Óscar Rodríguez. 23 julio
El Banco Central prevé un menor crecimiento del agro para este año y el próximo. El sector empresarial teme efectos negativos en el empleo. En la imagen, agricultores en la feria de Coronado. Foto: Marcela Bertozzi
El Banco Central prevé un menor crecimiento del agro para este año y el próximo. El sector empresarial teme efectos negativos en el empleo. En la imagen, agricultores en la feria de Coronado. Foto: Marcela Bertozzi

Un menor crecimiento de la agricultura y la manufactura para este año y el próximo, proyectado por el Banco Central de Costa Rica (BCCR), encendió las alertas del sector empresarial costarricense.

El BCCR proyectó en la revisión del Programa Macroeconómico 2018-2019, presentado la mañana de este lunes 23 de julio, que el agro crezca 2,2%, este este año, y 2,3%, en el 2019. En enero anterior, la estimación fue de 2,3% en el 2018 y 3% para el próximo año.

El ajuste fue más severo para la manufactura. En la revisión de las proyecciones, este año crecería 3,4% y el próximo, 3,2%. Sin embargo, seis meses atrás, la estimación era de 3,9% y 4,3%, respectivamente.

En término generales, la estimación del BCCR es que el producto interno bruto (PIB) crezca 3,2% este año, frente a la previsión de 3,6% de enero pasado.

La Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep) consideró alarmante la fuerte desaceleracíon del sector agropecuario.

“El desequilibro fiscal se mantiene como el principal riesgo para la estabilidad macroeconómica del país y sí consideramos que se requieren de medidas urgentes, que ya hemos planteado de forma reiterada”, resaltó la Unión de Cámaras.

Pedro Morales, asesor económico de la Cámara de Industrias, enfatizó en que el menor crecimiento del producto interno bruto (PIB) no es de sorprender por el bajo incremento del crédito y la desaceleración de varias actividades económicas.

“La principal preocupación radica en que estaríamos frente a un crecimiento que sería inferior al presentado el año anterior (3,3%) lo que augura que los problemas de empleo posiblemente se estarían agudizando”, argumentó Morales.

Añadió que la industria instalada en el régimen de zona franca mantendrá un crecimiento muy similar al del año pasado, de 3,4%.

Sin embargo, en las empresas locales –argumentó Morales– la evolución será más lenta por la baja en la demanda interna y por la crisis política en Nicaragua.

Otros sectores en los que hubo una reducción del crecimiento estimado a inicio del año fueron comercio, comunicaciones y las actividades financieras y de seguros.

La única mejora fue en construcción. El Banco Central prevé que este año esta actividad crezca 4,7% y el próximo 3,2%. En enero, la previsión fue de 1,3% y 1,5%, respectivamente.