El Grupo Vidriero Centroamericano Vical, dueño de la empresa Vicesa, confirmó que tiene planes de inversión por $73 millones en los próximos tres años para la compra de un horno eléctrico y la construcción de la infraestructura necesaria en Cartago con el fin de ponerlo a trabajar, así como la apertura de una mina en Liberia para extraer sílice y feldespato.
Rolando Charpentier, director general de la empresa, confirmó a La Nación que la inversión se hará gradualmente hasta 2027, con lo que buscará recontratar a algunos de los cerca de 240 trabajadores que despedirán en el 2024 debido al cierre de uno de sus dos hornos en Costa Rica, específicamente en San Nicolás de Cartago.
Vicesa dejará de operar el horno debido a que el equipo está llegando al final de su vida útil, y el director de la empresa aseguró que no será renovado de inmediato por la caída en la demanda mundial del vidrio y las dificultades para acceder a la materia prima en Costa Rica. El grupo tiene otros dos sistemas en Guatemala, los cuales seguirán operando.
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Sin embargo, en la compañía tienen un proyecto de inversión a mediano plazo que se basa en el acceso a materias primas locales y en la actualización de tecnologías para reducir la emisión de gases contaminantes. La entrada en operación del horno eléctrico, prevista para finales de 2026 o inicios de 2027, reduciría en el 70% la huella de carbono de Vicesa en el país, con un costo de $55 millones.
De acuerdo con el reporte Fortaleciendo la sostenibilidad en la industria del vidrio (2021), elaborado por la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), el vidrio es muy atractivo por su sostenibilidad, debido a que es 100% reciclable y la industria en sí se acopla muy bien al concepto de economía circular. Sin embargo, la fabricación de vidrio (fusión y refinado) requiere un uso intensivo de energía, lo que implica costos económicos y ambientales significativos. En el proceso se emiten subproductos de combustión, como gases efecto invernadero.
“Estamos tomándonos un tiempo para introducir un horno de una tecnología diferente, completamente novedosa, de los cuales hay solo tres operando en el mundo en este momento. Ese equipo opera con electricidad principalmente, entonces la huella de carbono se reduce en 70%” aseguró Charpentier en una entrevista con La Nación, el pasado 29 de julio.
Para la operación del nuevo equipo, Vicesa necesitará que el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) suministre un de servicio alta tensión a sus instalaciones. Actualmente, reciben electricidad de media tensión. Para ello, requieren construir una línea dedicada desde el plantel de Cóncavas, en Cartago, hasta las instalaciones de la vidriera, con un costo de $5,7 millones. El acuerdo entre las empresas se espera para inicios de noviembre, según Charpentier.
“El ICE tardaría de seis a siete meses en hacer esa línea, que es bastante compleja. Yo tengo que pagar los materiales y el ICE construye la línea. Si yo me pongo a hacerlo me van a decir que algo está malo. Prefiero que lo hagan ellos. Hemos encontrado una amplitud y recepción que antes no habíamos encontrado en el ICE”, reveló.
Desde 2018, Vicesa también tramita una concesión minera y de beneficio mineral en Curubandé de Liberia para extraer y purificar materiales para vidrio cristalino. La Mina Los Pinos ya cuenta con la concesión por el título R-322-2020-MINAE. La inversión para la operación de la mina es de $13 millones.
Sin embargo, Charpentier criticó que aún espera la aprobación para la planta de beneficio mineral. Según indicó, el expediente de la solicitud está en la Dirección de Geología y Minas (DGM) del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) desde hace varios meses y ya cuenta con la viabilidad ambiental de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena).
“Yo espero que eso esté este año. No puede ser que la Dirección de Minas dure más de un año con esta gestión. Tenemos más de cuatro meses que no nos piden absolutamente nada. Nosotros nos frustramos”, lamentó.
La Nación envió este martes 30 de julio consultas al ICE y al Minae para obtener una posición sobre el avance de los proyectos y el rezago en la respuesta a la empresa.
La DGM indicó que el rezago en este expediente se debe a la reorganización que ha sufrido la entidad en el último año, a temas presupuestarios y disponibilidad de personal en los departamentos de Control Minero y Registro Nacional Minero. La última vez que se actualizaron los expedientes para la Planta de Beneficio de Vicesa fue el 17 enero de este 2024, según consta en el portal de la DGM.
“El tiempo establecido por ley para enviar una recomendación para otorgamiento de concesión o permiso es de 1 año y 4 meses; sin embargo, existen factores externos que podrían ampliar esos plazos”, añadió la Dirección.
Oportunidad en la sostenibilidad ambiental
Charpentier destacó que, considerando el alto porcentaje de la matriz eléctrica renovable en Costa Rica, la vidriera tendría una ventaja competitiva por la responsabilidad social y ambiental, ya que muchos de sus clientes buscan aumentar su productividad y reducir su huella de carbono.
“Creo que el futuro del país pasa por su matriz energética renovable y hay que aprovechar esto porque es lo que nos va a diferenciar en el ámbito industrial. Una botella de Coca Cola hecha aquí es igual a una hecha en Colombia. Pero si yo hago la de aquí con 70% menos huella de carbono, y solo en Costa Rica se puede hacer, esa botella tarde o temprano va a ser más atractiva para el consumidor”, indicó.
El director prevé un aumento en la demanda de vidrio ante la reducción del uso de plástico, por lo que harán esas inversiones a mediano plazo.
Vicesa inició operaciones en Costa Rica en octubre de 1978, produciendo envases de vidrio para 25 mercados en Centroamérica, Caribe y Norteamérica. Sus clientes son empresas de licores, refrescos y cervezas, así como de la industria alimentaria y médica. Grupo Vical cuenta con operaciones en Guatemala y Costa Rica, con dos hornos en cada país. La compañía centroamericana se fundó en 1964.