“No existe ningún plan de ingreso al país”, afirmó en la misma red social Hernández, quien purgaba una pena de 45 años por tráfico de cocaína hacia Estados Unidos.
El candidato Nasry Asfura, del mismo partido que Hernández y apoyado Trump, lidera la votación con menos de dos puntos porcentuales de ventaja sobre el también derechista Salvador Nasralla.
Castro sostuvo que “está en marcha una agresión orientada a romper el orden constitucional y democrático a través de un golpe contra” su gobierno.
Desde hace varios días, la mandataria denuncia un “golpe electoral” por la “injerencia” de Trump y la “manipulación” de resultados.
Hernández, quien gobernó entre 2014 y 2022, reiteró que no tiene “intención de regresar a Honduras en este momento” porque su seguridad y la de su familia “estarían en grave riesgo” ante la “persecución” e “instrumentalización de la justicia”.
La semana pasada, el fiscal general Johel Zelaya, afín al gobierno, pidió a Interpol cumplir una orden de captura contra Hernández librada en 2023 por “lavado de activos y fraude”.
La presidenta Castro llamó a sus seguidores a “concentrarse de manera urgente y pacífica en Tegucigalpa (...) para rechazar cualquier intento golpista”.