Patricia Recio. 21 septiembre
Los primeros 19 kilómetros de la carretera serán entregados en febrero del próximo año. Fotografía José Cordero
Los primeros 19 kilómetros de la carretera serán entregados en febrero del próximo año. Fotografía José Cordero

La lentitud en el avance del proyecto, las deficiencias detectadas y el desorden en la programación de las obras colmaron la paciencia del MOPT, que finalmente decidió encarar y zocar la faja a la empresa China Harbour Engineering Company (CHEC), a cargo de la ampliación en la ruta 32.

Todas las situaciones enfrentadas desde el inicio del proyecto, en noviembre del 2017, llevaron a los encargados de la Unidad Ejecutora a establecer ellos mismos un cronograma, que le marcara a la firma no solo los plazos, sino también las obras por ejecutar a lo largo de los 107 kilómetros de la ruta entre el cruce hacia Río Frío y el centro de Limón.

Esta medida se tomó luego de que la compañía china les presentara un plan que no se ajustaba a las posibilidades reales, ya que desde un inicio han arrastrado atrasos significativos, explicó Kenneth Solano, gerente de la Unidad.

Se les pidió un nuevo cronograma actualizado y detallado, pero, nuevamente, la empresa entregó un documento que no cumplía con esos requerimientos.

Solano reconoció que las diferencias culturales y el idioma han sido parte de las complicaciones para manejar es importante proyecto vial.

“El cronograma presentaba muchas deficiencias y era muy desordenado, entonces se le insistió a ellos que necesitamos un cronograma mejor, pero ha sido casi imposible con ellos, hay un tema de cultura, de idioma, que cuesta mucho la comunicación; hay un tema de usos de sistemas informáticos, que ellos usan un sistema informático diferente por ser de China”, añadió.

Otros aspectos clave como la normativa técnica o los manuales de construcción también han sido objeto de diferencias.

Ante toda esa problemática, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) optó por montar el cronograma donde se reflejara todo el alcance del proyecto, basado en la información que poco a poco les ha entregando la constructora.

“Ellos nos dieron las fechas, nosotros lo que hicimos fue ordenar el cronograma, estamos en ese proceso de revisión para ajustarlo a lo que, en teoría, ellos dicen que es (...) nosotros lo que estamos haciendo es ordenando la cancha, la información nos la dan ellos y si falta información se las pedimos”, explicó el encargado de la unidad ejecutora.

Más tiempo

Durante ese proceso, la empresa presentó una solicitud para ampliar en 400 días el plazo de entrega de la obra, es decir más de un año después de la fecha establecida, que era octubre de 2020.

En ese reclamo de días, incluyeron los que se perdieron por falta de permisos, traslado de servicios públicos e incluso manifestaciones, sin embargo, según el gerente de la unidad ejecutora, hasta ahora la falta de expropiaciones no ha sido motivo de atraso importante.

Camino empedrado

FUENTE: ELABORACIÓN PROPIA CON DATOS DE ARCHIVO.    || w. s. / LA NACIÓN.

Según Solano, aún no leconceden el plazo y estima que se le reconozca “mucho menos” días de los reclamados.

Una vez que se defina la ampliación que el Gobierno le dará a CHEC, se podría saber cuándo estará completa la ampliación.

Consultada al respecto, la empresa solo respondió mediante sus encargados de relaciones públicas que el tema del plazo adicional aún está bajo análisis del Conavi .

A pesar de todo, el ministro de Obras Públicas y Transportes, Rodolfo Méndez Mata, mantiene el optimismo de que la obra quede finalizada en esta administración.

Tanto Solano como el jerarca reconocieron que la empresa trabajan en los últimos meses con mayor eficiencia a lo largo de casi todo el corredor.

Según el ministro, tras múltiples llamadas de atención lograron ver “la luz al final del túnel” en el avance de las labores.

“A la empresa le costó amoldarse a la cultura nuestra y entender la forma en que legalmente tenemos que operar para la aprobación de los diseños, entonces ellos se retrasaron en el cumplimiento. Lo que yo recupero de todo esto que hemos venido pasando y de todas las presiones, es que CHEC está mejor apertrechado para ejecutar los trabajos, tienen buenas instalaciones, buenas plantas de asfalto, buenas mezcladoras, están trabajando 29 puentes de los 33; esa es un indicador de que están mejor”, manifestó.

Como parte de esa presión que “no pueden aflojar”, según Méndez, es que la empresa se comprometió a tener listo un primer tramo de 19 kilómetros en febrero del próximo año.

Ese adelanto, les servirá para medir calidad, logística y rendimiento de la empresa, así como cualquier detalle que sea necesario subsanar.

Expropiaciones

Inicialmente, la empresa había presentado diseños en los que se requería más de 1.200 terrenos, sin embargo, la Administración le ordenó apegarse al derecho de vía y de esta forma se logró reducir el número a cerca de la mitad.

Según los datos del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), para el tronco principal que corresponde a la vía completa sin intersecciones, se requieren al menos 300 inmuebles, de los cuales 220 ya está en proceso. En el caso de las intersecciones aún no se tiene el número definitivo.

“Conforme vayamos avanzando en el proyecto, es posible que vaya a haber más afectación por expropiaciones y, en ese momento, el contratista deberá presentar su reclamo y nosotros analizarlo para otorgarle más días aparte de los que le vamos a otorgar”, explicó el ingeniero.

Solano reconoció que de otorgarse el plazo adicional que la empresa está reclamando, necesariamente el costo de la vía se encarecerá. La razón es que la constructora podría cobrar por los gastos operativos extra que le signifiquen ese tiempo de más a cargo del proyecto.

La empresa CHEC recibió la orden de inicio en noviembre del 2017, en el gobierno de Luis Guillermo Solís, sin que para entonces se contara con los diseños, expropiaciones, permisos y traslado de servicio entre otros requisitos de las etapas previas.

Esa situación hizo que la ejecución de la obra en la vía se empezara a ver hasta unos cinco meses después.

Las obras de la carretera que conecta San José con Limón, contemplan, aparte de la ampliación a cuatro carriles de 107 kilómetros, 36 nuevos puentes y el refuerzo de los ya existentes.

Además, se construirán 13 pasos a desnivel, 11 retornos, 24 puentes peatonales y cinco intersecciones en los intercambios de Río Frío, Guápiles, Siquirres, Moín y en el ingreso a la nueva Terminal de Contenedores de Moín (TCM).

MOPT pedirá nuevo préstamo a banco chino

La estimación del costo de las obras adicionales de la ampliación de la vía a Limón indicaron, en un principio, que se requerían $65 millones más, no obstante, el cálculo quedó corto.

El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) alista una nueva solicitud al banco chino Eximbank por $100 millones, con las que esperan cubrir las solicitudes de las comunidades aledañas al proyecto.

Esas obras incluyen la construcción de más vías marginales, bahías de autobuses, aceras, ciclovías y puentes peatonales que no se contemplaron en el contrato original.

Además, el jerarca del ramo, Rodolfo Méndez, adelantó que incluirán en ese financiamiento la construcción de una vía alterna entre Limón y Matina, así como $10 millones para atender el problema de alcantarillado sanitario en el centro de Limón.

De esos recursos también saldrían los fondos necesarios en caso de tener que asumir un costo adicional por los atrasos en el proyecto.

El ministro afirmó que al realizar la solicitud con el banco chino, necesariamente las obras adicionales deberán ser contratadas a CHEC.

Además entre las negociaciones que tendría pendiente el Gobierno con esa entidad asiática está un mayor plazo del crédito otorgado para la ampliación del proyecto.

El Eximbank le prestó inicialmente a Costa Rica $396 millones a los que el Gobierno debió sumar una contrapartida de $69 millones.