Sofía Chinchilla C.. 4 marzo
El equipo liderado por Rodolfo Méndez, jerarca del MOPT, tendrá dos meses para presentarle propuestas al presidente. También forman parte de la comisión la ministra Geannina Dinarte, de Trabajo (fuera de la imagen), y Silvia Lara, de la Presidencia (a la derecha, de saco negro). Foto: José Cordero.
El equipo liderado por Rodolfo Méndez, jerarca del MOPT, tendrá dos meses para presentarle propuestas al presidente. También forman parte de la comisión la ministra Geannina Dinarte, de Trabajo (fuera de la imagen), y Silvia Lara, de la Presidencia (a la derecha, de saco negro). Foto: José Cordero.

Luego de seis renuncias por el caso del decreto de la UPAD, el ministro de Obras Públicas y Transportes (MOPT), Rodolfo Méndez Mata, liderará un equipo encargado de presentar un plan, en dos meses, para fortalecer la gobernanza en Casa Presidencial.

En palabras de la ministra de Comunicación, Nancy Marín, la gobernanza “tiene que ver con cómo se gestiona el quehacer de Casa Presidencial”, a la luz, por ejemplo, de los errores que se cometieron con la publicación del decreto de creación de la Unidad Presidencial de Análisis de Datos (UPAD), el cual pretendía darle acceso a esa oficina a datos confidenciales en manos de las instituciones públicas.

“Acá, hemos tenido un tema con el tema del decreto, que tienen que buscarse áreas de mejor, por supuesto, para resolver esos errores que se han señalado, en la redacción de ese decreto”, afirmó Marín.

Junto a Méndez Mata, la comisión la integrarán las jerarcas Geannina Dinarte, ministra de Trabajo; y Silvia Lara, ministra interina de la Presidencia designada tras la renuncia de Víctor Morales Mora.

“Este trabajo tendrá que ver con el fortalecimiento de la organización para la gobernanza desde Casa Presidencial, también como una forma de fortalecer la confianza ciudadana, que sabemos es necesaria”, dijo el presidente Carlos Alvarado.

“La tarea la llevarán adelante por hasta dos meses, para plantearme recomendaciones para implementar y mejorar en puntos que sean identificados como debilidades o áreas de mejora”, precisó el mandatario.

Este miércoles, en Casa Presidencial, Méndez Mata tomó la palabra en la conferencia de prensa e inició su mensaje con un agradecimiento a Alvarado, a quien calificó de “valiente, esforzado y dispuesto a comprarse los problemas que demandan soluciones para la gente”.

El jerarca criticó los “juzgamientos populistas” de quienes, según dijo, han tildado al gobierno de autoritario por el caso de la UPAD.

Afirmó que el gabinete, formado por jerarcas procedentes de distintos sectores políticos, sería el primero en denunciar si se llegara a ejecutar alguna transgresión de los derechos humanos.

Luego, defendió el análisis de datos como instrumento fundamental para la política pública.

“Ustedes me han oído hablar en mi cartera de que primero la técnica y, después, la política. Bueno, es lo mismo. Si queremos tomar decisiones y realizar programas de política pública, se requiere hacerse bajo esquemas no de política solamente, se requiere hacerse bajo la ciencia del manejo de la información en manos de las instituciones del Estado”, afirmó el ministro.

Méndez, no obstante, reconoció que el decreto emitido para formalizar la UPAD, el cual fue derogado en cuatro días, puso en evidencia la necesidad de hacer cambios a lo interno de Casa Presidencial.

“Supongo que por el hecho de haber sido el suscrito en algún momento ministro de la Presidencia, me ha pedido (Alvarado) coordinar un equipo para hacer una revisión de todo ese proceso de gobernanza y hacer las correcciones necesarias, precisamente para cumplir con el esfuerzo y el propósito de este señor presidente, que es hacer las cosas científicamente, técnicamente bien realizadas”, declaró Méndez.

De acuerdo con el jerarca, el propósito es solucionar el problema de gobernabilidad que generó la polémica por la creación de la Unidad Presidencial de Análisis de Datos, con el fin de que se retome una dinámica de avance de proyectos en conjunto con la Asamblea Legislativa.

Rodolfo Méndez tiene un amplio historial en la funcion pública. Fue viceministro de Obras Públicas en la administración de José Joaquín Trejos (1966-1970), ministro de Obras Públicas de Rodrigo Carazo (1978-1982) y diputado entre 1986-1990.

También, se desempeñó primero como ministro de la Presidencia y de Hacienda en la administración de Rafael Ángel Calderón (1990-1994); y de nuevo diputado en el periodo 1994-1998.

Después, regresó como ministro de Obras Públicas entre 1998 y el año 2000, en el gobierno de Miguel Ángel Rodríguez, cargo que asumió 18 años después en la administración de Carlos Alvarado.