Óscar Rodríguez. 14 octubre
El ahorro generado en salarios para el 2020 es suficiente para financiar la construcción y equipamiento de los quirófanos del Hospital México que terminarán de hacerse el próximo año. En la imagen, trabajadores de la Caja en el Hospital de Guápiles. Foto: Mayela López.
El ahorro generado en salarios para el 2020 es suficiente para financiar la construcción y equipamiento de los quirófanos del Hospital México que terminarán de hacerse el próximo año. En la imagen, trabajadores de la Caja en el Hospital de Guápiles. Foto: Mayela López.

El cumplimiento de la reforma fiscal en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) provocará un ahorro de ¢28.720 millones en el pago de las remuneraciones de 57.600 empleados de la institución el próximo año.

Dichos recursos son suficientes para construir y equipar las nuevas salas de operaciones, partos y unidad de terapia intensiva quirúrgica del Hospital México que se concluirán en el 2020. O para edificar y poner en funcionamiento dos áreas de salud como la que se hará en Santa Cruz, en Guanacaste.

El detalle de la reducción en las remuneraciones, del próximo año, se expone en el Proyecto Plan de Presupuesto de la CCSS del 2020 remitido por la Caja, el pasado 30 de setiembre, a la Contraloría General de la República (CGR).

En el documento, del cual tiene copia La Nación, se detalla el efecto que tendrán los recorte en los beneficios de cesantía, anualidades, dedicación exclusiva y carrera profesional.

Sergio Gómez, director de Presupuesto de la institución autónoma, confirmó que el dinero generado por el ahorro se redirigió a los proyectos de inversión en infraestructura que se desarrollarán el próximo año.

(Video) Ahorro millonario

La reducción en remuneraciones equivalen a un 2% de los ¢1,52 billones en sueldos y cargas sociales de los trabajadores de la institución.

Gómez explicó que el monto es significativo porque la entidad cuenta con muchos trabajadores y los beneficios, ahora reducidos, tenían un peso relevante en el caso del personal médico y de enfermería.

“El cálculo de las remuneraciones se realizó considerando la Ley 9635 de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, Título III sobre salarios de la Administración Pública y el acuerdo de Junta Directiva, de la sesión 9050, del 10 de setiembre 2019”, se explica en el oficio remitido a la Contraloría.

La Caja envió a la CGR una previsión de gastos por ¢5,36 billones para el próximo año. El ente contralor aún está en el proceso de análisis de aprobación del presupuesto 2020.

El seguro de salud representa la mayor cantidad de egresos por ¢3,28 billones. El 46%, es decir ¢1,52 billones, se destinarán al pago de remuneraciones de los trabajadores. El resto de los recursos, o sea ¢1,76 billones, financiarán hospitales, clínicas, Ebáis, compra de medicamentos y la inversión en infraestructura.

Para el pago de pensiones del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) se presupuestó un gasto de ¢1,9 billones y para el Régimen No Contributivo de Pensiones ¢172.229 millones.

Los ingresos de la CCSS se financian con las contribuciones sociales de 1,5 millones de trabajadores, 87.598 patronos y con aportes del Estado.

Baja en gasto salariales

El cumplimiento de la ley fiscal provocará un ahorro de ¢29.000 millones en remuneraciones en la Caja, para el 2020, el cual fue redirigido a inversión en obras.

FUENTE: Proyectos de Plan de Presupuesto de la CCSS.    || J.C. / LA NACIÓN.

Detalle de la reducción

El ahorro en la institución autónoma se centra en las remuneraciones de cesantía y anualidades.

En el primer caso, desde mediados de diciembre del 2018, la Caja redujo el reconocimiento de prestaciones legales cuando el trabajador se retira de 20 años a ocho.

Para el próximo año, la Caja presupuestó ¢25.067 millones en el pago de cesantía. Sin la aplicación de la ley fiscal el monto se habría elevado a ¢39.067 millones. Es decir hubo un ahorro de ¢14.000 millones.

En el caso de las anualidades, el gasto previsto para el 2020 será de ¢248.119 millones. Si la institución no hubiera acatado la reforma fiscal, el egreso en este incentivo subiría hasta ¢262.065 millones. Aquí la reducción fue de ¢13.946 millones.

La baja se fundamenta en que la institución autónoma reconocerá una anualidad de 1,94% sobre el salario base para los trabajadores profesionales y de 2,54% para los no profesionales, tal como se establece en la reforma fiscal.

Anteriormente la Caja reconocía 5,50% a los médicos, 3,50% en enfermería y nutricionistas. A los profesionales del área administrativa el incentivo se asignaba entre el 2% y el 2,60%.

A los no profesionales se les reconocerá un beneficio salarial del 3%, según se dicta en la ley fiscal.

“El efecto del cambio en el cálculo de la anualidad del personal administrativo no es tan sustantivo respecto a los profesionales de ciencias médicas y enfermería, donde sí se da un impacto importante”, explicó el Director de Presupuesto de la CCSS.

Gómez destacó que el recorte es significativo porque, solo en el caso de médicos, este plus salarial tuvo un recorte porcentual de más de la mitad.

La CCSS también tendrá un ahorro de ¢774 millones por la nominalización del resto de incentivos salariales, pero el grueso de la reducción es por la dedicación exclusiva y carrera profesional, según se detalla en los documentos enviados a la Contraloría.

Los ajustes en incentivos salariales provocó que tengan una leve reducción en el peso de las remuneraciones totales.

Para el próximo años acapararán el 41,8% del gasto total en sueldos, mientras que para este año se ubicaron en 42,6%, según la información de la Caja.

Otro de los ajustes para el próximo año es la eliminación del pago bisemanal, pues ahora será mensual.

Obligados

La Caja cumplió con el cálculo de los pluses salariales, tal como lo dicta la ley fiscal, luego de que la CGR se lo ordenara de esa manera, el pasado 5 de setiembre.

La Contraloría fue enfática en que la institución estaba obligada a ignorar dos acuerdos firmados con sindicatos –uno de febrero y otro de agosto–, en los cuales Román Macaya, presidente de la Caja, se comprometía a mantener el pago de los incentivos de forma porcentual, lo cual genera un incremento en los gastos.

La reforma fiscal, aprobada en diciembre del 2018, estableció que el pago de pluses salariales se deben aplicar de manera nominal.

José Luis Loría, miembro de la Junta Directiva de la CCSS, destacó que la Junta debe cumplir en su totalidad la ley fiscal, pues no hay marcha atrás, destacó.

“Todo lo que fue negociado en el mes de agosto es proclive a un enfoque puramente jurídico. Si los sindicatos desean reivindicar sus posiciones, eso debe resolverlo un juez de la República, en los tribunales”, afirmó Loría.