
Aunque aún no se ha recibido el visto bueno del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a la adjudicación de la empresa que se encargará de terminar el tramo central de la carretera a San Carlos, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) asegura que para el segundo semestre de este año habrá máquinas en esa sección.
El proyecto se encuentra en suspenso desde julio del año pasado, luego de que se conociera que solo la empresa China Harbour Engineering Company (CHEC) presentó una oferta para ejecutar la obra. Tras avalar la propuesta técnica, el MOPT debía solicitar la “no objeción” del BID, pues este ente es el que financia la construcción.
Casi un año después, el BID no se ha pronunciado y el jerarca del MOPT, Efraím Zeledón, alega que la falta de respuesta se debe a una “revisión más exhaustiva” por tratarse de un único oferente, así como a los “estiras y encoges” que conllevaron a tensar la relación con el organismo multilateral.
Pese a eso, Zeledón asegura que en un par de meses, el tema quedaría resuelto.
-¿Qué pasa si el BID rechaza la selección? “Tenemos un plan B y un plan C”, respondió el jerarca.
“¿Qué es lo esencial para tener un plan B y un plan C? Tener la plata y la plata la tenemos, más allá del financiamiento con el BID, el cual tenemos garantizado $100 millones, hay compromisos de Hacienda de que este proyecto es prioritario para la Administración y los recursos que ocupemos van a estar disponibles", aseguró.
El jerarca insistió, de esta forma, que las alternativas irían de la mano con recursos nacionales. Eso implicaría, que en lugar de repetir la licitación, mantendrían la selección de CHEC sin contar con el financiamiento del BID.
“Este es un proyecto que puede durar de 24 a 36 meses, es decir, 3 años. Si bien es cierto, es una obra que puede rondar los ¢150.000 millones, no significa que yo ocupo tener ¢150.000 millones ya", agregó.
Según explicó, bajo ese escenario los desembolsos se realizarían contra flujos de trabajo, es decir conforme van avanzando las obras.
De acuerdo con el ministro, el tiempo de atraso que lleva el proyecto, debido a esta demora en la adjudicación, es posible reponerlo debido a que el impacto del fenómeno El Niño, más bien permitirá avanzar a mejor ritmo, a causa del déficit de lluvias.
La promesa de las autoridades es que tanto la punta sur, cuya orden de inicio se dio en mayo del año pasado, como el tramo central, estén finalizados al terminar este Gobierno.
El tramo central contempla los 29 km entre Sifón de San Ramón y la Abundancia de Ciudad Quesada. Ese trayecto estuvo en ejecución entre el 2005 y 2018, cuando el entonces jerarca del MOPT, Rodolfo Méndez Mata decidió poner fin al contrato a cargo de Sánchez Carvajal, debido al aumento en el costo de la obra y al atraso que registraba el proyecto que, para ese momento, ya había consumido alrededor de $188 millones y tenía un 60% al momento de su paralización.
Ese avance representa 22 km de los 29 km que ya cuentan con asfalto, aunque gran parte se ha deteriorado debido al abandono. Además, la empresa que se encargue de completar la obra deberá construir, rehabilitar o reconstruir varios puentes mayores, e intervenir las zonas donde no se han ejecutado obras de estabilización de taludes o que requieren de modificaciones en el trazado, como ocurrió en el caso del humedal La Culebra.
Al igual que la punta sur, este tramo se dividió en dos lotes de obras, con un plazo de ejecución de 40 meses en el lote 1 y 32 meses en el lote 2.
Para la construcción de ambas secciones, el Gobierno dispone de un financiamiento por $335 millones otorgado por el BID. En el caso de la punta sur, la obra se encargó a MECO por $196 millones, mientras que hasta ahora se desconoce a cuánto ascendía la oferta presentada por CHEC para el tramo central.
