Óscar Rodríguez. 14 octubre

La Caja Costarricense de Seguros Social (CCSS) efectuará, en el 2020, un inversión en infraestructura y equipamiento médico por ¢247.000 millones, es decir $425 millones.

De los recursos para obras nuevas habrá ¢29.000 millones ($50 millones) del ahorro generados en anualidades, cesantía, dedicación exclusiva y carrera profesional por el cumplimiento de la ley fiscal.

Sergio Gómez, director de Presupuesto de la Caja, es elevado dada la entidad cuenta con una planilla que supera los 57.000 trabajadores.

(Video) Ahorro millonario

– ¿Por qué hay una reducción significativa en anualidades?

– El efecto a nivel de los profesionales administrativos, no es sustantivo en comparación al efecto que sí tiene sobre los profesionales en ciencias médicas. Los médicos pasan de una anualidad de 5,5% a 1,94%. En enfermería también pasan a 1,94% desde el 3%. Esto tiene un impacto importante porque todos los incentivos, excepto dedicación exclusiva y prohibición, se nominalizan.

“Estamos hablando de que en el caso de los médicos se redujo a más de la mitad, es un monto relevante. Además hablamos de una institución de más de 50.000 personas“.

– Sin la ley fiscal el crecimiento de las anualidades hubiera sido alto, ¿por qué ?

– Previo a la ley, en la anualidad tenía efecto no solo el incremento salarial de cada semestre, pero también había un efecto significativo por la anualidad adicional. Por ejemplo, si un funcionario cumplía 20 años de trabajar, recibía 20 anualidades.

“Ahora se paga la anualidad pero no al mismo costo. De hecho la anualidad irá perdiendo peso en el tiempo”.

– ¿Cuál fue el efecto en el pago de cesantía?

– Estamos presupuestando ¢14.000 millones menos. Entonces quedó en ¢24.000 millones (deben incluirse ¢1.000 millones de empleados de la Gerencia de Pensiones). Entonces pasamos de ¢38.000 millones que fue lo gastado en el 2018. En el caso de este año fueron unos ¢28.000 millones porque aún había trabajadores que se les debía de pagar como estaba antes de la ley.

– ¿El ahorro de ¢774 millones en qué incentivos son?

– Hay otros ahorros, pero lo fuerte es principalmente en dedicación exclusiva y carrera profesional.

“La ley establece que para los nuevos funcionarios con licenciatura la dedicación no será un 55% (del salario base) sino un 30%. Para los bachilleres no será de del 25%, sino del 15%”.

– La Dirección Actuarial de la Caja determinó, en abril pasado, que el ahorro en anualidades, dedicación exclusiva y carrera profesional iba a ser de ¢3.500 millones en 2020, pero al final fue más. ¿Por qué la diferencia?

– Sin conocer el detalle de cómo se hizo el cálculo, pero sí conversándolo con ellos (funcionarios de Dirección Actuarial), indicaron que fue una primera estimación hecha a inicio de año. Pero en ese momento, no se sabía que se iba a aplicar la totalidad de la ley.

“Previo al envío del oficio de la Contraloría, ya nosotros estábamos haciendo los ajustes para aplicar la totalidad de la ley fiscal”.

– ¿De cuando será el ahorro total?

– Es el que se determina ahí (en el presupuesto) para el 2020. Se entiende que habrá un ahorro en el tiempo, para nosotros y el resto del sector público.

“A la hora de nominalizarse los incentivos significa que el monto recibido, por ejemplo un incentivo médico, permanecerá fijo en el tiempo, no es inmediato. En el tema de la anualidad sí, porque el porcentaje con el cual se calcula se vino abajo. Pero en los otros incentivos, la ley estableció que permanece el monto que devengamos en el 2018”.

– ¿El ahorro en remuneraciones a dónde se redirigió?

– Estos recursos fueron reenfocados a las inversiones en infraestructura y equipamiento que se harán en el próximo periodo (2020). Son parte de la totalidad de los ¢247.000 millones para infraestructura y equipo.

“Los proyectos en obras son muy relevantes. Está el inicio de la ejecución del (hospital) Monseñor Sanabria y el de Turrialba, la Torre Este del Hospital de Niños y todas las áreas de salud que se ejecutarán en el año”.

– ¿Cuál es el porcentaje de ejecución de recursos para obras?

– La ejecución en temas de bienes duraderos es alrededor de entre 60% y 70%, puede variar de un año a otro.