Patricia Recio. 24 diciembre, 2018
La comunidad de Mastate fue una de las señaladas en el emplazamiento realizado para el proyecto, como la más apta para construir la terminal internacional. Fotos de Diana Méndez
La comunidad de Mastate fue una de las señaladas en el emplazamiento realizado para el proyecto, como la más apta para construir la terminal internacional. Fotos de Diana Méndez

El Concejo Municipal de Orotina pidó al Gobierno mantener la hoja de ruta establecida en la administración anterior para la construcción del aeropuerto internacional que se construiría en ese cantón alajuelense.

La preocupación surgió luego de que el ministro de Obras Públicas y Transportes, Rodolfo Méndez Mata, confirmara a La Nación, que dicha terminal aérea no está entre las prioridades de este gobierno, tampoco fue incluida ninguna acción relacionada con ese proyecto en el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2022.

Mediante un oficio enviado a distintas autoridades del Estado relacionadas con el plan, los representantes locales pidieron entre otras cosas, volver a licitar de inmediato el Estudio de Impacto ambiental.

Asimismo, exigen un pronunciamiento del Poder Ejecutivo y del Consejo Técnico de Aviación Civil ya sea para mantener o bien para eliminar los decretos de declaratoria de interés público y nacional de los terrenos para la construcción de la terminal aérea.

Su inquietud particularmente es relacionada con el artículo donde se ordena al Departamento de Adquisiciones de Bienes Inmuebles del MOPT anotar provisionalmente los terrenos que indicaba el emplazamiento (donde se definió la ubicación) que deberían ser expropiados a futuro y las gestiones referentes al avalúo de los predios mencionados.

En caso de que se continúe el proceso, solicitaron la inclusión de un representante de la Municipalidad de Orotina en el grupo técnico.

La intención, dijeron, es que la institución "esté debidamente informada de las acciones en el desarrollo del proyecto aeropuerto y así la Municipalidad de Orotina tomará decisiones y aprobará su plan regulador respetando el estudio de emplazamiento, para lo cual debe garantizar el Gobierno de la República el cumplimiento de las metas establecidas en la hoja de ruta para el presente cuatrienio”.

De lo contrario, aseguran, se considerará el proyecto viable solo en el plano teórico e inconveniente y violatorio “al imponer limitaciones sin fijación de tiempos y de pagos por expropiaciones a los vecinos de los distritos de Ceiba, Coyolar y Mastate incluidos en la zona de expropiación a falta de contenido presupuestario", y como tal no se contemplará en el plan regulador.

El jerarca del MOPT reconoció que aún no ha sostenido ninguna reunión con los vecinos de Orotina para dar respuesta a estas inquietudes.

“Si buscaremos un acercamiento con ellos el año entrante”, dijo Méndez Mata, quien reconoció que ya recibieron la nota del Concejo Municipal y de la Municipalidad de Orotina.

Semanas atrás, Méndez Mata dijo a este diario que el país tiene una serie de obras que requieren atención y que “no todo se puede hacer al mismo tiempo”.

El jerarca aseguró que realizarían un plan maestro que determine en qué momento sería necesario el nuevo aeropuerto.

El año pasado el expresidente Luis Guillermo Solís firmó un decreto en el que declaraba de interés público 370 propiedades ubicadas en un terreno de 1.950 hectáreas en las comunidades de Mastate, Coyolar y la Ceiba en Orotina, Alajuela.

El plan del Gobierno era “blindar” esas propiedades para, posteriormente, iniciar los procesos de expropiación para la construcción del futuro aeropuerto internacional metropolitano.

La meta anunciada era que la terminal aérea iba a abrir su primera fase en el 2027, en el más optimista de los escenarios. El costo se estimó en $2.000 millones. Requeriría un área de 128.000 metros cuadrados y tendría una capacidad para atender a 3.000 pasajeros por hora, en momentos de alto tránsito.

El aeropuerto de Orotina requeriría 128.000 metros cuadrados. Foto: Cortesía Casa presidencial
El aeropuerto de Orotina requeriría 128.000 metros cuadrados. Foto: Cortesía Casa presidencial