
El movimiento estudiantil de la sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica (UCR) hicieron este miércoles una marcha pacífica en defensa del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) del 2027 y de la educación pública.
La movilización pretendió visibilizar las preocupaciones de la comunidad universitaria de las sedes regionales ante eventuales recortes presupuestarios y sus efectos en becas estudiantiles, el funcionamiento de sedes y las condiciones académicas.
Delany Espinoza, presidenta de la Asociación de Estudiantes de la sede, señaló que la protesta respondió a la necesidad de defender el financiamiento universitario como un pilar del acceso a la educación superior.

“Nos movilizamos porque el FEES no es simplemente un presupuesto, es el recurso que garantiza becas, sedes regionales, investigación, acción social y oportunidades para miles de estudiantes”, indicó.
La representante estudiantil advirtió que eventuales reducciones en el financiamiento impactarían directamente la permanencia estudiantil, la calidad académica y el acceso equitativo a la educación superior, especialmente en las regiones.
“Desde las regiones este impacto se vive con mayor fuerza. Las sedes regionales suelen enfrentar primero las consecuencias de los recortes, profundizando desigualdades y limitando oportunidades”, agregó.

El movimiento también hizo un llamado a las autoridades a asumir una postura firme en defensa de la universidad pública.
“No podemos aceptar decisiones que comprometan el presente y el futuro de nuestra comunidad universitaria. La universidad pública es un derecho, no un privilegio. Defenderla es defender la justicia social, la movilidad educativa y el desarrollo de Costa Rica”, afirmó la vocera.
Los estudiantes aseguraron que continuarán organizándose y movilizándose ante cualquier medida que consideren un riesgo para el financiamiento de la educación superior pública.

Fracaso en las negociaciones
La movilización se da simultáneamente a la toma por parte del movimiento estudiantil, que se desarrolla en la sede universitaria Rodrigo Facio, en San Pedro de Montes de Oca. Los jóvenes protestan contra el rector de esa casa de estudios, Carlos Araya, luego de que fracasaran las negociaciones por el FEES 2027.
El martes 21 de abril, las negociaciones entre el Ejecutivo y las universidades fracasaron porque el gobierno propuso no aumentar el FEES para el 2027, mientras los rectores pedían un incremento del 2,94%, es decir más de ¢17.000 millones.
Ahora será la Asamblea Legislativa quien defina el presupuesto de ese fondo para el próximo año. Sin embargo, a partir de mayo, el Congreso tendrá mayoría oficialista.
Esto ya ocurrió en el 2024 para el FEES 2025. El camino en la nueva Asamblea Legislativa distaría de ser sencillo para las universidades públicas. El debate sobre el aumento en los fondos pasaría a la Comisión de Hacendarios, donde a partir del 1.° de mayo el oficialista Partido Pueblo Soberano (PPSO) tendría mayoría con seis de los 11 diputados.
Si la Comisión adopta la línea del gobierno, el resultado sería un incremento del 0%, es decir, se mantendrían los ¢593.484 millones para el 2027.
La Constitución establece que para la educación se debe otorgar un 8% del PIB. Sin embargo, en la práctica, esto no se cumple.
