
Minutos antes de que un grupo de estudiantes de la Universidad de Costa Rica (UCR) tomaran la tarde de este miércoles el edificio de la Rectoría, ubicado en la sede Rodrigo Facio, en San Pedro de Montes de Oca, el rector Carlos Araya conversó con La Nación.
Los estudiantes protestaron contra lo que consideran un escaso apoyo de las autoridades a sus acciones en el marco de las negociaciones del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES).
Específicamente le reclaman al rector por lo que consideran un “nulo acompañamiento” durante una manifestación realizada la noche de este martes, tras el fracaso en las negociaciones del FEES, cuando un vehículo intentó cruzar a la fuerza el bloqueo que se situaba en la carretera y embistió a varios estudiantes.
Los jóvenes reclamaban que mientras ellos defendían el FEES, las autoridades universitarias “dormían”.

Al respecto, Araya indicó a La Nación que la protesta del martes no fue coordinada con la administración, por lo que “no se les pudo brindar apoyo con personal de seguridad”. Sin embargo, los estudiantes le indicaron al jerarca que sí habían comunicado a seguridad de la UCR que realizarían la manifestación.
Araya afirmó que fue hasta la mañana de este miércoles, que se reunió con una persona del movimiento estudiantil para establecer mecanismos de coordinación.
Los jóvenes fueron inicialmente atendidos por los vicerrectores. Sin embargo, tras el enojo estudiantil por la ausencia de Araya, el rector salió por unos momentos a escuchar a los estudiantes; no obstante, regresó al edificio porque “efervescencia” del movimiento estudiantil impedía un “diálogo adecuado”.
Estas acciones derivaron en aumentar el enojo de los estudiantes, a eso de las 3:20 p. m., un grupo de estudiantes finalmente tomaron el edificio de la Rectoría, ubicado en la sede universitaria Rodrigo Facio, en San Pedro de Montes de Oca.
Durante la protesta, los asistentes le gritaron críticas relacionadas con el gasto de poco más de ¢818.000 en servicios de alimentación en el restaurante El Novillo Alegre, entre setiembre y noviembre de 2025.


Dinámicas normales de la universidad
Antes que los estudiantes ingresaran a las instalaciones, La Nación consultó a Araya sobre si la protesta podría incidir en la percepción de una fragmentación entre la administración y el movimiento estudiantil, el rector afirmó que “en las universidades lo normal es que siempre hayan diferencias, pero lo que nos distingue es que esas diferencias se dialogan”.
“Ahora es evidente que por el ímpetu de la juventud es absolutamente deseable este tipo de manifestaciones, porque lo que nos hace ver es un movimiento estudiantil unido, que es vital para la supervivencia de la comunidad universitaria”, agregó.
El jerarca también señaló que este tipo de protestas no le incomodan, ya que forman parte de la dinámica institucional, tanto en la actualidad como cuando él era estudiante.
“Es parte de esa dinámica que enriquece el quehacer de la universidad, porque aquí no solo formamos técnicos, aquí formamos personas, y dentro de esa formación son personas con pensamiento crítico y con una responsabilidad social importante”, manifestó.




