Costa Rica cayó en la última evaluación sobre la vigilancia de la seguridad aérea, realizada por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), agencia especializada de Naciones Unidas (ONU), y se confirman los resultados preliminares de noviembre pasado.
En específico, promedió una nota del 61,9% en el más reciente reporte de implementación efectiva (EI) del Programa Universal de Auditoría de la Vigilancia de la Seguridad Operacional (Usoap), realizado a finales del 2025.
Muy por detrás del 89,7% alcanzado en el 2017, que era la calificación vigente en implementación efectiva de reglas de seguridad aérea.
Esa caída de 27,8 puntos porcentuales también ubicó al país por debajo del umbral del 75% que el Plan Global para la Seguridad de la Aviación (GASeP) fijó como meta para el 2027, para el 65% de sus estados miembros. Ese compromiso consta en la segunda edición de ese plan que se publicó en el 2024 (Doc 10118).
Ocho áreas críticas
Cuando la Organización audita a un Estado miembro envía a una delegación de inspectores con un instrumento técnico de al menos 851 preguntas protocolarias —llamadas Protocol Questions en su denominación oficial— que cubren más de 1.200 disposiciones de estándares, prácticas recomendadas y guías de aplicación del organismo.
Cada pregunta tiene una respuesta que se evalúa como satisfactoria o no y, el conjunto de ellas determina la calificación de implementación efectiva (EI) que un país obtiene.
Bajo esa dinámica, la OACI evaluó, entre octubre y noviembre del 2025, el grado en que la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) aplica sus estándares y procedimientos de navegación aérea internacional examinando ocho áreas críticas.
Ese declive de puntaje a 61,9% aparece en el visor interactivo de resultados de auditorías de seguridad del Usoap, única fuente oficial de esa información (https://www.icao.int/usoap.cma-results-reports).
Al compararse los resultados del 2017 versus los del 2025, se refleja una caída en la mayoría de las áreas críticas evaluadas por la OACI.
Por ejemplo, en el 2017, obtuvo en 100% en organización y ahora puntuó un 54,5%. Algo similar pasó en legislación, que cayó de un 90,4% a un 61,9%. Mientras, en licencias al personal, bajó del 91,3% en el 2017 al 39,24% en el 2025.
MOPT rechazó validez
La Nación envió consultas al ministro de Transportes, Efraím Zeledón, sobre esta caída en la calificación, pero a través de su oficina de prensa, dijo desconocer los resultados.
“Dicha información no ha sido de conocimiento del señor Ministro, ni del Cetac (Consejo Técnico de Aviación Civil, en razón de lo anterior no se puede emitir criterio. Tan pronto el tema sea de conocimiento de la Junta Directiva del Cetac se podrán responder sus consultas”, se consignó en un correo electrónico.
Aviación Civil no respondió a las preguntas enviadas, también por escrito, a la hora de publicar este artículo.
En noviembre del 2025, cuando trascendieron los resultados preliminares de la auditoría, Zeledón y la DGAC rechazaron su validez, bajo el alegato de que no estaban en firme.
Argumentó entonces que, mientras la auditoría no concluyera, la calificación vigente era la del 2017. No obstante, el sitio oficial del Usoap ahora refleja la actualización más reciente con el puntaje disminuido al 61,9%.
Posibles implicaciones
Una calificación baja en el Usoap puede incidir en la categorización que asigna la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) a los países bajo su Programa de Evaluación de Seguridad Operacional de la Aviación Internacional.
Una degradación a Categoría 2 impediría a las aerolíneas del país iniciar nuevos servicios hacia territorio estadounidense o añadir rutas y equipos a los existentes.
Costa Rica ostenta la Categoría 1 de la FAA desde inicios del 2021. Sin embargo, el país había sido degradado a Categoría 2 en el 2019, poco después de incumplir estándares de la OACI. Recuperó el nivel máximo tras subsanar esas deficiencias.
