
El Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer) no tiene clara la hoja de ruta que seguiría para la modernización del servicio de tren metropolitano, una vez que complete las dos líneas que incluyó dentro del plan impulsado por este gobierno para el proyecto de tren eléctrico metropolitano.
Así lo reconoció el jerarca de esa entidad, Álvaro Bermúdez Peña, durante una comparecencia ante los diputados de la Comisión de Asuntos Hacendarios, donde se analiza el financiamiento para el desarrollo del tren eléctrico que esta administración bautizó como “Tibi”.
La intervención se dio en respuesta a una pregunta de la oficialista Pilar Cisneros, quien le pidió a Bermúdez detallar cuándo planeaba electrificar el resto de la línea que quedaría fuera de este proyecto y cuántos años más se podrían usar los trenes de diésel que el Incofer planea mantener en esos trayectos. “¿Cuál es la fase dos? ¿hacia donde van después? “, le preguntó Cisneros.
“No tenemos una fecha que yo pueda sugerir en este momento que ya hay que electrificar ese proyecto hacia San Rafael de Alajuela. Los recursos públicos que tenemos ahí funcionando que son esos trenes (actuales de diésel) tienen una vida útil de más de 30 años, si se establece una necesidad de que ya no queremos usar más diésel se tomarán esas decisiones, pero esos trenes nos dan para operar ese trayecto con diésel 25-30 años”, afirmó el jerarca de Incofer.
Bermúdez aseguró que consideran importante ir extendiendo la conexión desde el oeste de Alajuela hacia el tren del Pacífico, para cerrar el circuito, pero a su criterio eso se podría hacer “paulatinamente”.
El proyecto de tren eléctrico presentado por el gobierno en setiembre del año pasado, retoma la propuesta planteada durante la administración anterior, pero reduce el número de líneas pues pasó de 5 a 2, además de tener una menor frecuencia de viajes.
Eso significa que solo se incluyen los recorridos desde Paraíso de Cartago hasta San José; y desde San José hasta el centro de Alajuela, que comprenden unos 52 kilómetros de vía férrea a doble vía. La operación no contempla los recorridos de Pavas y Belén que seguirán funcionando con los sistemas actuales (trenes de diésel), ni las líneas adicionales de Belén a Ciruelas, en Alajuela y la que iría de Ciruelas al Coyol de Alajuela.
Bermúdez aseguró este martes, que el traslado de más unidades de diésel a esos recorridos, permitirá también aumentar la frecuencia de los viajes en esas zonas que quedan fuera del proyecto.
La iniciativa además incluye la compra de 28 unidades eléctricas nuevas, 30 estaciones, 2 terminales nuevas y 9 pasos a desnivel. El servicio se brindará durante todos los días de la semana, con frecuencias cada 10 minutos en hora pico.
El plan cuya construcción y equipamiento del servicio se financiará con un crédito de $800 millones, no tendrá subsidio por parte del Estado.
De acuerdo con el jerarca de Incofer, el subsidio no será necesario porque el proyecto tiene la capacidad de financiar su operación con tarifas.
“Por qué vamos a proponer un proyecto en el cual el usuario pague una tarifa inferior (a la que se paga actualmente), tendríamos que subsidiar y ¿ese subsidio de donde viene?, cargando a otras cosas", aseveró ante las consultas de los legisladores.
Actualmente, las tarifas para los viajes de San José a Heredia y de San José a Cartago, son de ¢600 y ¢705 respectivamente. Las tarifas del nuevo plan se estimaron preliminarmente en ¢1.200 según los estudios de factibilidad.
Según Bermúdez la decisión también se justifica en que al tener menor frecuencia, los costos de operación serán menores.
Para financiar el proyecto, el Incofer busca la aprobación de un crédito de $800 millones, que se conforma de $550 millones del BCIE, de los cuales $178,7 millones serán cofinanciados por el Fondo Verde para el Clima y $21,3 millones provendrán de una donación por parte de este mismo fondo. A ese monto se suman $250 millones del Banco Europeo de Inversiones.
El Incofer ha justificado en diversas ocasiones la reducción del proyecto, en que la demanda de la propuesta anterior estaba sobrestimada por lo que el costo era muy elevado. El plan actual estima una movilización de 100.000 pasajeros diarios.
140 expropiaciones
Durante la presentación de este martes, el presidente de Incofer reveló que el proyecto del tren eléctrico, tiene pendientes alrededor de 140 expropiaciones, sin embargo aseguró que la mayoría de terrenos pendientes corresponden a predios para parqueaderos y talleres.
Para financiar la adquisición de esos terrenos, el Incofer depende del traslado de alrededor de $24 millones, los cuales provendrían del supuesto que le es asignado por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes en los próximos tres años, según el jerarca “existe un compromiso de parte de Hacienda y el MOPT para esos montos”.
El plan de Incofer es desarrollar el proyecto por etapas, la primera línea en ejecutarse sería la de San José-Heredia y Alajuela.
Según el cronograma dado a conocer este martes, de quedar aprobado el crédito en los próximos meses, este mismo año iniciaría el proceso de licitación, y la adjudicación se completaría el próximo año. El diseño y construcción se ejecutaría entre el 2028 y mediados del 2030.
