
Londres, Reino Unido. Los jefes de los principales bancos centrales del mundo expresaron este martes su “total solidaridad” con la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y con su presidente, Jerome Powell, luego de que el Departamento de Justicia estadounidense abriera una investigación en su contra.
En una declaración conjunta, los líderes del Banco Central Europeo (BCE), el Banco de Inglaterra, y los bancos centrales de Australia, Brasil y Canadá, entre otros, defendieron la independencia de la Fed frente a lo que consideran presiones políticas sin precedentes.
“La independencia de los bancos centrales es un pilar de la estabilidad de precios, financiera y económica, en interés de los ciudadanos a los que servimos”, señala el documento, también firmado por las autoridades monetarias de Dinamarca, Corea del Sur, Suecia y Suiza. Japón no figura entre los firmantes.
Powell informó el domingo que la Fed recibió una citación del Departamento de Justicia, una decisión que vinculó con la campaña de presión del presidente Donald Trump para que el banco central reduzca de forma drástica las tasas de interés, pese a que la inflación se mantiene por encima del objetivo del 2%.
“El presidente Powell ha actuado con integridad, centrado en su mandato y con un compromiso inquebrantable con el interés público”, agrega el pronunciamiento de los bancos centrales.
Investigación sin precedentes
El respaldo internacional se suma al expresado el lunes por expresidentes de la Reserva Federal, quienes advirtieron sobre una posible instrumentalización de la justicia para socavar la independencia del banco central estadounidense.
La investigación penal se relaciona con una comparecencia de Powell ante el Congreso, en junio pasado, en la que explicó un proyecto de remodelación de la sede de la Fed.
El jerarca calificó la acción de la administración Trump como “sin precedentes” y aseguró que se trata de un pretexto para influir en la política monetaria.
“La amenaza de cargos penales es consecuencia de que la Reserva Federal fija las tasas de interés basándose en nuestra mejor evaluación de lo que beneficia al público, y no en las preferencias del presidente”, declaró Powell.
El anuncio provocó reacciones incluso dentro del Partido Republicano. Algunos legisladores oficialistas comenzaron a expresar públicamente su desacuerdo con la investigación, en un contexto en el que la Casa Blanca ha ejercido fuertes presiones sobre la Fed.
Choques con la Casa Blanca
Consultado el domingo por la noche, Trump afirmó no estar al tanto del procedimiento judicial, aunque volvió a lanzar críticas personales contra Powell, a quien en ocasiones anteriores ha insultado públicamente y a quien ya había amenazado con destituir durante su primer mandato.
El mandatario también intentó remover a otra alta funcionaria de la Fed, Lisa Cook, cuyo caso podría llegar este mes a la Corte Suprema.
Trump debe anunciar próximamente a la persona que propone para sustituir a Powell, cuyo mandato al frente de la Reserva Federal concluye en mayo.
La Fed, una institución independiente, tiene un doble mandato: mantener la estabilidad de precios y promover el máximo empleo. Su principal herramienta es la fijación de la tasa de interés de referencia, que influye directamente en los costos de endeudamiento y en los mercados financieros.
Desde su regreso al poder en enero, Trump ha insistido en recortes agresivos de tasas para estimular el crecimiento económico y abaratar el crédito.
