La empresa Transportes 4x3 confirmó que este sábado será el último día de operación de los buses que brindaban servicio en las rutas 626 y 627 entre Miramar y Puntarenas.
La decisión se suma a las 106 rutas que han sido abandonadas o canceladas en el país, de acuerdo con el Consejo de Transporte Público (CTP), lo que ha limitado el acceso al transporte público para miles de personas.
La noticia fue comunicada a los usuarios mediante un mensaje difundido este 14 de marzo en su página de Facebook, en el que la compañía explicó que las alternativas que evaluaban para mantener el servicio finalmente no se concretaron.
“Hace aproximadamente 15 días habíamos tomado la decisión de no continuar operando la ruta. En ese momento surgieron algunas posibilidades que nos dieron la esperanza de poder mantener la operación por un tiempo adicional; sin embargo, lamentablemente ninguna de esas alternativas logró materializarse”, indicó la empresa.
La situación se produce luego de que el 26 de febrero la compañía anunciara inicialmente la suspensión del servicio, señalando que su último viaje sería el día siguiente a las 9:45 p.m.
No obstante, el 27 de febrero la empresa informó que había realizado gestiones que permitían mantener activa la operación, mientras avanzaban en un proceso de renovación de las unidades.
Finalmente, esas alternativas no prosperaron y la empresa confirmó el cierre definitivo del servicio este sábado.
Transportes 4x3 agradeció a los usuarios por la confianza brindada desde el inicio de sus operaciones en 2017, así como a los conductores que formaron parte de la compañía.
“Queremos agradecer profundamente al pueblo y a todos los usuarios que durante estos años confiaron en nosotros y nos permitieron servirles día a día. Para nuestro equipo ha sido un honor poder formar parte de la movilidad de la comunidad”, indicó la empresa en su mensaje de despedida.
¿Por qué los autobuseros abandonan las rutas?
Pese a que la compañía Transportes 4x3 no brindó las razones de la cancelación del servicio, en términos generales, los autobuseros justifican la decisión del abandono de rutas debido a que el negocio dejó de ser rentable, sobre todo después de la pandemia de la Covid-19.
Las razones varían, pero coinciden en factores como la disminución de la demanda, la obsolescencia de los esquemas operativos, el rezago en las tarifas y la competencia con plataformas informales.
La falta de modernización del sistema de transporte público también provoca que cada vez menos personas lo utilicen y busquen alternativas: recurren a otras plataformas de transporte o se endeudan para adquirir motocicletas y automóviles. En la mayoría de los casos es su única opción, ya que no es factible caminar kilómetros a diario.
Por otra parte, para la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep), los motivos del abandono de las rutas también se debe a la falta de un esquema operativo actualizado y adaptado a las necesidades de las comunidades, junto con tarifas que no han sido revisadas en los últimos 15 años. Estas fueron las principales causas identificadas en un estudio que realizó el ente regulador.
El análisis revela que el 95% de las rutas abandonadas se encuentran en zonas rurales. Por ejemplo, en las regiones Chorotega y Huetar Norte, se ubican la mitad de las rutas en estado de abandono.
En la Chorotega, las principales razones son la poca frecuencia en el servicio y el mal estado de los buses; mientras que en la Huetar Norte el abandono se relaciona con deficiencias en las vías.
Además, el 67% de las rutas carece de operador asignado y esquema operativo vigente, lo que impide a la Aresep fijar una tarifa.
Por otra parte, en algunas rutas, un 29% de los recorridos coincide parcialmente con otras rutas activas, ofreciendo una alternativa parcial a las comunidades sin transporte.
