Ángela Ávalos. 22 febrero
El Inciensa tiene varios centros de referencia, entre ellos, el de Bacteriología. Ahí, en coordinación con la red nacional de laboratorios, se pudo documentar la circulación de la bacteria Neisseria meningitidis serogrupo Y resistente a penicilina y no sensible a cefotaxime, antibióticos de uso común en el tratamiento de meningitis meningocócica y septicemia. Foto ilustrativa de Jonathan Jiménez para GN
El Inciensa tiene varios centros de referencia, entre ellos, el de Bacteriología. Ahí, en coordinación con la red nacional de laboratorios, se pudo documentar la circulación de la bacteria Neisseria meningitidis serogrupo Y resistente a penicilina y no sensible a cefotaxime, antibióticos de uso común en el tratamiento de meningitis meningocócica y septicemia. Foto ilustrativa de Jonathan Jiménez para GN

Un hombre de 50 años y una adulta mayor se convirtieron en las primeras dos personas en Costa Rica –y en las Américas– a quienes se les detectó la infección con la bacteria más resistente a los antibióticos utilizados en el tratamiento de la meningitis y la septicemia meningocócica, enfermedades que causan graves daños cerebrales y hasta la muerte.

El Centro Nacional de Referencia en Bacteriología (CNRB), del Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa), emitió una alerta, a inicios de febrero, tras documentar la circulación de Neisseria meningitidis (N. meningitidis) serogrupo Y, resistente a penicilina y no sensible a cefotaxime, dos antibióticos de tercera generación.

La penicilina y el cefotaxime son antibióticos con un amplio espectro de acción contra bacterias. Técnicamente, están clasificados dentro de las cefalosporinas de tercera generación. Aún así, resultaron insuficientes a la hora de tratar a estas dos personas y obligaron a los médicos a buscar otro abordaje terapéutico.

El primer caso documentado, según la alerta del Inciensa, es el de un hombre de 50 años. Fue confirmado en junio del 2019 y se convirtió en el primer aislamiento de ese germen. Posteriormente, en enero de este año, el CNRB documentó el mismo serogrupo con igual perfil de sensibilidad al antibiótico.

De acuerdo con la alerta pública, que se mantiene activa en la página del Inciensa, los casos no están relacionados entre sí, se presentaron con siete meses de diferencia y fueron atendidos en los hospitales San Juan de Dios y Calderón Guardia. No trascendió el estado actual de ambos pacientes.

El Inciensa califica el hallazgo como un “evento inusitado” que motivó su notificación al Centro Nacional de Enlace para Reglamento Sanitario Internacional.

También afirma que los dos aislamientos “son los primeros con estas características en la región de las Américas”.

La alerta insta a los microbiólogos de la Red Nacional a referir a la mayor brevedad posible los aislamientos de esa bacteria para que sea en el Centro Nacional de Referencia de Bacteriología en donde se confirme, tipifique y vigile la resistencia a los antibióticos.

“Lo anterior dado que en el caso de aislamientos de N. meningitidis no sensibles a cefalosporinas de tercera generación se requiere de un cambio en el manejo terapéutico del paciente, lo que va a tener un impacto en su evolución clínica”, advierte la alerta.

La N. meningitidis es una de las bacterias más comunes vinculadas a cuadros de meningitis y septicemia meningocócica.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la meningitis meningocócica es una infección bacteriana grave de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. Puede dañar el cerebro y es mortal en el 50% de los casos no tratados.

La septicemia meningocócica es una forma aún más grave de enfermedad meningocócica, que se caracteriza por una erupción cutánea hemorrágica y colapso circulatorio rápido.

La Nación consultó al Ministerio de Salud sobre estos dos casos, pero no fue posible tener una respuesta al cierre de edición de esta nota (sábado 22 de febrero).

Abuso de antibióticos

La pediatra infectóloga, María Luisa Ávila Agüero, confirmó que esta alerta es algo que preocupa entre la comunidad médica.

“Aunque sean solo dos aislamientos, eso indica que está circulando una bacteria resistente entre la población. El meningogoco cuesta mucho aislarlo. (La resistencia a los antibióticos) se debe a una mala costumbre de la población de tomar antibióticos para cualquier resfrío, y también a prácticas de médicos que los recetan para cualquier infección", resaltó.

“La importancia de esta alerta para nosotros los clínicos es porque nos informa de que hay dos personas con este tipo de bacteria y debemos mejorar la vigilancia del meningococo”, agregó Ávila.

El infectólogo Jorge Chaverri Murillo dijo que en Costa Rica, entre el 2006 y el 2018, el 23% de las cepas aisladas ya habían demostrado la resistencia a la penicilina, debido al mal uso de los antibióticos, principalmente en infecciones de las vías respiratorias superiores.

Por lo anterior, agregó, ante la sospecha de N. meningitidis se utilizaba cefotaxime, pero ahora, ante el aislamiento de dos casos no sensibles a este antibiótico, los médicos tendrán que enviar las muestras sospechosas para confirmar el diagnóstico al centro de referencia del Inciensa.

"Afortunadamente, en Costa Rica todavía tenemos otras opciones de tratamiento para estos pacientes. La alerta es importante porque invita a los médicos a tomar muestras antes de dar un antibiótico en estos casos; sobre todo porque se trata de un agente muy patogénico (fácilmente se puede contagiar de persona a persona) y virulento (muy agresivo con el enfermo).

“Para la atención médica, esta información es muy importante, pero también para la población en general. Esto envía un mensaje: no se pueden usar los antibióticos de cualquier manera”, agregó Chaverri.

El abuso de antibióticos en personas, animales y cultivos ha abierto las puertas a los supergérmenes en Costa Rica.

El aislamiento de N. meningitidis serogrupo Y resistente a penicilina y no sensible a cefotaxime, se une a la detección, por primera vez en Costa Rica, de un paciente con Candida auris (C. auris), un hongo que está entre los llamados supergérmenes y que ha desencadenado alertas en todo el mundo. Esto sucedió en junio del 2019.

Cuando una persona consume estas sustancias en exceso, sin adecuada orientación profesional, lo que se obtiene por razones genéticas es un aumento en la resistencia al efecto de los antimicrobianos. Lo mismo ocurre cuando se atienden las enfermedades en animales y las plagas de los cultivos,

Y cuando hay resistencia, las enfermedades y plagas ya no se curan como antes, o no se curan del todo, acarreando grandes costos a los sistemas sanitarios y de producción de cualquier país.

Invisibles pero potencialmente mortales

FUENTE: MINISTERIO DE SALUD, OPS-OMS Y FAO.    || w. s. / LA NACIÓN.