Juan Fernando Lara. 19 septiembre, 2018
Los huelguistas que bloquean este miércoles la ruta 32, cerca del puente sobre el río Danta, en Pococí, permiten esporádicamente de vehículos. Sin embargo, en ambos sentidos de la carretera se mantiene una fila de automotores de varios kilómetros. Foto: Reiner Montero
Los huelguistas que bloquean este miércoles la ruta 32, cerca del puente sobre el río Danta, en Pococí, permiten esporádicamente de vehículos. Sin embargo, en ambos sentidos de la carretera se mantiene una fila de automotores de varios kilómetros. Foto: Reiner Montero

Como si estuvieran jugando a oficiales del Tránsito, huelguistas que volvieron a bloquear este miércoles la ruta 32, a la altura de Pococí, solo permiten el paso esporádico de grupos de 40 vehículos.

Los manifestantes se apostaron en las cercanías del río Danta, entre los kilómetros 60 y 61 del tramato entre Guápiles y Limón, para protestar contra la reforma fiscal impulsada por el Gobierno.

Los quejosos portan signos externos de la Asociación Nacional de Educadores (ANDE), el Hospital de Guápiles, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), el Sindicato de Educadores Costarricenses (SEC) y del Ministerio de Salud.

En días anteriores, el grupo se colocó en el puente del río Toro Amarillo, pero decidieron moverse al punto actual porque detectaron que muchos vehículos lograban escapar del retén por una ruta alterna.

Su nueva estrategia provocó que se formaran filas de vehículos, de unos cinco kilómeros de extensión, en ambos sentidos de la carretera.

Los huelguistas cierran completamente el paso cada 30 minutos y luego permiten cinco minutos de tránsito. En ese lapso, solo logran pasar unos 40 vehículos.

Sin embargo, en ocasiones el flujo de automores tiende de volverse muy lento cuando pasan camiones y furgones muy cargados con mercadería.

Conductores consultados por La Nación afirman estar cansados por la espera y por las dificultades para conseguir comida; ahí solo se puede comprar agua de pipa y bolsas de papas tostadas.

Algunos choferes de vehículos pesados incluso dicen sentirse inseguros en la zona y temen ser víctimas, en cualquier momento, de actos de vandalismo.

Mientras tanto, unos cuatro miembros de Fuerza Pública permanecen observando en el puente sobre el río Danta.