Marvin Barquero. 21 mayo
Centros de turismo, restaurantes y hoteles típicos y contemporáneos se pueden unir el plan para promover la gastronomía. La idea es añadir la comida criolla a la oferta sin perder la identidad. Aquí se ofreció la comida tipica costarricense a estadounidenses en la finca ViaLig, en Pacayitas de Turrialba. Foto: Mayela López
Centros de turismo, restaurantes y hoteles típicos y contemporáneos se pueden unir el plan para promover la gastronomía. La idea es añadir la comida criolla a la oferta sin perder la identidad. Aquí se ofreció la comida tipica costarricense a estadounidenses en la finca ViaLig, en Pacayitas de Turrialba. Foto: Mayela López

El Plan Nacional de Gastronomía Sostenible y Saludable (PNGSS), cuyo fin es promover la comida costarricense, tanto entre turistas extranjeros como nacionales, es manejado ahora por una fundación, creada con ese objetivo.

Se trata de la Fundación Costarricense para la Gastronomía (Fucoga), organización que se encargará eventualmente de registrar y distribuir un sello a quienes están afiliados al plan nacional, aunque todavía no se ha definido cuál será la distinción que se entregará.

Jorge Figueroa, uno de los promotores de la fundación, recordó que entre los objetivos está el de incluir la gastronomía nacional como parte de la oferta para los turistas, tal como lo han hecho con mucho éxito Perú y México, por ejemplo.

Muni Figueres Facio, presidenta de la Cámara Costarricense de Restaurantes (Cacore), explicó que la idea es que esos negocios ofrezcan las recetas o platillos tradicionales de Costa Rica sin perder la identidad. Esto es que, por ejemplo, un restaurante tipo mexicano mantenga su menú, pero le añada los platillos criollos.

Anteriormente, era Cacore quien se encargaba de desarrollar este plan.

Ireth Rodríguez, jefa de promoción del Instituto Costarricense de Turismo, calificó a la gastronomía como un elemento fundamental para el mejoramiento de la experiencia turística porque constituye un acercamiento del turista nacional e internacional con el destino.

Agregó que es parte integral del destino nacional y de las regiones y, además, constituye el elemento cultural por excelencia que permite al turista nacional e internacional la posibilidad de experimentar acerca de la historia, producción y preparación de los alimentos, así como de las costumbres y tradiciones que se asocian en dicho proceso. A esto se agrega, detalló, que la gastronomía en sí misma relacionada con el turismo genera nuevas oportunidades y emprendimientos en las regiones turísticas.

Hasta ahora 32 organizaciones se han adherido a este plan para impulsar la comida tica, entre ellos el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), algunos centros de estudios superiores como la Universidad de Costa Rica (UCR) y varias cámaras del sector privado.

Figueroa explicó que Fucoga, que nació hace unos nueve meses, tiene la cédula jurídica correspondiente pero aún no completa la personería jurídica por un tema de tramitomanía.

Detalló que el Poder Ejecutivo, como regula la ley para las fundaciones, ya nombró a un representante ante Fucoga, pero por un tema presupuestario el Ministerio de Justicia aún no publica el decreto. El representante municipal ya está debidamente nombrado y trabajando con la Fundación.

Este plan se lanzó en el 2011; en el 2015 fue declarado de interés público mediante un decreto del Gobierno y hace unos meses pasó a manos de Fucoga, que enlazará los esfuerzos de todos los sectores e instituciones.

Combinación

Figueres estimó que se debe superar un poco el temor en alguna gente en el sentido de añadir o agregar a la oferta de restaurantes alemanes, italianos, mexicanos o peruanos el gallo pinto, los picadillos o las recetas con chicasquil o a base de maíz.

Empero, agregó la dirigente y empresaria, es posible lograr eso sin que se pierda la identidad con la cual es conocido el restaurante en el mercado. De todas maneras, enfatizó Figueres, la afiliación al PNGSS es voluntaria.

“El vínculo entre el turismo y las gastronomía es algo que se debe hacer; estamos trabajando muy de cerca con el ICT en ese sentido, para que la gastronomía sea una atracción más para los turistas”, explicó Figueres.

El MAG, por su parte, se integró a este plan prácticamente desde el inicio porque es una forma de dinamizar la producción en zonas rurales. El crecimiento de la demanda en el sector turismo implicará la necesidad de una mayor producción en las regiones con visitación turística, explicó la entidad.

“Sin agricultura y sin la provisión de alimentos, no habría gastronomía, o al menos sería una gastronomía sin identidad”, declaró la viceministra del MAG, Ana Cristina Quirós. Uno de los fines, precisamente, es que Costa Rica, en algún momento, sea reconocido en el mundo por una identidad gastronómica.

“El objetivo es desarrollar la gastronomía de Costa Rica, ojalá codeándose con México y Perú, lo cual es posible porque tenemos la misma diversidad de ingredientes y productos”, consideró, por su lado, Figueroa.