El gerente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Eduardo Prado, rechazó que la entidad sostenga el tipo de cambio estable a cualquier costo.

"Es entendible que algunos agentes consideren que la volatilidad debería ser mayor y que otros opinen que debería ser menor, pero lo que no es correcto es afirmar que el BCCR privilegia la estabilidad del tipo de cambio a cualquier costo", afirmó Prado.
Sus declaraciones están consignadas en un comentario publicado en la página web de la entidad bancaria.
El jueves 16 de junio pasado, el expresidente del Banco Central, Francisco de Paula Gutiérrez, publicó un artículo en este diario llamado "¿Flotación administrada?". En dicho artículo, Gutiérrez advierte del peligro de sostener el tipo de cambio a toda costa.
"No vaya a ser que, por tratar de mantener la estabilidad cambiaria a toda costa, se ponga en peligro la estabilidad financiera futura de la economía, ya amenazada por el elevado déficit fiscal", expresó Gutiérrez.
"No es correcto que exista una preferencia por la estabilidad del tipo de cambio. En el nuevo régimen cambiario siempre se han manifestado las tendencias a la apreciación y depreciación de la moneda nacional", argumentó Prado.
La opinión del gerente del Banco Central se suma a un debate sobre el tipo de cambio en el cual han participado la Cámara de Exportadores, la de Turismo, la de Comercio y economistas como Jorge Guardia, Gerardo Corrales y Luis Mesalles, entre otros.
Dos vertientes.
El debate tiene dos vertientes: una es si el precio del dólar debería o no subir para ayudar a la competitividad del país, y otra es si existen las condiciones para que el precio de la divisa aumente, pero el Banco Central lo sostiene.
Sobre el primer debate, la Cámara de Exportadores y la Cámara de Turismo enviaron una carta el 18 de mayo pasado donde le pidieron al Banco Central revisar la política sobre el tipo de cambio.
Los empresarios argumentaron que otros países han devaluado y eso hace que sus productos y sus servicios de turismo resulten más baratos para los extranjeros, mientras que en Costa Rica no, lo cual hace que les resulte más difícil competir.
El presidente del Banco Central, Olivier Castro, opinó, en una entrevista con este diario, que otros países han devaluado porque son exportadores de materias primas y estos bienes habían bajado de precio, por lo que la oferta de dólares en sus países disminuyó; no obstante, Costa Rica experimentó la situación contraria.
El 18 de junio pasado, la presidenta de la Cámara de Comercio, Yolanda Fernández, publicó un artículo en el cual defendió la estabilidad del dólar.
"Devaluar el colón significaría una transferencia neta de recursos de estas personas –la mayoría de la población– a unos cuantos, que no han sabido aprovechar en el pasado oportunidades de oro para mejorar su competitividad", señaló Fernandez.
En el segundo debate, los economistas discuten si el país está en un sistema de flotación administrada o en uno de tipo de cambio fijo, si la volatilidad del tipo de cambio debería ser mayor o menor y advierten que, si existen las presiones del mercado para que la divisa aumente y el Banco Central la retiene, pueden generarse problemas para la estabilidad de la economía.
"En mi criterio, hubiera sido preferible que, desde mediados de diciembre del 2015, el Banco Central no vendiera dólares, o que vendiera menos de lo que vendió, y dejara flotar más el tipo de cambio, lo que en las circunstancias, hubiera llevado a su depreciación", dijo el expresidente del Banco Central, Rodrigo Bolaños, en una nota publicada 18 de mayo pasado.
En esa misma nota, el economista Luis Mesalles consideró que la intención del BCCR de intervenir para evitar una apreciación del colón es correcta. Esto, debido a factores coyunturales como la caída en precios de materias primas y las bajas tasas de interés internacionales.
"Pero el tipo de intervención, el cual ha resultado en un tipo de cambio que, a mi gusto, es demasiado estable, me parece que es equivocado", sostuvo Mesalles.
