Siete de los nueve partidos piden bajar gasto público antes de discutir tributos

Por: Patricia Leitón, Óscar Rodríguez 11 agosto, 2015

La creación del impuesto al valor agregado (IVA) y la reforma al tributo sobre la renta arribarán a la Asamblea Legislativa con un débil respaldo político.

Servicios médicos en el Hospital Cima. El nuevo proyecto de impuesto al valor agregado propone gravar los servicios de salud; no obstante, el tributo pagado por el cliente se devolvería en los siguientes 15 días completo si el pago se realiza con tarjeta de crédito, débito o cualquier otro medio electrónico. | FABIAN HERNANDEZ/ARCHIVO
Servicios médicos en el Hospital Cima. El nuevo proyecto de impuesto al valor agregado propone gravar los servicios de salud; no obstante, el tributo pagado por el cliente se devolvería en los siguientes 15 días completo si el pago se realiza con tarjeta de crédito, débito o cualquier otro medio electrónico. | FABIAN HERNANDEZ/ARCHIVO

Este lunes, el ministro de Hacienda, Helio Fallas, anunció algunos de los contenidos de estos dos proyectos que enviarán esta semana al Congreso.

En las iniciativas, el tributo de ventas se convertiría en un impuesto al valor agregado (IVA), lo cual implica que se extiende sobre bienes y servicios, y la tarifa aumentaría del 13% actual a un 15% en un plazo de dos años.

El gravamen sobre la renta impone nuevos ingresos, como un 25% sobre la cesantía mayor a ocho años.

Los planes buscan reducir el déficit del Gobierno, que este año rozaría el 6% de la producción.

Ambos proyectos, más el incremento en el impuesto de traspaso de vehículos, darían recursos por 2,09% de la producción.

No obstante, de los nueve partidos que componen el Congreso, siete exigieron al Gobierno un recorte en el gasto público antes de iniciar la discusión tributaria, según confirmaron los respectivos jefes de fracción de cada bancada a La Nación .

Los partidos con tal posición son Liberación Nacional (PLN), Unidad Social Cristiana (PUSC), Movimiento Libertario (ML), Renovación Costarricense, Restauración Nacional, Accesibilidad Sin Exclusión (PASE) y Alianza Democrática Cristiana.

Solo el oficialista Partido Acción Ciudadana (PAC) y el Frente Amplio (FA) apoyan los cambios legales. Sin embargo, el FA se opone a que la tasa del IVA se eleve de 13% a 15%, aceptó Gerardo Vargas, su jefe de fracción.

El sector privado también está en contra de que se avalen nuevos ingresos al Gobierno si se mantiene lo que califican como ineficiencia en el uso de recursos públicos. “En el país hay una confusión con el tema fiscal, pues solo se habla de impuestos. La discusión debe ser integral e incorporar el gasto público”, dijo Rónald Jiménez, presidente de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep).

Partidos. Juan Luis Jiménez, jefe de fracción del PLN, enfatizó que Liberación no aprobará ningún nuevo impuesto si no hay un recorte del lado del gasto.

Para el libertario Otto Guevara, es necesario que se avance en el proyecto de empleo público para frenar “el despilfarro” que existe hoy en el Gobierno.

Marco Redondo, jefe de fracción del PAC, aceptó que habrá resistencia en abordar los cambios fiscales; pero estimó que es una necesidad urgente del país.

“El Gobierno trabaja el tema del gasto con alta responsabilidad y con el presupuesto del 2016 será evidente”, dijo Redondo.

Para Gonzalo Ramírez, de Renovación Costarricense, el ambiente en el Congreso no es idóneo para discutir una reforma fiscal, máximo en un Gobierno con una imagen de poca austeridad.

El ministro Fallas señaló que sí han hecho esfuerzos en recorte de gasto, como el aumento salarial de 0,08% para el segundo semestre o el envío del proyecto para poner tope a las pensiones altas

Añadió que enviarán un presupuesto austero para el 2016, el cual deben entregar a más tardar el 1.° de setiembre.