La Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) proyecta una mayor demanda de divisas en este 2026, marcado por el aumento en los precios del crudo a raíz del conflicto en el Medio Oriente.
Ante una consulta de La Nación, la institución respondió que, con base en la información disponible a la fecha, se prevé un aumento en la demanda de divisas. No obstante, debido a la alta volatilidad de los precios del petróleo, esta previsión se mantiene en constante revisión.
“Dado que los precios internacionales del petróleo son altamente volátiles y responden a múltiples variables de carácter geopolítico y de mercado, cualquier ajuste en la demanda de divisas se analiza de forma continua conforme evolucionan estas condiciones”, afirmó Recope.
La entidad explicó que la compra de divisas se planifica en función del costo estimado de la factura petrolera, el pago del impuesto único a los combustibles, la disponibilidad de caja y otros factores financieros.
Tras la actualización de la programación de importaciones de combustibles luego del inicio del conflicto, se estima que la factura petrolera para 2026 podría alcanzar los $2.470 millones.
Este valor es similar al de 2022, cuando inició la guerra entre Ucrania y Rusia y el tipo de cambio rozó los ¢700 en el mercado cambiario. Ese conflicto disparó los precios del petróleo y otras materias primas.
En el Informe de Política Monetaria (IPM), publicado en enero, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) proyectó que la importación de hidrocarburos costaría $1.879 millones este año, casi $600 millones menos que lo previsto ahora por Recope y ligeramente por debajo de los $1.976 millones estimados para 2025.
Recope manifestó que esta proyección de la factura petrolera está sujeta a la alta incertidumbre que caracteriza actualmente el mercado internacional de hidrocarburos, por lo que podría variar.
“(...) se mantiene un monitoreo constante de las condiciones del mercado, con el fin de ajustar la demanda de divisas conforme a las necesidades de cada momento”, indicó la entidad.
En los primeros tres meses del año, Recope adquirió $22 millones menos que en el mismo lapso de 2025, al pasar de $504 millones a $482 millones, de acuerdo con información suministrada por la institución.
Recope no adquiere dólares a través del Mercado de Monedas Extranjeras (Monex), sino que los compra de forma directa al Banco Central de Costa Rica (BCCR), el cual acude al Monex para satisfacer la demanda de divisas de las entidades del sector público.
Róger Madrigal, presidente del ente emisor, explicó a La Nación a mediados de abril que el Banco aumentó su previsión de demanda de dólares para el pago de la factura petrolera en 2026.
El jerarca aseguró que esta mayor demanda de divisas por parte del sector público no bancario (SPNB) se reflejará, en la medida de lo posible, de manera simultánea en el mercado cambiario.
“El Banco (Central) tiene estimado mínimo $600 millones más este año solo por factura petrolera (...). En la medida de lo posible, lo llevamos al mercado (cambiario)”, comentó Madrigal.
Estas compras de divisas por parte de Recope no se destinan exclusivamente al pago de la factura petrolera, sino también al cumplimiento de otras obligaciones en moneda extranjera.
Tanto Recope como el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) son los principales demandantes de dólares para adquirir hidrocarburos. La primera entidad los requiere para abastecer el mercado local y la segunda, para la generación térmica.
En medio de las tensiones geopolíticas, el estrecho de Ormuz —una ruta clave para el tránsito de petróleo y gas— se mantiene cerrado. Este paso es un punto crítico para el mercado energético global.
Los precios del petróleo se encuentran actualmente muy por encima de su nivel previo al conflicto en Medio Oriente, cuando el crudo cotizaba en torno a $70 por barril. Incluso, su precio ha llegado a superar los $110.
El viernes 24 de abril, el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en junio cayó 1,51%, hasta $94,40. En tanto, el Brent del Mar del Norte, para ese mismo mes, subió 0,25%, hasta $105,33 por barril.
A nivel nacional, la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) tramita un estudio extraordinario de abril de 2026 que plantea incrementos significativos en los precios de los combustibles, con alzas en gasolinas, diésel y gas LPG, según los costos reales reportados por Recope.
