
El costarricense David Bolaños Jiménez, de 24 años, relató a La Nación los momentos de tensión que vivió durante la madrugada del lunes en Israel, luego de que aparentes cohetes lanzados desde Líbano cayeran en el mar, en medio de la contraofensiva emprendida por ese país.
“Nos despertaron las explosiones, no la sirena. Aparentemente (se trató de) cohetes de Líbano que cayeron en el mar”, indicó el joven estudiante, quien vive y estudia música en el norte de Tel Aviv.
“Nos dijo un guarda de aquí que ya avisaron que puede que haya explosiones, y que no hay que esperar a la sirena para protegerse. Esto no pasó el año pasado”, agregó.
Escalada en la frontera norte de Israel
Horas antes, cerca de las 6 p. m., hora de Costa Rica, el ejército israelí informó de que “proyectiles” lanzados desde el Líbano activaron las sirenas de alerta en el norte del país. Según el parte oficial, uno de ellos fue interceptado.
“Un proyectil disparado desde Líbano hacia territorio israelí fue interceptado por la Fuerza Aérea israelí, y varios proyectiles cayeron en zonas despejadas”, escribió el ejército en Telegram. “No se ha reportado ningún herido ni daños”, añadió.
Hezbolá, el movimiento libanés proiraní, advirtió el domingo que piensa “hacer frente a la agresión” estadounidense-israelí que costó la vida al líder supremo iraní, Alí Jamenei.
El ejército israelí confirmó que, tras disparos de cohetes reivindicados por el grupo respaldado por Irán, lanzó una ola de ataques contra Hezbolá “en todo Líbano”. Periodistas de la AFP reportaron fuertes explosiones en Beirut, capital libanesa.
Un comunicado castrense indicó que “en respuesta al lanzamiento de proyectiles de Hezbolá hacia el Estado de Israel”, las fuerzas habían “comenzado a atacar objetivos de la organización terrorista Hezbolá en todo el Líbano”.
De acuerdo con la agencia estatal de noticias libanesa, los bombardeos impactaron suburbios chiítas en el sur de la capital.
