Laura Ávila. 20 diciembre, 2018

La economía colaborativa se afianza en el país y por eso cada día es más frecuente que los turistas nacionales y extranjeros busquen opciones de hospedaje mediante plataformas digitales.

Con la gestión en línea, desde su computadora o teléfono inteligente, los interesados pueden buscar diferentes opciones de alojamiento en sitios como Booking.com, Airbnb, Hoteles.com y TripAdvisor.

La iniciativa pretende regular a los prestatarios de servicios de alquiler (viviendas, apartamentos, villas, chalets, bungalós) a través de plataformas digitales. Esto se debe a que la legislación costarricense no tiene alcance sobre las compañías extranjeras como Booking.com o Airbnb. Fotografia Marcela Bertozzi
La iniciativa pretende regular a los prestatarios de servicios de alquiler (viviendas, apartamentos, villas, chalets, bungalós) a través de plataformas digitales. Esto se debe a que la legislación costarricense no tiene alcance sobre las compañías extranjeras como Booking.com o Airbnb. Fotografia Marcela Bertozzi

A pesar de que esta opción representa grandes facilidades para los turistas, el servicio en Costa Rica no está regulado.

Por eso, el diputado socialcristiano, Pablo Heriberto Abarca, presentó el Proyecto ley marco para la regularización del hospedaje no tradicional y su intermediación a través de plataformas digitales.

La iniciativa pretende regular a los prestatarios de servicios de alquiler (viviendas, apartamentos, villas, chalets, bungalós) con la intermediación de plataformas digitales.

Esto se debe a que la legislación costarricense no tiene alcance sobre las compañías extranjeras como Booking.com o Airbnb.

“Pretende regular el servicio para que el Estado pueda responder a algún usuario, hoy en día si un usuario no conoce a su anfitrión no podría reclamarle en caso de que tenga una queja”, afirmó Abarca.

La iniciativa se presentó en la corriente legislativa desde mayo y el Poder Ejecutivo la convocó en diciembre para discutirla en sesiones extraordinarias.

La Cámara Costarricense de Hoteles, aplaudió la iniciativa.

“No estamos en contra de las plataformas cuando existan controles y tengan las mismas reglas de juego de los hoteles. Los hoteles pagan la tarifa eléctrica industrial, mientras que ellos pagan la residencial, los impuestos son diferentes y es una competencia desleal”, manifestó Flora Ayub, directora ejecutiva de la Cámara.

Por su parte, la plataforma Airbnb comentó en exclusiva a La Nación que desean contribuir con el desarrollo turístico en el país.

“Le damos la bienvenida a la oportunidad de unirnos a los legisladores para compartir modelos /claves de legislación, incluyendo, acuerdos de recolección de impuestos voluntario de alrededor del mundo, para ayudar a diseñar una legislación más innovadora en la región, para mantener a Costa Rica en posición como de líder global en el turismo”, indicó Carlos Muñoz, Gerente de Política Pública para el Caribe y Centroamérica Airbnb.

¿En qué consiste?

El proyecto pretende modernizar la ley para que esté acorde con las necesidades del mercado.

El texto base es una mezcla de la regulación que se aplica en Chile, Madrid y Estados Unidos, según comentó el diputado socialcristiano. “El proyecto es perfectible e implicará un seguimiento adicional”.

Según Abarca, de aplicarse el proyecto tal y como está planteado, Costa Rica sería el primer país en legislar de esta manera.

La iniciativa establece una serie de disposiciones para las empresas de hospedaje no tradicional, una de ellas es la creación del impuesto no específico para las empresas que estén domiciliadas en el país.

El tributo se devengaría de manera mensual el primer día de cada mes, con una tarifa del 5% del total de los ingresos de las empresas. Para el cálculo se consideraría el valor total del alquiler después de cancelado el impuesto sobre las ventas o valor agregado.

Otro de los alcances del proyecto es realizar la inscripción ante el Instituto Costarricense de Turismo (ICT).

También busca que los prestatarios cuenten con una patente comercial municipal por la actividad que desempeñan. Este es uno de los principales señalamientos que hacen los empresarios del sector, pues los hoteles lo pagan y quienes ofrecen en plataformas digitales no.

El texto base busca que las empresas de hospedaje no tradicional estén inscritas ante la Dirección General de Tributación Directa, a fin de que realicen el pago de los impuestos que están establecidos por ley.

Esta medida aplicaría para las empresas comercializadoras o intermediarias que estén domiciliadas en el país.

El expediente 20.865 impone una serie de regulaciones mínimas para el trato que deben tener con los clientes. Uno de ellos es velar por la seguridad, tranquilidad y comodidad de los turistas que contraten el servicio.

En el caso de las empresas comercializadoras o intermediarias que se encuentren domiciliadas en Costa Rica, también deberían de inscribirse ante el ICT. Para eso la entidad crearía un registro digital y público.

La iniciativa plantea que las compañías que estén inscritas en esta plataforma, deberán de remitir al ICT el número total de transacciones de manera mensual.

El proyecto de ley busca sanciones para las empresas de hospedaje no tradicional que incumplan las normas, en caso de funcionamiento ilegal se ejecutaría una intervención por parte de la Dirección General de Tributación, el Ministerio de Salud y la municipalidad correspondiente.

El turismo es uno de los sectores más dinámicos de la economía nacional y durante el 2016 aportó el 6,3% del producto interno bruto (PIB), lo que significó un crecimiento de 1,9 puntos porcentuales si se compara con el aporte que generó en el 2012, según datos de la Cuenta Satélite de Turismo.

Las actividades que tienen un mayor peso en la industria son las de alojamiento y representan el 20,9%, al igual que los servicios de comidas y bebidas. Le siguen el transporte en carretera que constituyen el 12% y la atención en servicios médicos que representan el 10,4%.

Mientras que el aporte del sector turístico al PIB es de 6,7%, en México fue del 8,7% de la producción nacional, en Canadá representó el 1,9% de la producción nacional y en Colombia fue del 1,8%.