Esteban Oviedo. 9 julio

En agosto del 2018, un estudiante de Derecho de 21 años y su tío, de 43 años, fueron arrastrados, linchados y quemados por una multitud en un pueblo del estado de Puebla, en México.

Se llamaban Ricardo Flores y Alberto Flores. No habían cometido delito alguno. La policía tampoco tenía sospecha alguna sobre ellos.

Sin embargo, el "pueblo" los condenó a morir en el fuego purificador sin siquiera escuchar su descargo. El enojo de una muchedumbre fue tal que sobrino y tío fueron sacados a la fuerza de la comisaría local, en donde estaban resguardados.

A los policías no les quedó más opción que ver la carbonización del joven y el adulto, ambos originarios del pueblo de Acatlán, en donde fueron asesinados.

La gente, incluso, hizo una colecta para comprar el combustible con el que rociaron a las víctimas, después de que recibieron el linchamiento.

Según la crónica del hecho publicada por la BBC, el sobrino y el tío habían ido al centro del pueblo a comprar materiales de construcción para terminar un pozo de cemento.

Tuvieron la mala suerte de que, ese día, empezó a circular por Whatsapp un mensaje falso según el cual "una plaga de secuestradores de niños" había ingresado a México y desaparecieron niños de cuatro, ocho y 14 años, cuyos cuerpos después fueron hallados con signos de extirpación de órganos. Todo era mentira.

Ricardo y Alberto fueron vistos cerca de una escuela y el miedo colectivo los convirtió en los secuestradores citados en Whatsapp, explica la BBC.

La noticia corrió rápido. La policía resguardó a ambos hombres para evitar una alteración del orden público. No obstante, mediante Facebook y Whatsapp, la gente fue convocada a la comisaría para exigir la muerte de los "secuestradores".

"Gente de Acatlán de Osorio, Puebla, por favor vengan a mostrar su apoyo. Créanme, los secuestradores están aquí ahora", decía un residente en un Facebook Live afuera de la comisaría.

El hecho ocurrido en Puebla no es único. Sucesos similares han ocurrido en Perú y en Estados Unidos, por ejemplo. En el 2016, un hombre abrió fuego en una pizzería de Washington luego de leer que, en ella, operaba una supuesta red de pedofilia gestionada por Hillary Clinton. Todo era falso.

En Costa Rica, el fenómeno de las noticias falsas es abundante. No por nada el diario La Nación creó la sección #nocomacuento para advertir a la población de las publicaciones falsas.

Sin embargo, las fakenews proliferan y empiezan a ganar terreno. Apenas este lunes, la sección #nocomacuento desmintió una publicación que circula en Whatsapp, según la cual un hermano del presidente Carlos Alvarado trabaja como asesor presidencial con un salario de ¢4 millones.

Aunque parezca carente de toda lógica, alguien disfrutó de lanzar la publicación utilizando la fotografía de un youtuber mexicano, autodenominado Mr. Graso, como la supuesta imagen del hermano del presidente y, lamentablemente, muchos lo dan por cierto.

A la izquierda, publicación falsa sobre el hermano del presidente. A la derecha, la imagen original del youtuber mexicano.
A la izquierda, publicación falsa sobre el hermano del presidente. A la derecha, la imagen original del youtuber mexicano.

Incluso, ante la verdad, algunos cierran los ojos y critican al mensajero. Uno de los comentarios al pie de la publicación de #nocomacuento dice: "Buenos dias, Estimados de la Nacion (SIC), por que (SIC) la defensa tanto de este gobierno, es la verdad, el gobierno es uno de los ya peores de la historia Nuestra (SIC)".

A la luz de un comentario como ese, uno tendría interpretar que hay personas que creen que la mentira es un instrumento válido en la búsqueda de los objetivos políticos.

Como esa noticia falsa, hay cientos de casos en Costa Rica.

La situación llegó al grado de que las noticias falsas empezaron a tener una fuerte influencia sobre la política nacional. Ya un presidente (Carlos Alvarado) removió a un ministro (Édgar Mora) luego de que creciera una ola de noticias falsas, parciales o distorsionadas políticamente.

Un dirigente de los traileros que bloquearon carreteras entre finales de junio y principios de julio, de este año, afirmó que se sumó a la exigencia de la renuncia del exministro de Educación, Édgar Mora, con base en hechos que nunca ocurrieron.

En una entrevista con La Nación, el dirigente Quírico Alpízar dijo que no estaba de acuerdo con que se coloquen banderas del orgullo gay en escuelas, se abran baños unisex en colegios o se efectúen celebraciones que "no son muy acordes a lo que es Costa Rica", en alusión a la marcha del orgullo gay que se efectúa todos los años en San José.

No obstante, no se colocaron banderas del orgullo gay en escuelas y la marcha no fue organizada por el exministro. Tampoco existen los baños "unisex", entendidos, como dijeron algunos durante las protestas, como baños en donde podrían entrar en simultáneo un alumno de undécimo año y una niña de sétimo.

Vale la pena repasar el intercambio de preguntas y respuestas entre la periodista Rebeca Madrigal y el dirigente de traileros:

-El MEP nunca convocó un acto cívico para celebrar el orgullo gay.

No ponga palabras que no he dicho. Yo hablé de la celebración de un grupo o de un sector minoritario en un caso casi como de carnaval.

-¿En dónde?

Entonces usted nunca estuvo en la avenida central, no se dio cuenta...

-¿Pero la celebración del orgullo gay qué tiene que ver con el exministro?

Ah, ¿qué tiene que ver con el ministro?, ¿quién cree que impulsa todas esas situaciones?

-¿El ministro impulsó la celebración gay?

Yo no estoy diciendo... Cuando usted me preguntó por qué existe el descontento de nosotros, pero no, ya sería otra temática si usted ya lo quiere relacionar directamente con el ministro.

-Yo no lo quiero relacionar con el ministro. Precisamente, ¿qué es lo que le reclamaban al ministro?, ¿por qué debía irse?

El caso de los unisex, baños; la situación de elevar una bandera en todas las escuelas.

-Yo no he visto una sola escuela con una bandera gay.

Bueno, porque no lo permitieron los padres de familia para el día que estaba convocado.

-¿Para cuál día?

No, cielo, me preocupa enormemente. Lo solicitaron, me extraña que usted como periodista no sepa eso.

-Nosotros consultamos al MEP y todas estas situaciones fueron desmentidas.

Lógicamente, entonces sigamos con la línea del MEP, que es mentira. Toda las noticias las difundieron los medios.

-Bueno, nosotros nunca difundimos una noticia de que había un día para izar la bandera gay

Bueno, una cosa, ¿usted representa todos los medios del país?.

-Yo no lo vi en ninguno de los medios de mis colegas.

Bueno, usted está diciendo que nosotros los medios, es como decir que yo represento a todo Costa Rica en una lucha como esta.

-Pero esto de las banderas, para consultarle al MEP, dónde fue que lo promulgó.

Bueno, en este caso, hagamos una cosa, no tengo ningún número, pero usted sí lo debe de tener, pregúntelo al APSE y pregúntelo al ANDE que sí tienen esa información.

-¿El APSE y el ANDE le dieron esa información a ustedes los transportistas?

Estás poniendo palabras en mi boca que yo no he dicho.

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RESPONSABILIDAD POLÍTICA

En las informaciones sobre las protestas contra el exministro, se observaba la constancia de noticias falsas en diferentes puntos del país: actos cívicos por el orgullo gay, baños unisex, drones, educación dual.

El exministro tiene la teoría de que los profesores, aprovechando la experiencia de la huelga del 2018 contra la reforma fiscal, crearon chats entre profesores y alumnos y que, desde ahí, difundieron las noticias falsas.

Más allá del medio, el principal problema es que a muchos políticos no les molesta que sus rivales sean atacados con base en la mentira y no les interesa discutir sobre la base de la verdad; ahí está el principal riesgo para la democracia.

No se dan cuenta de que, cuando ellos lleguen al poder, sufrirán lo mismo. Quite el nombre de Carlos Alvarado de las noticias que salen en #nocomacuento y ponga cualquier otro. El peligro para la democracia y el efecto son los mismos.

Grupos en redes sociales también, irresponsablemente, llaman a destituir a la diputada Ivonne Acuña, del bloque Nueva República, sabedores de que un diputado no puede ser cesado por su pensamiento ni su control político.

Por la dignidad del cargo, a los diputados opositores y oficialistas les corresponde no solo no prestarse al juego de las noticias falsas, sino salir a desmentirlas. Lamentablemente, hay muchos que han caído en las fake news y casi ninguno las desmiente cuando el rival es el objeto de ataque.

“Si eso no es cinismo, no sé qué es”, dijo Acuña. La denuncia era falsa. La Presidencia no había comprado camionetas, sino que inscribió, ante el Registro, vehículos donados por Estados Unidos.

Un mes antes, los diputados del PAC, Enrique Sánchez y Paola Vega, compartieron en sus redes sociales imágenes según las cuales productos de lujo, como “cortes finos de carne”, iban a ser a ser exonerados con la reforma fiscal. La publicación era errónea y ambos se disculparon.

En enero del 2018, el hoy diputado independiente, Erick Rodríguez Steller, difundió en Facebook una encuesta falsa, en la que el candidato de su partido aparecía muy por encima de los demás, atribuyéndosela a la empresa Unimer. Nunca existió tal estudio.

Si cedemos ante las noticias falsas, las personas capaces y honestas le huirán a los puestos públicos. ¿Quién llenará el espacio?