
Washington, Estados Unidos. Mientras el precio del oro negro cerró esta semana a la baja, varias organizaciones internacionales, entre ellas el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), advirtieron sobre el riesgo de una escasez de petróleo si el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz no vuelve rápidamente a la normalidad.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán iniciada a finales de febrero provocó, por parte de Teherán, el cierre Ormuz, lo que bloqueó el tráfico marítimo por este estrecho por el que transita aproximadamente el 20% de los hidrocarburos a nivel mundial.
“Las reservas mundiales de petróleo se están reduciendo a un ritmo récord debido a la importante pérdida de suministro que transita por el estrecho de Ormuz”, alertaron en un comunicado conjunto el FMI, el BM, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y la Organización Mundial del Comercio (OMC), tras una reunión de sus dirigentes.
“Si la circulación marítima no vuelve a la normalidad, una reducción rápida y continuada de las reservas mundiales antes del pico de demanda del verano en el hemisferio norte representaría un riesgo creciente en términos de seguridad energética (...) y, en un sentido más amplio, de resiliencia de la economía”, advirtieron.
Los países emergentes y en desarrollo, especialmente en Asia, se cuentan entre las primeras víctimas de esta caída del suministro de crudo, y algunos incluso han adoptado medidas para reducir el consumo.
En su comunicado, las cuatro instituciones recordaron que “si bien la economía mundial sigue mostrando resistencia, los efectos del conflicto afectan de manera desproporcionada a los países más vulnerables”, debido al aumento de los precios del petróleo y de los fertilizantes.
Durante las reuniones del FMI y del BM, a mediados de abril, la directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva, aseguró que la institución estaba preparada para hacer frente a un aumento de la demanda de ayuda por parte de los países en dificultades.
En aquel momento estimó entre $20.000 y $50.000 millones el monto de la ayuda adicional que podría ser necesaria a causa de la guerra.
Aunque las tres partes beligerantes han llegado a un acuerdo para un alto el fuego, prorrogado una primera vez y hasta ahora respetado en términos generales, Washington y Teherán aún no han logrado ponerse de acuerdo sobre un texto común que permita una salida a la crisis.
Irán, por su parte, ha puesto en marcha las estructuras administrativas necesarias para gravar de forma permanente el tráfico marítimo que pasa por el estrecho, que el país comparte con el sultanato de Omán.
Precios del oro negro cierran a la baja
En medio de las advertencias lanzadas por el FMI y el BM, los precios del petróleo cerraron la semana a la baja este viernes, ante la perspectiva de los operadores de que Estados Unidos e Irán alcanzarían un compromiso para un alto el fuego duradero en Oriente Medio.
El precio del crudo Brent del Mar del Norte, para entrega en julio, su último día de negociación, cayó un 1,77% hasta los $92,05 por barril. En una semana, ha perdido más del 11%.
Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI), para entrega en el mismo mes, descendió un 1,73% hasta los $87,36 por barril.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el viernes que se estaba preparando para tomar una decisión final sobre un posible acuerdo para poner fin a la guerra con Irán.
“Irán debe aceptar que nunca tendrá un arma nuclear. El estrecho de Ormuz debe abrirse de inmediato”, y Teherán debe comprometerse a desminarlo, declaró.
Las expectativas del mercado provocaron una caída drástica de los precios a un nivel no visto “desde mediados de abril”, señala Barbara Lambrecht de Commerzbank.
Teherán ha denunciado las “exigencias excesivas” de Washington, y su negociador jefe, Mohammad Bagher Ghalibaf, pidió “acciones concretas” a los estadounidenses.
“Es probable que el mercado siga descontando la posibilidad de un acuerdo inminente”, y los operadores se mostrarán reacios a comenzar el fin de semana apostando por un aumento de precios, opina Arne Lohmann Rasmussen, analista de Global Risk Management.
“Si las esperanzas se desvanecen una vez más, los precios podrían repuntar rápidamente”, anticipa Lambrecht.
El conflicto ha restringido el transporte marítimo por el estrecho de Ormuz, por donde normalmente pasa el 20% del consumo mundial de petróleo y gas, pero la crisis “hasta ahora parece extrañamente más manejable” que la de 2022, señalan analistas de JPMorgan.
El uso de las reservas mundiales de petróleo crudo y la débil demanda han contribuido a mitigar las perturbaciones, aunque “esto no significa que la adaptación haya sido perfecta en todas partes”, apuntaron.
