
La factura petrolera de Costa Rica subiría al menos $600 millones durante el 2026, como consecuencia del alza en los precios del petróleo provocada por el conflicto en Medio Oriente.
Dicha alza elevaría este año a $2.500 millones la necesidad de dólares para comprar hidrocaburos. Se trata de un valor similar al de 2022, cuando inició la guerra entre Ucrania y Rusia, y cuando el precio de la divisa estadounidense rozó los ¢700 en el país.
El aumento en el costo de importación de hidrocarburos tendrá un efecto en el tipo de cambio del dólar y en la inflación, la cual se mantiene negativa desde mayo del año pasado, según el Banco Central de Costa Rica (BCCR).
Róger Madrigal, presidente del ente emisor, explicó a La Nación que el Banco aumentó su previsión de demanda de dólares para el pago de la factura petrolera en este 2026.
El jerarca aseguró que esta mayor demanda de divisas por parte del sector público no bancario (SPNB) se reflejará, en la medida de lo posible, de manera contemporánea en el mercado cambiario.
“El Banco (Central) tiene estimado mínimo $600 millones más este año solo por factura petrolera (...). En la medida de lo posible, lo llevamos al mercado (cambiario)”, comentó Madrigal.
En el Informe de Política Monetaria (IPM) publicado en enero pasado, el Banco Central proyectó que la importación de hidrocarburos costaría $1.879 millones este año, ligeramente por debajo de los $1.976 millones estimados para el 2025.
Sin embargo, esta cifra no contempla el impacto del conflicto en Medio Oriente, que recrudeció en febrero.
De concretarse el incremento, la factura petrolera oscilaría en $2.500 millones en 2026, un valor similar al de 2022, cuando la guerra entre Ucrania y Rusia disparó los precios del petróleo y otras materias primas.
La Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) y el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) son los principales demandantes de dólares para adquirir hidrocarburos. La primera entidad los requiere para abastecer el mercado local y la segunda, para la generación térmica.
Conflicto en Irán
Federico Quesada, director de la Escuela de Ciencias de la Administración (ECA), de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), dijo que la interrupción del paso por el estrecho de Ormuz, derivada del conflicto en Medio Oriente, redujo la oferta mundial de crudo y disparó los precios internacionales. Por esta ruta transita habitualmente el 20% del comercio mundial de gas y petróleo.
Los precios del petróleo retomaron su tendencia alcista este lunes, aunque cerraron por debajo de los $100, impulsados por el bloqueo estadounidense de los puertos de Irán.
El barril de West Texas Intermediate (WTI), para entregar en mayo, ganó un 2,60%, hasta llegar a $99,08. Durante enero, el precio promedio de ese mismo producto fue de $60,26.
“No se ha sentido el efecto de ese choque inflacionario (alza en precio del crudo) que nos viene del exterior, pero se va a sentir”.
— Róger Madrigal, presidente del Banco Central
Con corte a marzo pasado, Recope reportaba la importación de 6,58 millones de barriles, lo cual incluye distintos tipos de combustibles, por un valor de $567 millones.
El valor promedio por barril en los primeros tres meses del año fue de $86,12, mientras que el promedio en todo el 2025 fue de $82,04, pues se destinaron $2.005 millones para comprar 24,44 millones de barriles.
Tipo de cambio e inflación
El presidente del Banco Central indicó que esta tendencia al alza en los precios del crudo y la incertidumbre generada por el conflicto en Medio Oriente pueden tener un impacto en el precio del dólar, que actualmente se mantiene en mínimos históricos.
“No se ha sentido el efecto de ese choque inflacionario que nos viene del exterior, pero se va a sentir. La previsión de las fuerzas de oferta y demanda lo que dice es que hay fuerzas para una menor oferta y fuerzas para una mayor demanda. Eso va a tener una manifestación cambiaria”, explicó Madrigal.
El jerarca añadió que existen factores que han incidido en una mayor abundancia de divisas en los últimos años, pero también aseguró que el aumento en el costo del petróleo presionará la demanda de divisas.
Desde el 2015, el BCCR adoptó un esquema cambiario de flotación administrada. El precio es determinado por las fuerzas del mercado, es decir, por la oferta y la demanda. El BCCR puede intervenir para evitar movimientos abruptos en el precio, así como para adquirir divisas para sus reservas y para el sector público.
Ante la mayor oferta de divisas, la presión sobre el precio del dólar es a la baja; mientras que, si aumenta la demanda, la cotización tiende al alza. Este lunes, la divisa cerró en ¢460,59, un nuevo mínimo histórico en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex).
Madrigal explicó que estos choques se denominan compuestos, pues también generan un efecto inflacionario. “Todavía estamos por debajo del escenario (de Ucrania), pero vea la incertidumbre. Los mercados reaccionan a eso”, agregó.
El agravamiento del conflicto en Medio Oriente generó aumentos en los precios internacionales de materias primas, entre ellas el petróleo y los granos básicos. Esta dinámica tiene efectos posteriores sobre los precios de otros bienes y servicios, de acuerdo con el Banco Central.
En el comunicado en el que el ente emisor anunció que mantuvo sin cambios su tasa de política monetaria (TPM), señalaron que la duración e intensidad del conflicto es incierta, lo que afecta las perspectivas de crecimiento global y acelera la inflación.
Ante esto, el ente emisor destacó a finales de marzo que la inflación general ingresaría al rango de tolerancia en el último trimestre de este año, dos periodos antes de lo previsto en el IPM de enero.
Quesada señaló que los nuevos niveles de precios del crudo inevitablemente se trasladan a los precios internos, generando presiones sobre la inflación y los costos logísticos que afectan tanto a las familias como a los sectores productivos.
Alza en precios en mayo
El pasado 8 de abril, Recope comunicó un ajuste al alza en el precio de los combustibles, que entrará a regir a partir de mayo, como consecuencia del impacto en los precios del petróleo por el conflicto en Medio Oriente.
La gasolina súper registrará un incremento estimado de ¢83 por litro, de ¢633 a ¢715, y la regular de ¢67, de ¢628 a ¢695. El diésel tendrá la subida más fuerte, con ¢136 por litro, de ¢565 a ¢701. La información toma como corte el 8 de abril al mediodía, por lo que los precios podrían presentar variaciones, dijo Recope.
La institución destacó que el suministro nacional está garantizado y no existe riesgo de desabastecimiento, pues se mantienen los arribos semanales de buques con producto, lo que permite mantener la continuidad del servicio.
La empresa explicó que realiza sus compras de combustibles en dólares, por lo que el tipo de cambio es un factor determinante en la conformación de los precios. Destacó que el precio bajo del dólar contribuye a moderar parte del impacto internacional.
