Si se cumple el cronograma ofrecido por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes, las problemáticas rotondas de la ruta 32 desaparecerán por completo en el 2030, cuando se completen los 10 pasos a desnivel que las sustituirán.
De acuerdo con esa planificación, el próximo año se completarían las primeras dos estructuras que corresponden a los intercambios de Jiménez de Pococí y Siquirres, cuyas ofertas se recibieron el pasado 17 de agosto.
El ministro de Obras Públicas y Transportes, Efraím Zeledón, indicó que esos pasos recibirán orden de inicio en diciembre de este año.
Para ejecutar esos dos pasos, la única empresa que mostró interés fue Meco. En el caso del intercambio de Siquirres, la oferta presentada fue de ¢3.709 millones; mientras que por el paso en Jiménez se ofrecieron ¢3.927 millones. Ambos se completarían en un plazo de 270 días.
El próximo año también se llevaría adelante la construcción de las estructuras en Barbilla y Matina, cuyas ofertas fueron presentadas el pasado 1.° de setiembre.
En ese paquete de obras, realizaron ofertas las empresas Ingeniería Estrella y China Harbour Engineering Company (CHEC). Esta última es la misma que ejecutó la ampliación de los 107 km de la carretera entre el cruce hacia Río Frío y Limón y que elaboró los diseños para los pasos que fueron sustituidos por rotondas durante el Gobierno de Rodrigo Chaves.
Las propuestas económicas para esas dos estructuras son de entre ¢6.000 millones y ¢7.300 millones en el caso de la de Matina y de entre ¢5.200 millones y ¢6.000 millones para la de Barbilla.
“El año entrante licitamos seis más, que arrancarán construcción en el 2027 y 2028 y así vamos proyectando el flujo de los recursos”, añadió el jerarca.
Los seis pasos restantes corresponden a las intersecciones de La Trocha, Calle 1 y La Unión en Pococí; La Herediana en Siquirres y los intercambios de acceso a la Terminal de Contenedores de APM y el muelle de Moín en Limón.
El Plan Nacional de Desarrollo detalla que al finalizar el 2028 deberían haberse completado cinco estructuras, para el 2029 se sumarían tres más y en el 2030 deberá estar finalizada la ejecución de los 10 pasos elevados.
En total, el MOPT estimó que las 10 estructuras requerirían una inversión de $100 millones que provendrán del presupuesto del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi). El requerimiento presupuestario se realizaría durante los próximos cuatro años conforme avancen las obras, según explicó el jerarca del MOPT.
Adicionalmente, durante los próximos 10 años también se llevaría a cabo la ejecución de 10 puentes peatonales más a lo largo del tramo ampliado. Actualmente, seis estructuras se encuentran pendientes de ser adjudicadas de acuerdo con el expediente de contratación incluido en el Sistema Integrado de Compras Públicas (Sicop).
La decisión de sustituir pasos superiores vehiculares e intercambios por rotondas fue anunciada por primera vez a mediados del 2023 por el entonces jerarca Luis Amador, quien justificó la medida debido a los problemas de expropiación y atrasos que enfrentaba el proyecto.
Posteriormente, el también exministro Mauricio Batalla defendió dicha medida en varias oportunidades, asegurando que eran una opción segura e incluso cuestionó los diseños de los pasos a desnivel que ahora serán utilizados en varias de las intersecciones.
Las rotondas, por su parte, recibieron cuestionamientos sobre sus diseños y fueron catalogadas como riesgosas para la seguridad vial debido a la gran cantidad de vehículos pesados que utilizan la ruta.
Obras complementarias
Además de los pasos elevados, el MOPT tiene pendiente la ejecución de una serie de obras complementarias que quedaron fuera del contrato original.
Esas obras comprenden más pasos peatonales, ciclovías, aceras, bahías para buses y mejoras para seguridad vial en general.
Según Zeledón, actualmente se están haciendo estudios a través de una cooperación técnica no reembolsable del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), para definir cuáles son las obras y los puntos donde se requieren y posteriormente iniciar los respectivos procesos de preinversión y licitaciones.
Aunque anteriormente se había estimado que esas obras requerirían una inversión de entre $150 millones y $200 millones, el ministro aseguró que será hasta que concluyan esos análisis técnicos que se definirá el monto, para posteriormente iniciar la búsqueda de esos recursos.

La ampliación del tronco principal de la ruta 32 se completó a finales de diciembre del año anterior; no obstante, en la carretera aún se ejecutan algunas obras marginales y de corrección de defectos, así como la atención de al menos dos deslizamientos activos en Siquirres.
El proyecto recibió orden de inicio para la fase de construcción en noviembre del 2017 y debía entregarse en octubre del 2020; pero los atrasos por falta de expropiaciones y problemas en diseños ocasionaron más de cinco años de atraso.
Además de la ampliación de la vía a cuatro carriles, la obra contemplaba la construcción de 33 nuevos puentes y la rehabilitación de los existentes, 11 retornos, 20 puentes peatonales, 13 pasos a desnivel y cinco intersecciones en los intercambios de Río Frío, Guápiles, Siquirres, Moín y la TCM.
El plan era financiado por un préstamo del Eximbank de China por $465 millones, de los cuales alrededor de $15 millones no fueron desembolsados debido al vencimiento del crédito. Además de asumir ese monto para finalizar los trabajos, el Estado debe cubrir un monto que aún no ha sido determinado, correspondiente a reclamos presentados por la constructora.
