La licitación anunciada por el presidente Rodrigo Chaves en agosto del año pasado durante una gira por Limón, para sustituir las primeras cuatro rotondas de la ruta 32, no prosperó y el proceso ahora debe iniciar de cero.
En esa oportunidad, Chaves reconoció que las rotondas eran un “problema serio”, a pesar de que en el pasado los exjerarcas del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), Luis Amador y Mauricio Batalla, habían defendido estas obras.
Los cuatro pasos a desnivel que reemplazarían las rotondas con problemas de diseño habilitadas en la vía entre San José y Limón se pretendían adjudicar mediante un paquete de obras en el que los interesados debían presentar una oferta económica y técnica individual para cada una de las soluciones.
Sin embargo, solo la constructora MECO y la empresa que se encargó de la ampliación de la carretera, China Harbour Engineering Company (CHEC), mostraron interés.
Aunque las ofertas técnicas de estas firmas habían pasado los filtros de revisión, ninguna de las propuestas económicas resultó viable por la razonabilidad de los precios; en algunos casos las ofertas se consideraron “ruinosas”, es decir, más baratas de lo usual, y en otras el precio ofertado era “excesivo” respecto al presupuesto.
De acuerdo con los documentos incluidos en el expediente de la licitación dentro del Sistema Integrado de Compras Públicas (Sicop), los cuatro pasos a construir se ubican en el km 61, en el cruce conocido como La Trocha; el km 64, en calle 1 de Guápiles; el km 67, en Jiménez de Pococí y en Siquirres.
Para cada una de estas obras se estimó un presupuesto con precios base que iban desde los ¢1.520 millones hasta ¢2.280 millones y se estableció que las empresas debían utilizar los mismos diseños elaborados por CHEC en el pasado como parte del proyecto de ampliación.
La Ley de Contratación Pública establece que se debe fijar un umbral sobre el presupuesto estimado para determinar la razonabilidad del precio. Ninguna de las ofertas presentadas por los dos contratistas para las cuatro obras cumplió con ese requisito que correspondía a -15% para no ser ruinosa y hasta +15% para no considerarse excesiva.
Aunque una oferta resulte más baja de lo previsto, es considerada no viable, porque puede acarrear incumplimientos durante la ejecución, riesgos de corrupción, mala calidad de las obras o afectar la libre competencia.
Por ejemplo, en el caso del paso elevado de La Trocha, se indicó que el presupuesto para esta obra era de ¢1.520,6 millones. MECO ofertó ejecutar esa intersección por ¢1.111 millones, es decir, un 27% menos de lo presupuestado, por lo que su oferta se considera inelegible porque el monto es ruinoso.
En esa misma partida, CHEC estimó que el proyecto costaría ¢4.116 millones, es decir, 170% con respecto al presupuestado, por lo que también se declaró como inelegible por excesiva.
En la segunda partida, que correspondía al paso superior de Calle Uno, el escenario era similar. El presupuesto para ese intercambio era de ¢1.774 millones. Meco ofertó ejecutarlo por ¢1.268 millones (28,5% menos del presupuesto) y CHEC calculó su oferta en ¢3.945 millones (122% de más).
En el caso del paso superior en el km 67 de Jiménez, estimado también en ¢1.774 millones, la oferta de MECO resultó ser 23% menor al presupuesto, pues ofrecieron ejecutar la obra por ¢1.351 millones, mientras que CHEC lo sobrepasó en un 101%, al ofertar ¢3.573 millones.
En el caso del intercambio en Siquirres, las dos empresas presentaron ofertas por encima del presupuesto, que era de ¢2.220 millones. En el caso de MECO, el sobreprecio fue de 28% (ofertó ¢2.923 millones), mientras que la oferta de CHEC era 36% más cara de lo estimado (¢3.111 millones en total).
Tras recibir los resultados del análisis de las ofertas, el Conavi deberá declarar infructuosa esta licitación para lanzar un nuevo procedimiento.
Según el cronograma que se había establecido en esta contratación, la construcción de estos cuatro cruces, de haber prosperado el concurso, comenzaría en julio y los pasos habrían sido entregados entre finales de este año y febrero del 2027. No obstante, tras este nuevo atraso, no se tiene una nueva fecha prevista en que las rotondas cuestionadas por expertos y transportistas comenzarán a ser reemplazadas.
El MOPT, además, tiene pendiente la publicación del cartel para otros tres intercambios en los cruces de la Terminal de Contenedores de Moín, Matina y Moín, el cual se había indicado que se realizaría en las primeras semanas de este año, pero que a la fecha no ha sido incluido en el Sicop.
En diciembre anterior, La Nación dio a conocer que la licitación para colocar 15 puentes peatonales también debería realizarse de nuevo, luego de que las 15 partidas se declararan desiertas. Ese concurso había sido publicado desde enero del año pasado.
Otros nueve puentes que ya contaban con la aprobación del Ministerio de Planificación, que completaron el perfil de prefactibilidad y están inscritos en el banco de proyectos de ese ministerio, habían quedado fuera de ese paquete de obras por falta de recursos. La previsión del MOPT es que la totalidad de esas estructuras se liciten este año.
La ampliación del tronco principal de la ruta 32 se completó a finales de diciembre del año anterior; no obstante, en la carretera aún se ejecutan obras complementarias.
El proyecto original contemplaba pasos elevados en las intersecciones donde se debió construir las rotondas, como solución debido a los atrasos que arrastraban las obras por falta de expropiaciones. Sin embargo, desde su implementación han sido cuestionadas por problemas de diseño y riesgos para la seguridad vial, dada la gran cantidad de vehículos pesados que atraviesan la ruta.
