Patricia Leitón. 28 marzo
El Banco Central anunció, la mañana de este jueves 28 de marzo, que la reducción en la tasa rige a partir de hoy. Foto: Rafael Pacheco
El Banco Central anunció, la mañana de este jueves 28 de marzo, que la reducción en la tasa rige a partir de hoy. Foto: Rafael Pacheco

La Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica acordó reducir la tasa de política monetaria (TPM) en 25 puntos básicos (0,25 de punto porcentual), para ubicarla en 5,0% anual, a partir del 28 de marzo del 2019.

La tasa de política monetaria es una tasa de referencia; es la tasa que el Banco Central considera que es coherente con el costo de la liquidez, en un momento dado y generalmente tiene impacto en el resto de tasas.

Cuando el Banco reduce este indicador busca influir sobre las tasas de interés de ahorro en colones del sistema financiero, por medio de la expansión de la oferta de dinero en la economía, así que el ajuste, al menos en la teoría, podría estimular el crecimiento económico.

El último ajuste de la tasa de política monetaria fue el 1°. de noviembre del 2018 cuando aumentó de 5% a 5,25%. El Banco no bajaba esta tasa desde el 4 de enero del 2016.

El Banco Central justificó que existen más presiones a la baja en la inflación que al alza. La entidad tiene como meta una inflación entre 2% y 4% para este año y en enero pasado la variación interanual del índice de precios al consumidor fue de 1,54%.

“Los modelos de pronóstico de inflación del Banco Central sugieren que ésta convergería al rango meta a partir del segundo trimestre de 2019 y se mantendría alrededor o por debajo del punto medio de ese rango durante el horizonte de la programación macroeconómica 2019-2020”, señaló la entidad.

El Banco Central explicó que hay algunos factores que presionarían la inflación al alza, como el aumento en los precios internacionales del petróleo, la introducción de una nueva canasta básica tributaria y la implementación del impuesto al valor agregado.

Pero hay otros que la empujarían a la baja como la alta tasa de desempleo y el bajo ritmo de actividad económica. Además, las expectativas de inflación se han moderado significativamente desde finales de 2018, y su mediana está convergiendo al valor central del rango meta de inflación.

“Los datos sugieren que la actividad económica mundial se está desacelerando más de lo que se había previsto hace unos meses, y en consecuencia se espera que las tasas de interés internacionales sean menores a las esperadas a inicios de este año. Ello, aunado a las fuertes colocaciones de deuda en dólares del gobierno costarricense en las últimas dos semanas, que incrementan las reservas internacionales netas del Banco Central, podría contribuir a contener aún más las expectativas cambiarias, y por tanto las inflacionarias”, explicó la entidad.

“Tomados en su conjunto, los riesgos a la baja en el pronóstico de inflación superan actualmente los riesgos al alza y, en el horizonte de proyección, podrían ubicar la inflación por debajo del rango meta, precisamente en un momento en que la inflación se encuentra por debajo de ese rango y la inflación subyacente se mantiene cercana al límite inferior de ese rango”, añadió el Banco.

Ayudar al crecimiento

Rudolf Lucke, investigador del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica, consideró que la decisión del Banco Central busca incentivar la producción, especialmente la inversión inmobiliaria que ha registrado un crecimiento bastante bajo.

En febrero pasado la actividad económica apenas creció 1,6% respecto al mismo mes del año anterior y según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos, en el último trimestre del año anterior, el desempleo aumentó a 12%.

“Me parece que dado que la inflación se encuentra fuera del rango meta del Banco Central (a la baja) y existen expectativas de que el precio del crudo se mantenga, creo que el Central hace esta movida pensando en dos cosas: la primera, la baja actividad económica y la baja inflación, especialmente por el lento crecimiento del consumo interno”, indicó Lucke.

La segundo razón, añadió el economista, es que el Banco Central apuesta a que Hacienda logra la emisión de eurobonos ($6.000 millones, en seis años) y se desaparecen, al menos por este año, las expectativas de aumento en tasas de interés domésticas.

Esta información fue actualizada a las 1:00 p. m. con declaraciones de Lucke y gráficos.