
El sector bancario costarricense registró un aumento en sus ganancias en el 2025, en comparación con el año previo, en medio de tasas de interés relativamente más estables y con un tipo de cambio a la baja.
Sin embargo, esa mejora fue impulsada únicamente por cinco bancos que registraron un ascenso en su resultado: BAC Credomatic, Banco Nacional, Banco Popular, Improsa y Promerica.
Mientras, las restantes ocho entidades más bien tuvieron una baja en sus utilidades el año anterior, frente al 2024. En Costa Rica operan 13 entidades bancarias.
Los datos publicados por la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), con corte a diciembre del 2025, muestran que la banca tuvo una utilidad neta total (una vez descontado el pago de impuestos) de ¢294.775 millones, es decir, un 13,9% más en comparación con los ¢258.724 millones del 2024.
Esto representó un aumento de ¢36.051 millones entre un año y otro, a pesar de que el número de entidades financieras que tuvieron una desaceleración fue superior al de las que mejoraron sus utilidades respecto al 2024.
Uno de los rubros que más creció a nivel de ingresos en el 2025 fue el de los créditos. A las 13 entidades les ingresaron ¢2.075.076 millones por el pago de préstamos por parte de sus clientes, lo que representó un incremento de 3,99% (¢79.586 millones) respecto a los ¢1.995.490 millones del 2024.
También destacaron los ingresos por comisiones y la prestación de servicios. El primero pasó de ¢885.124 millones en el 2024 a ¢924.225 millones el año pasado, con lo cual creció 4,42% (¢39.101 millones).
Mientras, el segundo rubro aumentó de ¢874.183 millones en 2024 a ¢911.394 millones al cierre del año pasado, lo que significó un crecimiento de 4,26% y de ¢37.211 millones en términos absolutos.
De igual manera, los ingresos por intermediación financiera en la banca mejoraron en ¢31.481 millones, al pasar de ¢2.386.571 millones en el 2024 a ¢2.418.052 millones al cierre del año pasado.
Por otro lado, las entidades registraron un menor ingreso por sus inversiones, así como efectos derivados del diferencial cambiario y del crecimiento de las estimaciones crediticias, lo cual incidió en sus resultados.
Los ingresos en el rubro de las inversiones cayeron 12%, al pasar de ¢391.081 millones a ¢342.976 millones el año pasado, lo que representó un decrecimiento nominal de ¢48.105 millones.
En relación con el diferencial cambiario, el año pasado generó pérdidas en el sector por ¢25.354 millones, menos que los ¢41.221 millones del 2024, de acuerdo con cifras de la Sugef.
Mientras, la partida de estimaciones crediticias y recuperación de activos en neto subió 14,2%, al aumentar de ¢284.538 millones al cierre del 2024 a ¢325.037 millones en 2025, es decir, ¢40.499 millones más.

En cuanto a la cartera crediticia, el sistema bancario creció en su conjunto, impulsado principalmente por el Banco de Costa Rica (BCR), seguido del BAC Credomatic y el Banco Nacional.
El saldo fue de ¢21.558.345 millones al cierre del 2025, con un crecimiento de 5,47% en relación con los ¢20.438.993 millones del 2024. En términos absolutos, los préstamos en la banca aumentaron ¢1.119.352 millones.
Mayid Sauma, vicepresidente de Banca de Personas, Medios de Pago y Pyme del BAC, señaló que el crecimiento económico del país contribuyó a que las carteras del sistema bancario crecieran de manera saludable.
Sauma añadió que la percepción del riesgo país ha venido disminuyendo y que, sumado a una inflación baja y a una tendencia de las tasas internacionales a la baja, se ha dado una relativa estabilidad en los tipos locales de interés.
Banca pública
El Banco Nacional, el BCR y el Banco Popular obtuvieron una utilidad neta conjunta de ¢149.412 millones el año pasado, lo que significó ¢32.753 millones más respecto a los ¢116.660 millones del 2024.
Si se analiza por entidad, el Banco Nacional obtuvo el mayor resultado absoluto en este segmento. Incluso, registró el aumento más elevado de todo el sector bancario: sus utilidades crecieron ¢35.125 millones, es decir, 67,8% más, al pasar de ¢51.739 millones en el 2024 a ¢86.864 millones en el 2025.
La Dirección de Finanzas del BN atribuyó este resultado al crecimiento saludable de la cartera de crédito, al incremento en el resultado financiero neto, al desempeño de los ingresos por comisiones y servicios, así como a la eficiencia en la administración del negocio.
La entidad añadió que durante el 2025 también se registró un “ajuste extraordinario” en los resultados, derivado de una resolución judicial favorable para el banco, la cual generó un efecto positivo en sus estados financieros y se sumó al desempeño operativo del año.
Asimismo, señaló que las utilidades del año no responden a un ajuste en estimaciones, sino principalmente al resultado operativo de la entidad.
Al Banco Nacional le siguió el BCR, cuyas ganancias ascendieron a ¢38.494 millones el año pasado. Sin embargo, las utilidades de la entidad se redujeron un 9,6% (¢4.131 millones) respecto al 2024, cuando fueron de ¢42.625 millones.
El BCR explicó que este resultado estuvo influenciado principalmente por el incremento en las estimaciones crediticias, vinculado a la estrategia de colocación de préstamos del banco.
También incidió, según detalló, el aumento en los gastos relacionados con la prestación de servicios, principalmente por el crecimiento en el número de transacciones de tarjetas de débito y crédito realizadas por sus clientes.
La entidad señaló que enfrentó varios retos, como cambios en normativas aplicables al sector bancario. No obstante, durante todo el año se posicionó dentro del ranquin de los primeros tres bancos y mantuvo un buen desempeño en cartera y captaciones.
Por su parte, el Banco Popular registró ganancias por ¢24.054 millones en 2025, lo que representó un incremento de ¢1.759 millones, o sea 7,8% más, en comparación con los ¢22.296 millones del 2024.
Gina Carvajal, gerenta del Banco Popular, afirmó que la entidad ejecutó una gestión activa del balance como parte de su estrategia financiera, orientada a identificar y capturar oportunidades de mejora en el margen de intermediación financiera.
Carvajal destacó los aumentos en los ingresos por intermediación financiera y por prestación de servicios, los cuales atribuyó principalmente a estrategias enfocadas en medios de pago, fortalecimiento de la plataforma digital, expansión de la billetera electrónica y mejoras en la aplicación móvil.
No obstante, comentó que el incremento en las estimaciones por deterioro crediticio tuvo un efecto en el resultado agregado del Banco Popular durante el 2025. La partida pasó de ¢38.693 millones en el 2024 a ¢69.812 millones el año pasado, es decir, un alza del 80,4%.
Carvajal aseguró que este comportamiento está relacionado con el modelo de negocio de la entidad, que mantiene un mayor enfoque en el crédito personal y, sobre todo, en el de consumo, los cuales demandan mayores niveles de provisiones por riesgo crediticio.
Además, indicó que el mayor gasto por estimaciones fue absorbido por el crecimiento en la utilidad por intermediación financiera, lo que finalmente permitió generar un aumento en el nivel de utilidades.
Banca privada
Los 10 bancos privados que operan en el país obtuvieron, en conjunto, una ganancia neta de ¢145.363 millones en el 2025, lo que representó un aumento de ¢3.298 millones en comparación con los ¢142.065 millones registrados en el 2024. El crecimiento fue de 2,3%.
BAC Credomatic lideró las utilidades de la banca a nivel general y, por ende, del sector privado. Esta entidad aportó 62% de las ganancias de estos 10 bancos, con ¢97.247 millones, lo que la convierte en la institución con el resultado más elevado en términos absolutos de todo el sistema.
Sus ganancias anuales aumentaron ¢8.388 millones respecto al 2024, cuando se ubicaron en ¢88.859 millones, con lo cual se incrementaron en un 9,4%. Este incremento nominal fue el segundo más importante en el sistema, solo superado por el del Banco Nacional.
Mayid Sauma, vicepresidente de Banca de Personas, Medios de Pago y Pyme de la entidad, indicó que el modelo de negocio del BAC está orientado a desarrollar propuestas enfocadas en brindar soluciones a sus clientes.
Añadió que su estrategia está diseñada para acompañar a sus clientes físicos con productos y servicios competitivos y con una plataforma ágil y amigable de medios digitales de pago, a lo cual se suma su propuesta para el segmento de clientes corporativos.
Otras entidades privadas, como Improsa y Promerica, también mejoraron su resultado en comparación con el 2024. La primera registró un incremento de ¢1.361 millones en sus ganancias y las de la segunda aumentaron en ¢42 millones.
Mientras tanto, Davibank (antes Scotiabank), Davivienda, BCT, Citi, Lafise, Cathay y Banco General registraron una reducción en sus utilidades. Las desaceleraciones en las ganancias de estas siete entidades van desde 2,5% hasta 45% en el año.
Para setiembre del 2025, último dato disponible, la suficiencia patrimonial promedio del sistema bancario fue de 17,44%, es decir, 7,44 puntos porcentuales por encima del límite regulatorio de 10%.
