Aarón Sequeira. 31 julio
Legisladores de varios partidos coinciden en que el presupuesto extraordinario enviado por el Poder Ejecutivo complica más la discusión de proyectos para recaudar recursos frescos y reducir la diferencia entre ingresos y gastos del Gobierno. Foto: Aarón Sequeira.
Legisladores de varios partidos coinciden en que el presupuesto extraordinario enviado por el Poder Ejecutivo complica más la discusión de proyectos para recaudar recursos frescos y reducir la diferencia entre ingresos y gastos del Gobierno. Foto: Aarón Sequeira.

Diputados de varios partidos advirtieron de que el envío, por parte del Poder Ejecutivo, de un presupuesto extraordinario destinado a pagar deuda interna, complicará más la discusión del tema fiscal en la Asamblea Legislativa, donde se pretende aprobar proyectos para llevar fondos frescos y reducir el problema del exceso de gastos frente a los ingresos del Gobierno.

Así lo manifestaron los legisladores Carlos Avendaño, de Restauración Nacional; Pedro Muñoz, de Unidad Social Cristiana (PUSC) y Carolina Hidalgo, del Partido Acción Ciudadana.

El proyecto de plan de gastos se reimitió este martes 31 de julio por parte el Ministerio de Hacienda, con la justificación de subsanar un faltante en los recursos contemplados originalmente en el presupuesto para el 2018 que se aprobó el año anterior.

Los recursos que el Gobierno solicita aprobar de manera extraordinaria son por ¢600.000 millones.

Avendaño criticó que se presente un plan para pagar deuda interna en el contexto actual, cuando se discuten planes para llevar recursos frescos a las finanzas públicas.

También atacó la falta de cálculo del Gobierno anterior por no haber hecho la previsión debida para el pago de esa deuda interna. “Es muchísima plata y en el contexto actual en que estamos es muy delicado”, criticó Avendaño.

Muñoz, por su parte, atacó que se sigan poniendo “curitas” y que no se busque la solución definitiva al problema fiiscal.

El Gobierno, dijo Muñoz, capta recursos del mercado, del sector financiero, y son recursos que no se usan para la reactivación económica, lo cual crea un círculo vicioso. Advirtió de que solo con la reactivación económica, por un lado, y llevando a a la formalidad a quienes están en la economía informal y no pagan impuestos, se puede aumentar el ingreso de recursos sanos al Gobierno.

“Aumentar los impuestos a quienes están pagando es como regañar a los que van a misa; la otra es cobrar a los que no están pagando y están en la informalidad”, enfatizó Muñoz.

Carlos Ricardo Benavides, jefe de fracción del Partido Liberación Nacional (PLN), dijo que es evidente la pifia de la anterior administración al no estimar los recursos suficientes para el pago de la deuda interna.

Criticó que el anterior Gobierno no enviara el presupuesto para cubrir el faltante, porque el país se encontraba en el proceso electoral.

En tanto, la legisladora oficialista y presidenta del Congreso, Carolina Hidalgo, reconoció que el envío al Congreso del presupuesto extraordinario efectivamente afecta el ambiente de discusión, porque es parte o es una consecuencia de la situación de las finanzas públicas.

“Realmente el Estado está adquiriendo deuda para pagar deuda y eso es un asunto que es complejo, no es bonito para entrar a conocerlo, por así decirlo, pero creo que pone un poco más de presión porque demuestra que definitivamente la reforma fiscal es necesaria”, detalló Hidalgo.

La diputada del partido gobernante resaltó que la ministra (de Hacienda, Rocío Aguilar) haya informado de previo a los jefes de fracción antes de enviar el presupuesto al Congreso. Manifestó que esa actitud es un avance y, además, está en la línea de seguir construyendo consenso y de acercarse a las distintas fracciones.

Colaboró el periodista Marvin Barquero S.