
Una joven que quería estudiar inglés en el programa Hello Brete, impulsado por el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y en el que se ofrecen cursos virtuales de la plataforma Open English, desistió de completar el proceso porque se le exigía acceder a una biometría facial, requisito que la inquietó. Tras negarse, recibió reiteradas llamadas automatizadas en las que le solicitan la biometría para poder continuar.
“Primero fueron cuatro llamadas seguidas. Devolví la llamada y me sale una contestadora que dice: ‘Este el número de Hello Brete’, pero cuando contesto dice: ‘Esta llamada es para solicitarle que realice biometría facial en su registro con Open English’”, contó la joven a La Nación. La muchacha solicitó el resguardo de su identidad.
Información de Teletica.com indica que, según datos del INA, cerca de 80.000 personas no han recibido la licencia para empezar el curso de Open English porque no han completado el proceso de validación biométrica que se requiere para activar el acceso.
En entrevista con La Nación, la joven dijo que ha recibido llamadas desde Costa Rica y Estados Unidos y que aunque bloqueó los números desde los que le llaman, continúan contactándola desde otros, hasta cuatro veces seguidas. Afirma que esto ha ocurrido durante cuatro días.
La joven expuso que su caso no es el único y compartió pantallazos de una publicación de Facebook que dice fue eliminada luego de empezar a tener alcance. En los comentarios, otras personas se refieren a las llamadas que reciben luego de negarse a completar la biometría facial.
La mujer quisiera conocer qué entidad realiza las llamadas, de dónde obtuvieron su número telefónico y sobre todo, con qué fin pretenden obtener los datos biométricos y su almacenamiento.
“Considero que ni el gobierno ni la empresa han sido suficientemente claros respecto a estos aspectos”, dijo la joven.
Agregó que le parece importante conocer si estas formas de contacto están autorizadas y qué empresa o institución las ejecuta.
“Estos aspectos merecen ser explicados públicamente, especialmente al tratarse de un programa financiado con fondos públicos y por el interés que existe respecto al manejo tanto de los recursos públicos como de los datos de las personas beneficiarias o usuarias”, comentó.
La Nación envió consultas al INA para conocer detalles detrás de la obligación de registrarse con biometría facial y del resguardo de los datos de las personas. Asimismo, se preguntó por las llamadas reiteradas a las personas para que completen el registro. Al cierre de esta nota no se había obtenido respuesta.

Polémica con datos
La biometría facial no ha sido el único requisito que ha inquietado a las personas interesadas en empezar un curso de Open English en el INA. Cuando se hizo el lanzamiento de la plataforma Hello Brete, algunos estudiantes expusieron que en el formulario les solicitan datos como la orientación sexual, la identidad de género, condición migratoria, pertenencia étnica y situación de discapacidad.
A finales de abril, la Defensoría de los Habitantes le solicitó al INA información sobre los datos sensibles recolectados como parte del formulario de inscripción para el programa de inglés en la plataforma digital Hello Brete, luego de que 23 organizaciones y 93 activistas presentaron una solicitud ante la Defensoría para que investigue el formulario de inscripción en esa plataforma.
