Sofía Chinchilla C.. 8 enero
Juan Luis Bermúdez, nuevo ministro de Bienestar Social. Foto: Albert Marín.

María Fullmen Salazar dejó la presidencia ejecutiva del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) este martes y, en su reemplazo, el presidente Carlos Alvarado nombró a uno de sus asesores de despacho.

Se trata de Juan Luis Bermúdez, economista de 37 años con una especialidad en Relaciones Internacionales, quien trabajó en la Presidencia de la República desde el 8 de mayo anterior hasta este martes.

El nuevo ministro de Desarrollo Humano e Inclusión Social se presenta como especialista en política social.

Antes de laborar en Zapote, se desempeñó como asesor de la presidencia ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) durante el gobierno anterior, cuando la jerarca era María del Rocío Sáenz, de mayo del 2014 a junio del 2017.

La expresidenta ejecutiva de la Caja lo describe como una persona con gran capacidad para coordinar proyectos.

“Es una persona con un alto nivel de compromiso, está muy bien formado, le gusta mucho trabajar en equipo. Es una persona que sabe escuchar y una persona muy analítica, con una gran capacidad de llevar a cabo las acciones”, dijo Sáenz.

El nombre de Juan Luis Bermúdez figura entre los créditos de las personas que ayudaron a elaborar la estrategia de combate a la pobreza, conocida como Puente al Desarrollo, implementada cuando Carlos Alvarado fue presidente ejecutivo del IMAS en la administración anterior.

Bermúdez dijo que una de sus prioridades será girar el dinero atrasado a las becas estudiantiles del programa Avancemos y a la red de cuido infantil.

“Trabajaremos día y noche para que los pagos se reinicien este viernes 11”, dijo en la conferencia de prensa en la que fue presentado.

El presidente Alvarado aseguró que designó a Bermúdez en la cabeza del sector social porque conoce su forma de trabajar y tiene confianza en sus habilidades.

Entre el 2013 y el 2014, Bermúdez fue asesor regional del programa Salud, Trabajo y Ambiente en América Central (Saltra), desde la Universidad Nacional (UNA).

También fue coordinador del Plan Nacional de los Objetivos de Desarrollo del Milenio entre 2005 y 2006, con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), así como secretario técnico del Consejo Social de Gobierno del 2004 al 2006, durante el mandato de Abel Pacheco.

¿Resultados satisfactorios?

El mandatario evitó dar detalles sobre las razones de la salida de María Fullmen Salazar, y se limitó a decir que los motivos son personales y familiares.

Alvarado declaró que el gobierno cerró un ciclo enfocado en la política fiscal y que el cambio de jerarca en el IMAS forma parte de la nueva etapa que iniciará la administración.

Cuando se le consultó sobre el desempeño de la exjerarca, el presidente se limitó a decir que fue “satisfactoria”.

“Sí y lo tomo por resultados, cerrando la etapa que cerramos como gobierno, la cerramos satisfactoriamente”, dijo Alvarado.

El IMAS ha enfrentado dificultades debido a que no ha conseguido girar ¢6.076 millones al programa de becas Avancemos y ¢1.060 millones al sistema de Cuidado y Desarrollo Infantil.

Esos montos debían depositarse en diciembre anterior, pero no se realizó el giro por dificultades de liquidez del Gobierno Central.

Alvarado negó que esa situación sea la causa de la salida de Salazar porque, según dijo, obedece a las dificultades fiscales que enfrenta el país.

De acuerdo con el mandatario, si no se hubiera aprobado el plan fiscal, el problema no sería de un atraso en el giro de recursos, sino de una imposibilidad total para pagarlos.

“Conscientes de la urgencia de este dinero para muchas familias costarricenses, en el IMAS no hemos cesado nuestros esfuerzos y coordinaciones con el único fin de que las personas beneficiarias tengan cuanto antes el dinero”, manifestó Salazar en un comunicado que emitió el viernes, en el que aseguró que el monto pendiente se pagará el 11 de enero.

Según Casa Presidencial, el cambio en las fechas de pago responde a una reprogramación realizada por la Tesorería Nacional del Ministerio de Hacienda.

Según la Unión Nacional de Redes de Cuido y Desarrollo Infantil de Costa Rica (Unared), hay 44 centros cerrados por falta de dinero para operar.

De acuerdo con la Secretaría Técnica de la Red de Cuido, el atraso con los giros afecta a los niños que asisten a 70 de los 621 centros que brindan servicio, mediante subsidios del IMAS.