Ángela Ávalos. 21 diciembre, 2019
Al menos, desde el 2015, el INS y otras instituciones que trasladan enfermos a diferentes consultas de salud, enfrentan periódicamente dificultades con este servicio por la ausencia de regulaciones claras. Foto: Jorge Castillo
Al menos, desde el 2015, el INS y otras instituciones que trasladan enfermos a diferentes consultas de salud, enfrentan periódicamente dificultades con este servicio por la ausencia de regulaciones claras. Foto: Jorge Castillo

El atraso de al menos cinco años en la regulación para el traslado de pacientes pone en carreras al Instituto Nacional de Seguros (INS), que transporta. en promedio. 1.778 pacientes al mes a sus diferentes servicios de rehabilitación en todo el país.

Ante la inminencia del término de dos contratos con microbuses privadas, el INS tendrá ahora que recurrir a la Cruz Roja o al pago directo de viáticos para el traslado en autobús para aquellos pacientes que estén en posibilidades de hacerlo según indicación médica, confirmó Róger Arias, gerente general de Servicios de Salud del Instituto.

El primer contrato venció este 14 de diciembre. El segundo, lo hará en marzo. Mensualmente, la entidad paga más de ¢249 millones por esos servicios.

El Consejo de Transporte Público (CTP) promete tener una regulación antes de que finalice el primer semestre del próximo año, con el fin de que instituciones como el INS y otras aseguradoras privadas puedan tener claras las normas para este tipo de servicio.

El director ejecutivo de ese Consejo, Manuel Vega Villalobos, se comprometió a tener la regulación en la primera mitad del 2020.

“No se ha hecho antes una regulación de este tipo. Lo usual ha sido otorgar permisos directamente al INS o a las empresas o transportistas que lo hacen directamente con el Instituto.

"Ya llegó la hora para poner mayor facilidad y transparencia que si lo seguimos haciendo bajo el formato tradicional. Me comprometo a que, al finalizar el primer semestre del próximo año, estará listo”, dijo Vega.

Según el funcionario, ya tienen un borrador que debe ser “socializado” con el INS y otras instancias dentro del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), como la Policía de Tránsito. Cuando se emita, probablemente será vía decreto, pero esto aún no está definido, dijo.

Sin embargo, por ahora, el INS tendrá que recurrir a convenios con la Cruz Roja y al pago directo de viáticos, como el pago de pasajes de autobús, para garantizar el traslado de los pacientes a sus servicios en diferentes partes del territorio nacional.

Róger Arias se apresuró a aclarar que el INS no limitará el transporte de pacientes, como algunos usuarios han dicho.

“El servicio se seguirá brindando en el tanto exista un criterio médico que defina que el paciente requiere el servicio. Los contratos vencen porque cumplen su periodo máximo legal de cuatro años. Se están haciendo nuevos contratos que tendrán que estar apegados a la normativa que sacará el CTP”, dijo Arias.

Según el gerente, se ha tenido mucho problema con la Policía de Tránsito porque no existe un permiso específico para este tipo de transporte.

“Bajan placas y nos bajan pacientes en medio recorrido y no queremos vivir esa experiencia. Estamos esperando a que la regulación, que nos dijeron estaría para finales del 2020. El contrato se apegará a esa normativa”, recalcó el gerente.

“Eso no implica que vamos a dejar botado a alguien. La ley establece que el beneficio que se otorga es el pago de transporte no el otorgamiento de transporte. Vamos a garantizar el servicio a través de la ambulancia, o pagando un autobús”, reiteró.

Según Arias, el INS ha establecido otros mecanismos para evitar el traslado de pacientes, como la ampliación de servicios en las diferentes zonas.

“Tenemos programas de rehabilitación en San Isidro y Ciudad Neilly, hay centros médicos regionales y estamos potenciando las consultas por telemedicina para evitar traslados. Son nuevas estrategias que se buscan para acercar el servicio a los usuarios”, agregó.