Silvia Artavia. 4 marzo
Diego Fernández, coordinador de la Unidad de Análisis Presidencial de Datos (UPAD), presentó este miércoles la carta de renuncia al presidente Carlos Alvarado. Foto: José Cordero
Diego Fernández, coordinador de la Unidad de Análisis Presidencial de Datos (UPAD), presentó este miércoles la carta de renuncia al presidente Carlos Alvarado. Foto: José Cordero

“Mi conciencia está tranquila. ¡No he cometido delito alguno! No he violentado datos privados de ninguna persona, tampoco he abusado de autoridad alguna, que en todo caso nunca he tenido”.

Así se defendió Diego Fernández, quien este miércoles presentó su renuncia al puesto de coordinador de la oficina de análisis de datos de Casa Presidencial.

El estadístico y máster en Ciencias Políticas emitió una carta al mandatario Carlos Alvarado en la que garantiza que siempre trabajó con ética, desde el área técnica, y no desde las trincheras política y jurídica.

La renuncia de Fernández la comunicó el presidente este mismo miércoles, instantes después de que Víctor Morales Mora dimitiera a su puesto como ministro de la Presidencia.

Fernández es uno de los investigados en la causa abierta por la Fiscalía General de la República en torno al decreto de creación de la Unidad Presidencial de Análisis de Datos (UPAD), el cual pretendía darle acceso a esa oficina a datos confidenciales de los habitantes en manos de las instituciones públicas.

Los investigados

Al igual que Fernández, también renunciaron este miércoles Víctor Morales Mora, ministro de la Presidencia; y Felly Salas, jefa de despacho del presidente. Ellos también son investigados por la Fiscalía por una supuesta violación de datos personales, junto al presidente Alvarado, el viceministro de Planificación, Daniel Soto (quien renunció el martes); el exasesor legal Luis Salazar y los analistas Alejandro Madrigal y Andrés Villalobos.

El martes, también renunció el viceministro de Hacienda, Juan Alfaro, quien hasta mediados de febrero se desempeñó como viceministro de la Presidencia.

Juan Alfaro dimitió al conocer que Alejandro Madrigal envió a la Superintendencia General de Entidades Financieras (SUGEF) un borrador de un “contrato de confidencialidad” para obtener dos cuentas de acceso al Centro de Información Crediticia (CIC), el cual almacena los registros de los deudores del sistema financiero formal y es protegido por ley. La SUGEF ni siquiera le dio trámite a la solicitud.

Según el borrador, una cuenta era para Alejandro Madrigal y otra para don Diego Fernández. En el documento, el ex viceministro Alfaro aparecía como representante del Ministerio de la Presidencia, lo que lo motivó a renunciar al argumentar que no lo sabía ni lo consintió, por lo que alguien usó su nombre sin autorización.

Consultado sobre el origen y la autoría de ese borrador, el abogado de Diego Fernández, Cristian Arguedas, argumentó que, para su cliente, “no es el momento oportuno para referirse a esos temas” que están en investigación tanto en la Fiscalía como en la Asamblea Legislativa.

La siguiente es la transcripción completa de la carta de renuncia de Diego Fernández:

“Gracias a la educación pública de Costa Rica, tuve la oportunidad de formarme como profesional, razón por la cual siempre me he sentido en deuda con mi país y en total disposición al servicio público”.

"Cuando recibí su llamada, entendí el enorme honor que significaba, por lo que abandoné la empresa privada y asumí esta labor con el compromiso, la responsabilidad y la ilusión de trabajar por el país que tanto me ha dado.

"Señor presidente, siempre estaré muy agradecido por esta oportunidad.

"Durante mis últimos meses, he puesto mi servicio a la Presidencia de la República de Costa Rica, mi trabajo profesional y técnico en Estadística, no político, ni mucho menos de orden legal, porque no son mis campos. Esto para colaborarle a tomar las mejores decisiones de política pública.

"Le consta a usted y a su equipo de Gobierno mi trabajo técnico para fortalecer la gestión del Presupuesto de la República, la identificación de prioridades de atención social, de infraestructura de transporte o educativas, entre otros.

"Este trabajo siempre lo ejercí procurando el bien público como fin superior, sin ningún interés de cometer delito alguno y en total apego del marco legal y principios éticos.

"Sin embargo, en los últimos días he visto cómo mi trabajo técnico se ha visto cuestionado por consideraciones políticas y jurídicas. Esto ha llevado a que esté siendo objeto de cuestionamientos mediáticos e investigaciones en distintas instancias

"Mi conciencia está tranquila. ¡No he cometido delito alguno! No he violentado datos privados de ninguna persona, tampoco he abusado de autoridad alguna, que en todo caso nunca he tenido.

"Entiendo que la coyuntura política así lo demanda. Por ello, he decidido dar un paso al lado y dejar el cargo de consejero presidencial especializado, con la paz interior de saber que siempre he actuado de forma legal y correcta.

“Presidente, le deseo el mayor de los éxitos en sus funciones”.

Diego Fernández, de 34 años, ha trabajado en instancias como el Programa Estado de la Nación, como coordinador de Estadística. También, fue docente en el Instituto Centroamericano de Administración Pública (ICAP) y consultor del Instituto de Desarrollo Rural (Inder) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entre otros puestos.