El presidente de la República, Carlos Alvarado, defendió este martes el paquete de medidas que impulsa en la Asamblea Legislativa para atenuar el incremento en los precios de los combustibles generado la invasión de Rusia a Ucrania.
Alvarado argumentó que tomar decisiones más fuertes, como la reducción del impuesto único a los combustibles, causaría repercusiones en las finanzas públicas. Además, justificó que la medida principal solo recaiga en los operadores de autobuses, taxis, transporte de carga y actividades agrícolas.
“Debemos hacerlo de una manera responsable, no podemos simplemente plantear una reducción sin más, que nos pueda afectar como país en otros indicadores; y buscando ayudar a la gente que más lo necesita, la gente más humilde que se transporta en bus y en taxi.
“Esto a través de créditos en materia de renta, que no solo ayudaría a las empresas que dan transporte, como autobuseros o taxistas, sino a los usuarios de estos servicios, la población que viaja en bus y en taxi, y parecido para las empresas que usen combustibles para su producción. Ahí estaríamos ayudando a un sector que lo está necesitando mucho”, afirmó el mandatario.
La primera de las tres medidas presentadas al Congreso este lunes, justamente, consiste en otorgar un descuento en el pago del impuesto de la renta, por cada litro de combustible consumido, a los operadores de buses, taxis, transporte de carga y actividades agrícolas.
El crédito fiscal consistiría en deducir del impuesto ¢78,15 por cada litro de gasolina regular comprado, ¢78,15 por litro de gasolina súper y ¢92,40 por litro de diésel.
“Hacer una reducción unilateral, sin más, pues en algún lado no tiene carácter progresivo, porque si hay una reducción del combustible para la gente más humilde, pero igual para la gente más pudiente, la gente más pudiente siempre va a poder comprar el combustible. Entonces, esta es una forma en que estamos buscando beneficiar a la gente que más lo está necesitando”, alegó el mandatario.
Carlos Alvarado también manifestó que “una vez planteada la propuesta, el Gobierno de la República está abierto al diálogo y a la construcción de la misma”.
El mandatario adelantó que, de percibirse un importante aumento en el costo de la canasta básica, las medidas igualmente se centrarán en las personas más vulnerables. Carlos Alvarado manifestó que el Gobierno monitorea la situación y prepara iniciativas en caso de requerirlas.
Las otras iniciativas relacionadas con el precio de los combustibles sí tendrían un impacto general para todos los consumidores de hidrocarburos en el país.
Una consiste en reducir en un 25% el margen de ganancia que cobran las gasolineras y las empresas dedicadas al transporte de combustibles. Este concepto representa ¢71,1 por litro de gasolina. Es decir, si se aprueba la iniciativa en el Congreso, la rebaja sería de ¢17,8 por litro.
No obstante, la Cámara de Empresarios de Combustible se pronunció en contra de dicha iniciativa. Según manifestó José Miguel Masís, director ejecutivo de esa organización, eso representaría un “golpe fulminante” para el sector, que recién se recupera de la crisis por la pandemia de coronavirus.
La otra medida es una reducción de ¢15 por litro de combustible cortando el monto correspondiente al rédito para el desarrollo de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope). El presidente ejecutivo de la institución, Alejandro Muñoz, se pronunció en favor de esa propuesta.
De aprobarse el paquete de medidas en el Congreso, las reducciones regirían por tres meses, con la posibilidad de extenderlas por otro periodo igual, en caso de que se prolongue la crisis internacional del petróleo por el conflicto bélico.

