
Casi una década después de obtener la autorización para comprar títulos valores emitidos en el extranjero, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) colocó, por primera vez, recursos del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) en los mercados internacionales.
La Gerencia de Pensiones de la CCSS adquirió dos emisiones de bonos del Tesoro de Estados Unidos por un monto de $10 millones, una decisión inédita en la historia del fondo, según consta en los estados financieros del IVM, con corte a mayo del 2025. Ese es el último informe disponible, debido a los problemas contables asociados a la implementación del sistema ERP-SAP.
Jaime Barrantes, gerente de Pensiones, detalló a La Nación que se realizaron dos colocaciones independientes, por montos cercanos a $5 millones cada una. Ambas operaciones se concretaron el 29 de mayo del 2025; sin embargo, una vence el 30 de abril del 2027 y la otra el 15 de marzo del 2028.
En cuanto al rendimiento, la CCSS obtendría una tasa de interés del 3,75% en uno de los bonos y del 3,88% en el otro.
Aunque las operaciones se ejecutaron en mayo del 2025, la opción de destinar recursos de la reserva del IVM a inversiones en mercados y valores del exterior no es reciente.
En marzo del 2016, la Junta Directiva de la CCSS aprobó una nueva Política de Inversiones que habilitó la posibilidad de asignar recursos del régimen de pensiones para la compra de títulos valores emitidos fuera del país.
No obstante, fue hasta mayo anterior cuando se concretó la primera colocación. Es decir, en la práctica, a la institución autónoma le tomó cerca de una década activar este mecanismo de inversión.
La inversión en el extranjero de recursos del IVM ocurrió en un contexto en el cual fondo de jubilaciones afronta serias presiones financieras debido a los impagos de cuotas estatales por parte del gobierno.
Al cierre del 2025, la Gerencia de Pensiones tuvo que utilizar la totalidad de las ganancias de las inversiones, unos ¢250.000 millones, y tomar ¢50.000 millones de la reserva para hacer frente al pago de las pensiones y aguinaldos de 393.000 beneficiarios.
En la actualidad, las inversiones de la reserva del fondo del IVM, con la mayor cantidad de cotizantes y jubilados, tiene una alta concentración en emisiones del sector público, especialmente del Ministerio de Hacienda.
Al 31 de mayo del 2025, la CCSS mantenía inversiones por ¢2,5 billones. De ese monto, cerca del 85%, es decir ¢2 billones, se concentraba en bonos de deuda colocados en el Gobierno Central.
Jaime Barrantes: ‘Está en perspectiva eventualmente incrementar’ el monto
Jaime Barrantes explicó que la incursión en inversiones en el extranjero tardó casi una década en concretarse, al ser el resultado de un proceso prolongado que abarcó la valoración de opciones, cambios normativos, ajustes reglamentarios, capacitaciones y mesas de trabajo con expertos en mercados internacionales, así como con autoridades como la Superintendencia de Pensiones (Supén).
Además, el jerarca no descartó que, a futuro, se valore un aumento en el monto destinado a inversiones de largo plazo fuera del país.
“Se realizaron diversas capacitaciones y, después de varios análisis, dimos el primer paso, precisamente el año pasado, invirtiendo ese monto. Por el momento, el saldo se mantiene y está en perspectiva eventualmente incrementarlo, porque tenemos un techo de hasta un 7% en el mercado internacional”, afirmó Barrantes.
El jerarca señaló que la materialización de la inversión se prolongó porque la reforma aprobada en el 2016 respondió, en ese momento, a una etapa inicial de exploración, lo que posteriormente exigió espacios de diálogo y procesos de capacitación.
Además, recordó que la pandemia obligó a postergar decisiones de esta naturaleza, lo que retrasó su concreción.
¿Cuáles opciones de inversión tiene la Caja en el extranjero?
El Reglamento de Inversiones del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte define los valores extranjeros en los que la CCSS puede colocar recursos para el financiamiento del fondo de jubilaciones.
Entre ellos se incluyen títulos de deuda y valores derivados de procesos de titularización; participaciones en fondos de inversión o mutuos; notas estructuradas con capital protegido; así como títulos accionarios, incluidas acciones comunes o preferentes, siempre que coticen en mercados autorizados y cumplan los requisitos de oferta pública y transparencia de información.
Estos instrumentos pueden estar denominados en colones o en monedas extranjeras autorizadas por la Junta Directiva. Además, deben satisfacer criterios mínimos relacionados con el monto de la emisión, la calificación de riesgo internacional y la trayectoria del emisor o del administrador, según corresponda.
Todas las propuestas deben ser analizadas y aprobadas por los comités de Inversiones y de Riesgos de la institución.
La Nación consultó a la Superintendencia de Pensiones sobre los beneficios de invertir en este tipo de instrumentos de largo plazo, así como acerca de la conveniencia de que más de tres cuartas partes de los recursos del IVM aún permanezcan colocados en bonos del Ministerio de Hacienda. Al cierre de edición, la consulta se encontraba en trámite.