Finanzas

Excedentes del IVM cayeron a la mitad por reducción en aportes de trabajadores

Utilidad del régimen ascendió a ¢121.955 millones, en el 2020, 48% menos comparado con el 2019, mientras que el pago de jubilaciones más bien creció 7,7% y alcanzó ¢1.220.000 millones, según estados financieros.

La pandemia de la covid-19 generó, durante el año pasado, un deterioro en las finanzas del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), que redujo de forma significativas las utilidades del fondo.

El principal régimen de jubilaciones de Costa Rica tuvo, al cierre del 2020, un excedente (diferencia entre ingresos y egresos) de ¢121.955 millones, es decir, 48% menos comparado con los ¢235.912 millones al mismo periodo del 2019, se detalla en los estados financieros del IVM.

Este resultado es el peor del fondo de jubilaciones en los últimos cinco años, según muestra la información financiera publicada por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), administradora de ese rubro.

La baja en la ganancia del sistema se produjo por una mezcla en la caída de las contribuciones, principalmente de trabajadores independientes y asegurados voluntarios, y un incremento en el gasto, al elevarse la cantidad de beneficiarios del fondo.

Para hacerle frente a las obligaciones del pago de jubilaciones y del seguro de salud de los jubilados, la Gerencia de Pensiones debió usar ¢175.000 millones de las ganancias de las inversiones de la reserva del IVM. Para este año, la previsión de la entidad es volver a tomar, al menos, ¢250.000 millones.

“La disminución de las utilidades obedece a que, para el año 2020, hubo una caída en los ingresos por concepto de Cuotas Particulares (patronos y trabajadores), en comparación con su similar del 2019, producto del impacto de la emergencia nacional que vive actualmente el país por la pandemia mundial de la covid-19”, explica la institución, en los estados financieros de diciembre pasado.

La reducción en los excedentes tuvo como principal repercusión que la reserva del IVM, para el pago de pensiones futuras, tuvo un incremento interanual del 4% en el 2020; mientras que, en el 2019, fue del 8%.

A diciembre anterior, el régimen de jubilaciones reportó una reserva con un saldo de ¢2,95 billones, comparada con los ¢2,83 billones del 2019.

“En los años previos al 2020, veníamos con un incremento por lo menos del 5% en los ingresos de las cuotas. La fuerza con la que crece el gasto continuó, pero los ingresos decrecieron, es un efecto complejo que tuvimos que cubrir con los intereses de la reserva”, afirmó Jaime Barrantes, gerente de Pensiones de la Caja.

Desglose del impacto

El principal efecto de la pandemia, en las finanzas del IVM, ocurrió por la pérdida de contribuyentes.

Al régimen dejaron de cotizar, durante el año pasado, hasta 65.000 personas, en los primeros meses de la crisis cuando las restricciones sanitarias fueron más drásticas.

A diciembre pasado, el fondo contaba con 1,52 millones de cotizantes, es decir, una baja del 3% respecto al mismo periodo del 2019.

El aporte obrero-patronal fue de ¢996.200 millones, en el 2020, lo cual significó una caída del 2% en relación con el ¢1 billón de ingresos del 2019, muestran los estados financieros.

Barrantes enfatizó que el desempleo tuvo un efecto muy relevante en las finanzas del sistema, en especial por la menor contribución de los trabajadores independientes y asegurados voluntarios.

La contribución total de este grupo ascendió a ¢115.955 millones, durante el año anterior, es decir, 19% menos respecto a los ¢143.406 millones del 2019.

“El tema de la pandemia provocó una disminución de los ingresos y, evidentemente, tuvimos que utilizar un monto adicional de los intereses previsto en la Valuación Actuarial (del 2019)”, destacó el gerente.

La visión del jerarca se fundamenta en que los egresos del fondo, por el pago de pensiones y seguro de salud, ascendieron a ¢1,22 billones lo cual significó un alza del 7,7% frente a los ¢1,13 billones, del 2019.

El incremento en los gastos se explica porque el régimen finalizó con 303.949 beneficiarios, es decir, 15.273 personas más que los 288.676 jubilados del 2019.

Para compensar la falta de ingresos, la Gerencia de Pensiones tomó ¢175.000 millones de los intereses generados por las inversiones de la reserva, para poder cumplir con sus obligaciones con los pensionados.

Adicionalmente, los vencimientos de las inversiones dejaron de reinvertirse, en nuevas emisiones de valores, ni se efectuó ninguna capitalización.

“Todo se está dejando en inversiones a la vista para la atención de la emergencia nacional provocada por la pandemia mundial del covid-19”, se explicó una nota de revelación de los estados financieros.

El desequilibrio en las finanzas del IVM afectó de manera relevante el índice de liquidez del fondo.

La normativa de la Caja establece que, al final de cada mes, se debe mantener en inversiones a la vista el 10% de los egresos previstos, pues el resto del monto se completa con el aporte obrero-patronal.

Por ejemplo, el gasto promedio mensual en pago de pensiones es de ¢90.000 millones, con lo cual la CCSS mantiene unos ¢9.000 millones en cuentas corrientes a la vista.

Sin embargo, el informe ASF-165-2020, de la Auditoría Interna de la CCSS, encontró un exceso de liquidez en cuentas a la vista. En junio del año pasado, había casi ¢128.000 millones es decir un exceso de liquidez de 131%.

“El comportamiento de exceso mostrado, durante el año 2020, sobre el indicador de liquidez repercute en altos volúmenes de recursos en inversiones a la vista, que ante la falta de una definición o parámetro en tiempo de crisis, ocasiona la ausencia de colocaciones en títulos valores”, se destaca en el informe de Auditoría.

Además se subraya que, para este año, se tiene previsto el uso de ¢251.037 millones de desembolsos financieros, pese a que la Dirección de Inversiones proyectó una reinversión de recursos en títulos valores por ¢540.000 millones.

Barrantes recalcó que se proyectó un uso alto de intereses, pues aún se desconoce cuál será el efecto de la pandemia en las finanzas del IVM.

“La cotización vuelve a niveles cercanos prepandemia. Pero aún es frágil y prematuro. Las medidas sanitarias han disminuido, pero en cualquier momento pueden incrementarse los casos (de covid-19) y aplicarse nuevas medidas lo cual afecta la economía del país”, dijo el funcionario.

Asimismo, destacó que se le da seguimiento mes a mes a las finanzas, previo a cualquier decisión.

Óscar Rodríguez

Periodista de Economía. Máster en Periodismo Económico de la Universidad Rey Juan Carlos de España. Escribe sobre finanzas y macroeconomía. Ganador del premio Jorge Vargas Gené 2015 y Distinción del Mérito Periodístico 2011 de Canatur. Redactor del año La Nación en 2017.