
El Fondo Monetario Internacional (FMI) sugirió a Costa Rica una reforma fiscal orientada a incrementar los ingresos tributarios, según su más reciente informe final de la Consulta del Artículo IV. La propuesta incluye elevar el IVA al 13% para la canasta básica, subir el impuesto a salarios y gravar el bono escolar.
Según el organismo multilateral, estas medidas fiscales generarían un aumento acumulado en los ingresos equivalentes al 1,8% del producto interno bruto (PIB) para 2027, distribuido entre un 0,5% del PIB en 2026 y un 1,3% adicional en 2027.
Con base en las proyecciones del PIB publicadas por el Banco Central de Costa Rica (BCCR), La Nación estimó que la recaudación crecería en ¢268.162 millones en 2026 y en ¢736.983 millones en 2027, para un aumento acumulado de ¢1.005.145 millones.
El FMI explicó que las medidas buscan revertir el impacto causado por cambios recientes en las políticas fiscales, los cuales erosionaron la base impositiva y “limitarán la capacidad futura para financiar el gasto”.
Además, el FMI también argumentó que algunos beneficios tributarios favorecen de manera desproporcionada a los segmentos de mayores ingresos de la economía, por lo que considera que “podrían no estar adecuadamente focalizados”.
Este lunes, el Ministerio de Hacienda confirmó que impulsará una serie de proyectos de ley orientados a mejorar la recaudación de los impuestos actuales y la calidad del gasto público, además de mantener las medidas de contención de los egresos y reforzar la lucha contra la evasión fiscal.
Aunque no detalló con precisión las propuestas, descartó que se trate de una nueva reforma fiscal. La Nación consultó al Ministerio si considera viables algunas de las medidas sugeridas por el FMI. Al cierre de esta edición, se estaba a la espera de una respuesta.
A continuación, las reformas propuestas:
⇒ Subir IVA a Canasta básica
El Fondo propuso subir la tarifa del impuesto al valor agregado (IVA) aplicada a los bienes de la canasta básica hasta la tasa estándar del 13%, pues actualmente estos productos pagan un 1%. Según el FMI, este ajuste incrementaría la recaudación en un monto equivalente al 1% del PIB y sería la medida con mayor impacto en la generación de ingresos.
La canasta básica incluye productos como pechuga de pollo, huevos, carne de res, carne de cerdo, pan, arroz, frijoles (negros, rojo, blancos), natilla, queso duro o semiduro, leche (entera, descremada), atún en aceite y con vegetales; tomate, yuca, entre otros.
⇒ Revisar y eliminar exenciones fiscales
Otra de las medidas planteadas consiste en eliminar beneficios tributarios en el pago del IVA de los boletos de avión, que hoy es del 4%; los equipos médicos, los premios de la lotería y el alquiler de vehículos, actualmente exentos del pago del impuesto, así como los productos de madera y forestales. En conjunto, el representaría el 0,2% del PIB.
⇒ Gravar bono escolar
El FMI también instó a gravar las bonificaciones y el decimocuarto salario, conocido como bono escolar, que reciben los empleados del sector público y que actualmente no está sujeto al pago de impuestos. El ajuste equivaldría al 0,3% del PIB.
⇒ Impuesto a salarios
De igual manera, el FMI recomendó disminuir los umbrales del impuesto sobre la renta para los trabajadores asalariados, es decir, reducir el nivel de ingreso a partir del cual se empieza a pagar este tributo.
Asimismo, instó a aumentar la tasa aplicada al tramo más alto de ingresos, de manera que las personas con salarios más elevados enfrenten una mayor carga tributaria. La reforma representaría ingresos equivalentes al 0,1% del PIB.
Actualmente, las tarifas del impuesto sobre la renta para asalariados van del 10% al 25% y, para este año, los salarios de hasta ¢918.000 están exentos del tributo. Los cargos aplican de forma escalonada, según las disposiciones de Hacienda.
⇒ Tasa única en renta
Además, el FMI instó al país a introducir una tasa única para el impuesto sobre la renta de las empresas, acompañada de un régimen simplificado para pequeños contribuyentes, en lugar de mantener múltiples escalas según el nivel de ingresos.
La medida generaría ingresos equivalentes al 0,1% del PIB. Actualmente, el impuesto sobre la renta para se aplica mediante una escala progresiva de tarifas.
Este año, las personas jurídicas con ingresos de hasta ¢5.621.000 pagan un 5%; a partir de ese monto, la tarifa aumenta progresivamente y oscila entre el 10% y el 20%, según el nivel de facturación.
⇒ Impuesto a combustibles
Adicionalmente, el Fondo señaló que la eventual aprobación de incentivos basados en las emisiones de los vehículos para acelerar la transición hacia automóviles eléctricos podría reducir la recaudación del impuesto sobre los combustibles. No obstante, el organismo no estimó el impacto fiscal de esa medida.
Razonamiento del FMI
De acuerdo con el FMI, durante varias décadas Costa Rica ha introducido una amplia gama de beneficios tributarios destinados a brindar apoyo y alivio fiscal a diversos sectores, lo que ha reducido una base imponible que el organismo considera que “ya es pequeña”.
El Fondo comentó que Costa Rica registra más de 400 gastos tributarios, más del doble del promedio observado en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y en América Latina y el Caribe para 2023.
Estos beneficios se dividen, en términos generales, entre exoneraciones y tratamientos preferenciales aplicados al impuesto sobre la renta y al IVA. El FMI argumentó que los gastos tributarios tienen un alcance amplio y podrían no estar adecuadamente focalizados.
“ (...) los gastos tributarios han reducido una base impositiva ya de por sí limitada. Aunque en Costa Rica los beneficios fiscales (4% del PIB en 2024) son comparables a los promedios de Centroamérica y de la OCDE, erosionan una proporción mayor de los ingresos tributarios totales del país”, indicó el FMI.
El FMI afirmó que los beneficios tributarios relacionados con tasas reducidas o exenciones aplicadas a los boletos aéreos, premios de lotería y alquiler de vehículos “probablemente benefician de manera desproporcionada a los segmentos de mayores ingresos de la economía”.
La institución comentó que Costa Rica mantiene una carga tributaria “relativamente baja” en relación con el PIB, impulsada en parte por tasas reducidas del IVA y por niveles todavía elevados de informalidad.
Según el Fondo, las autoridades del país aseguraron que las decisiones han sido esenciales para apoyar el desarrollo nacional, promover la equidad social e impulsar sectores económicos estratégicos.
Baja en ingresos
En términos absolutos, Hacienda prevé que la recaudación tributaria alcance los ¢6.395.000 millones en 2026, es decir, ¢228.000 millones menos que los ¢6.623.000 millones percibidos el año pasado.
La recaudación fiscal representaría el equivalente al 11,9% del producto interno bruto (PIB) en 2026, con lo cual se reduciría en 0,9 puntos porcentuales (p. p.) respecto al año pasado, cuando fue de 12,8%.
La proyección es que esa relación continúe disminuyendo hasta alcanzar el 10% del PIB en 2031, según el escenario base de Hacienda, lo que constituiría su nivel más bajo en más de dos décadas. Esto ocurriría pese a una recuperación gradual de los ingresos tributarios nominales a partir de 2027.
