
“La amenaza a Irán es verdaderamente inaceptable”, dijo el papa católico León XIV, el pasado 7 de abril. Esa frase, en referencia a la advertencia de Donald Trump contra Teherán, marcó las tensiones entre el Vaticano y Estados Unidos.
Poco antes, Trump había amenazado a Irán con "la destrucción de una civilización" si Teherán no reabría el estrecho de Ormuz.
Pero el sumo pontífice fue más allá: pidió a los congresistas estadounidenses intervenir en el conflicto iniciado por Trump e Israel desde el pasado 28 de febrero.
En las últimas semanas, sus declaraciones han ido en escalada. Este sábado 11 de abril, el sumo pontífice imploró: “¡Basta ya de la idolatría de uno mismo y del dinero! ¡Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡Basta ya de la guerra! La verdadera fuerza se manifiesta en el servicio a la vida”, en un discurso pronunciado durante una vigilia por la paz en la basílica de San Pedro de Roma.

“Queridos hermanos y hermanas, sin duda los gobernantes de las naciones tienen responsabilidades ineludibles. A ellos les gritamos: ¡Deténganse! ¡Es tiempo de paz! ¡Siéntense en mesas de diálogo y de mediación!, no en mesas donde se planea el rearme y se deliberan acciones de muerte”, pidió el papa.
Recientemente, Teherán y Washington acordaron un alto el fuego por dos semanas, mientras negocian un acuerdo definitivo en Islamabad, Pakistán.
El 7 de abril, según reportó el diario español El País, el Papa nacido en Chicago dijo: “Quiero invitar a todos a rezar, pero también buscar cómo comunicar, quizá con los congresistas, con las autoridades, para decir que no queremos la guerra, queremos la paz, somos un pueblo que ama la paz“.
“Sin duda, aquí hay cuestiones de Derecho Internacional, pero sobre todo una cuestión moral por el bien de toda la población (...). Pido a todas las personas de buena voluntad que busquen siempre la paz y no la violencia, que rechacen la guerra; especialmente una guerra que muchos han calificado de injusta, que sigue intensificándose y que no resuelve nada”, dijo en esa misma declaración del 7 de abril.
El primer papa estadounidense de la historia hizo un llamado a “pensar” en los niños, ancianos y enfermos, totalmente inocentes, que sufren la guerra.

Supuesta advertencia
Después de esas declaraciones, la tensión entre la Santa Sede y Washington solo ha crecido.
En la última semana circuló una versión, desmentida por el Vaticano, de que el subsecretario de Guerra de EE. UU., Elbridge Colby, habría convocado en enero al entonces nuncio apostólico en Estados Unidos, el cardenal Christophe Pierre, para transmitirle una severa advertencia en el Pentágono.
Algunas fuentes señalaron que, incluso, EE. UU. le señaló al Vaticano que “debe alinearse” con la política norteamericana porque “Estados Unidos tiene el poder militar para hacer lo que quiera” y que “la Iglesia haría mejor manteniéndose al margen”.
Además, se habría hecho referencia al “Papado de Aviñón”, un periodo (1309–1377) en el que la sede de la Iglesia fue trasladada a Aviñón, en la actual Francia, y en el que la autoridad religiosa estuvo bajo fuerte influencia política de la monarquía francesa.
Sin embargo, la supuesta “corrección” de EE. UU. fue negada por la Santa Sede. Según la Iglesia, la reunión en cuestión tuvo lugar en el Pentágono el 22 de enero, antes de la guerra en Irán, entre el subsecretario de Guerra, encargado de Asuntos Políticos, Elbridge Colby, y el cardenal francés Christophe Pierre, en aquel entonces nuncio apostólico en Washington, reportó AFP.

Este viernes 10 de abril, el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, emitió un comunicado en el que afirmaba que “la versión presentada por algunos medios sobre esta reunión no se corresponde con la verdad de ninguna manera”.
Pierre, que entre tanto se jubiló, se reunió con Colby en el marco de “los deberes habituales de representante del pontificio, lo cual brindó la oportunidad de intercambiar puntos de vistas en asuntos de interés mutuo”, indicó el portavoz.
El jueves 9 de abril, el Pentágono había señalado que la información sobre esa reunión había sido “altamente exagerada y distorsionada” y que el encuentro consistió en una “conversación respetuosa y razonable”.

La guerra comenzó cuando Israel y Estados Unidos lanzaron ataques contra Irán que mataron a su líder supremo el 28 de febrero, lo que desencadenó acciones de represalia de Teherán contra las naciones del Golfo e Israel.
Esos gobiernos sostienen que el régimen iraní sigue siendo una amenaza para la región y para el propio pueblo de Irán.
‘Dios no escucha la oración de quienes hacen la guerra’
Robert Francis Prevost, nombre secular de León XIV, ha caracterizado su primer año de papado con un firme mensaje contra la guerra y en favor de la paz.
En una declaración dada el pasado 29 de marzo, en Domingo de Ramos, el sumo pontífice dijo que “Dios no escucha la oración de quienes hacen la guerra“.
Dios no bendice ningún conflicto. Quien es discípulo de Cristo, príncipe de la paz, nunca se pone del lado de quienes ayer empuñaban la espada y hoy lanzan bombas. No serán las acciones militares las que creen espacios de libertad o tiempos de #paz, sino solo la promoción…
— Papa León XIV (@Pontifex_es) April 10, 2026
Solo tres días antes, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, oró durante un servicio religioso cristiano en el Pentágono para que hubiera “una violencia abrumadora" contra sus enemigos, según reportó el medio The Guardian.

“Que cada disparo dé en el blanco contra los enemigos de la justicia y de nuestra gran nación”, dijo Hegseth en el servicio de oración. “Dales sabiduría en cada decisión, resistencia para la prueba que les espera, una unidad inquebrantable y una contundencia abrumadora en sus acciones contra aquellos que no merecen misericordia”, citó el diario británico.
Ese mensaje contrastó con el papa católico: “Este es nuestro Dios: Jesús, Rey de la paz. Un Dios que rechaza la guerra, al que nadie puede utilizar para justificar el enfrentamiento, que no escucha la oración de quienes hacen la guerra”, advirtió en su homilía del Domingo de Ramos, el 29 de marzo.

Este mismo viernes 10 de abril, Prevost escribía en X (antes Twitter): “Ningún interés puede valer más que la vida de los más débiles, de los niños, de las familias; ninguna causa puede justificar la sangre inocente derramada", en otra dura declaración contra la guerra, aunque sin referenciar a ninguna en particular ni tampoco a un líder político específico.
En estos tiempos, actos de violencia absurdos e inhumanos se extienden con ferocidad por los lugares sagrados del Oriente cristiano, profanados por la blasfemia de la guerra y la brutalidad de los negocios, sin ningún respeto por la vida de las personas, considerada, en el mejor…
— Papa León XIV (@Pontifex_es) April 10, 2026
En 2024, el papa Francisco señaló: “La guerra es un horror, la guerra ofende a Dios y a la humanidad, la guerra no perdona a nadie, la guerra es siempre una derrota, una derrota para toda la humanidad”.
Aunque de línea más moderada, en comparación con el enfoque progresista y reformista de Francisco, el sumo pontífice estadounidense mantiene una postura similar al papa argentino en materia de guerra y paz.
