
Los diputados participarán en el proceso de diálogo entre el Gobierno y los sectores, el cual recomendará medidas de estabilidad fiscal, de una forma muy distinta a la que están acostumbrados.
Ellos no tendrán voz ni voto en las discusiones que se desarrollen en la mesa principal. Podrán ver y escuchar todo lo que ahí se proponga, pero en un cuarto aparte y en condición de observadores. Intervendrán solamente si así se les solicita.
Las reglas para la participación de los congresistas las estableció Jorge Vargas Cullel, director del Programa Estado de la Nación (PEN), quien fungirá como moderador de la mesa.
Este lunes, durante una reunión en la Casa Presidencial, Vargas Cullel les presentó la metodología a las jefaturas de las fracciones que conforman el Congreso.
De acuerdo con Enrique Sánchez, jefe de la bancada del Partido Acción Ciudadana (PAC), el facilitador les explicó que su rol será distinto al de los 29 delegados de la mesa principal, porque no se puede limitar la potestad constitucional de los legisladores de decidir libremente si apoyan o no los acuerdos a los que llegue la mesa.
Por el contrario, el Poder Ejecutivo sí se comprometió a que todas las acciones para la atención de la emergencia fiscal se apegarán al “menú de opciones” que defina la mesa de diálogo, la cual integrarán 29 representantes del Gobierno y sectores empresariales, sindicales, cooperativistas, agrícolas, estudiantiles, de mujeres y religiosos, entre otros.
LEA MÁS: Así se distribuyen las 29 sillas en la negociación del Gobierno con sectores
“Es adecuado, porque sería imposible pretender que todos los diputados se comprometan o asuman un compromiso con todos los acuerdos que salgan de la mesa. Esta metodología lo que permite es participar, escuchar, validar propuestas y ver la viabilidad política de las propuestas”.
“Sobre todo, para los sectores es importante tenernos ahí, para ver la viabilidad, pero sin perder esa potestad que van a tener los diputados y las diputadas después”, opinó Sánchez.
Según el documento que preparó Vargas Cullel, para cada sesión de la mesa se habilitará un espacio aparte para nueve congresistas: los jefes de las siete fracciones legislativas y dos diputados independientes.
“El cuarto adjunto del Poder Legislativo no tiene voz ni voto en las discusiones de la mesa de diálogo, pero sus opiniones consultivas son indispensables para evaluar las condiciones de viabilidad legislativa de las ideas que se proponen y discuten en ese espacio”, dice el texto.
Si en algún momento la mesa necesita consultar el criterio de los diputados, los delegados podrán ir donde ellos y plantearles las consultas.
Luis Fernando Chacón, jefe de la bancada del Partido Liberación Nacional (PLN), dijo que considera positivo el hecho de que los delegados puedan discutir sin la influencia de los diputados.
“Me parece un rol prudente, porque nosotros no podríamos convertirnos en juez y parte de la discusión, toda vez que la responsabilidad constitucional de aprobar o no las leyes de la República recae directamente en las y los señores diputados, y eso no podemos delegarlo”, afirmó el verdiblanco.
“Eso nos va a permitir no sorprendernos de lo que está siendo discutido, pero tampoco estar presionados a tomar las decisiones”, añadió Chacón.
LEA MÁS: Gobierno y Asamblea Legislativa convocan a sectores a mesa de diálogo para buscar salida a crisis
Según el documento preparado por Vargas Cullel y dado a conocer por la Presidencia, con el objetivo de promover "la máxima flexibilidad y sinceridad en el intercambio de opiniones”, el público no conocerá el detalle de las deliberaciones que se desarrollen en el seno de la comisión.
El Estado de la Nación emitirá las comunicaciones oficiales sobre los acuerdos o desacuerdos a los que se lleguen, pero “en ningún caso consignará las opiniones específicas de los participantes”.
En un comunicado de prensa, Shirley Díaz, subjefa del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), exhortó al Gobierno a escuchar activamente, no solo por cumplir con un procedimiento.
“Y a la ciudadanía que asista bajo esas condiciones, a perder para ganar: no podemos visualizar escenarios de solo ganar, en momentos donde el diálogo le devolverá la paz social al país”, manifestó Díaz.
En tanto que Xiomara Rodríguez, jefa de Restauración Nacional, indicó que su fracción ve el llamado a la mesa de diálogo multisectorial como una acción oportuna, de parte de una administración que, en su criterio, “nunca ha tenido buena comunicación”.
La restauracionista, además, dio un voto de confianza a la mediación de Vargas Cullel y el Estado de la Nación.
