Juan Fernando Lara. 18 diciembre, 2018
Vista del cruce de La Galera (Curridabat) el pasado 13 de junio. El centro de Curidabat es uno de los sitios que el Programa Estado de la Nación señala en su ránquin de los 10 peores puntos de congestionamientos del país / Foto: Rafael Pacheco
Vista del cruce de La Galera (Curridabat) el pasado 13 de junio. El centro de Curidabat es uno de los sitios que el Programa Estado de la Nación señala en su ránquin de los 10 peores puntos de congestionamientos del país / Foto: Rafael Pacheco

El Programa Estado de la Nación (PEN) identificó las 10 zonas con más congestiones viales en Costa Rica todas localizadas en la Gran Área Metropolitana (GAM). Se trata de áreas de casi un kilómetro de diámetro cada una donde confluyen varias vías que, a su vez, experimentan atascos con altísima frecuencia.

Esos pequeños infiernos viales donde se desperdicia vida y tiempo quedaron plenamente identificados gracias a una visualización que hizo el Programa.

El ejercicio se elaboró con datos provenientes de celulares de los desdichados conductores que se atascan en estas zonas más parecidas a estacionamientos que sitios de paso.

El PEN explica el origen de estos nudos vehiculares como el “fruto del crecimiento desordenado de las ciudades, un ineficiente diseño del transporte público y una creciente cantidad de vehículos particulares”.

Las características de estos atolladeros sobre el asfalto, según el PEN, permiten reforzar la idea de que la solución realista a este problema no se encuentra en una ampliación de las carreteras, “sino en reducir el uso de los automóviles, dar condiciones para la movilidad no motorizada y crear alternativas de transporte masivo, interconectado y eficiente”.

"Así no solo bajaremos los tiempos de viaje, sino las emisiones contaminantes, los altos costos económicos y la tensión que genera el panorama actual”, indicó indicó el Programa este martes en un comunicado.

Los peores 10 sitios de presas vehiculares son:

– San José centro

– El área central de San Pedro

– Alajuela centro

– Zapote

– Guadalupe

– Heredia centro

– Curridabat

– La zona entre Barrio México y Cinco Esquinas de Tibás

– La zona entre la rotonda Juan Pablo II y la autopista General Cañas

– El sector de la capital entre Sabana este y el paseo Colón

Con el apoyo del Departamento de Informática del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, el PEN utilizó la base de datos de la aplicación Waze para construir el análisis que permitió confirmar los serios problemas de movimiento y pérdida de tiempo que sufren decenas de miles de conductores caad día y a toda hora. O sea “siempre” desde la perspectiva del conductor.

El estudio tomó 20 millones de registros acumulados en todo el 2017, que permiten determinar los puntos calientes de tránsito vehicular, su tamaño y a qué velocidad se recorren cuando ya se cayó a uno de estos fosos de sufrimiento.

El PEN descartó que sean congestionamientos aislados pues sostiene que son sectores que se entraban por diversas calles a la vez.

Problema de fondo

Según la investigación, estas zonas están en cantones densamente poblados, y aunque el punto específico no lo sea (el centro de San José, por ejemplo), sí son calles de paso para gran cantidad de población, explica Leonardo Merino Trejos, Coordinador de Investigación del Informe Estado de la Nación.

Además, se trata de zonas altamente construidas. El centro de San José tiene 98% de su área ya urbanizada, y la mayoría de distritos involucrados tienen más del 80%. Es decir, pensar en grandes cambios de infraestructura vial es casi imposible en estos terrenos, concluye el investigador.

Casi un millón de personas se mueven al día de su municipio para trabajar en la Gran Área Metropolitana. Solo en los cantones centrales de San José, Heredia, Alajuela, Curridabat y Montes de Oca, casi 350.000 personas trabajan fuera de donde viven y pasan probablemente por estos puntos.

Alguien que viaje de Curridabat a San José, por ejemplo, tiene un tiempo promedio de 45 minutos de recorrido en horas pico, y usualmente no van a trabajar ahí, sino a moverse a otros puntos que le suman más tiempo (el promedio en hora pico es de 1,3 horas).

“Cuando estas zonas nos atrapan, la frustración causa una fantasía: ¡Si el Estado hiciera más calles…! Esto lleva la premisa de que el problema está en “los otros” y en “un mal gobierno”, y nunca en nosotros mismos, que vamos sentados solos en el carro causando presa, mientras pensamos en cómo queremos que alguien nos la resuelva”, manifestó Merino.