicios de La Nación.