
Las entidades financieras incrementan la entrega de beneficios a sus clientes para incentivar las compras con tarjeta, entre ellos los programas de lealtad, los descuentos en comercios, y las facilidades de pago a plazo sin intereses (en el caso de las tarjetas de crédito).
La banca desembolsó ¢64.021 millones en 2024 —dato más reciente— por concepto de beneficios a sus clientes, lo que implica un crecimiento del 53,4% respecto a los ¢41.730 millones reportados en el año 2020, cuando el Banco Central de Costa Rica (BCCR) asumió la regulación del sistema de tarjetas de crédito y empezó a contabilizar la información.
La mayor parte de estos incentivos se dirigió a los programas de lealtad, por un monto de ¢57.527 millones, mediante la acumulación de puntos, millas o cashback.
Otros alicientes otorgados fueron descuentos en comercios, acceso a las salas VIP en los aeropuertos internacionales, valet parking, las rifas de pago de marchamos, entradas a conciertos, bonificación por referencia de nuevos clientes de crédito, entre otros.
Por tipo de plástico, el monto asociado a los clientes de crédito pasó de ¢39.884 millones en 2020 a ¢62.857 millones en 2024, lo que equivale a un incremento del 57,6%. En contraste, los beneficios para tarjetahabientes de débito se redujeron un 36,9% en el mismo periodo, al pasar de ¢1.846 millones a ¢1.165 millones.
De acuerdo con el estudio técnico Fijación ordinaria de comisiones máximas del sistema de tarjetas de pago 2025, hecho por el BCCR, para los clientes con tarjetas de crédito, los beneficios comerciales representaron en 2024 el 1,08% del valor total de pagos reportado por los emisores (entidades financieras), mientras que para los de débito representaron el 0,01%.
Fomentar pagos digitales
Bernal Alfaro Chaves, director de Banca de Personas de Promerica, explicó que el incremento total del monto desembolsado por beneficios responde a que las entidades financieras han fortalecido sus propuestas de valor mediante programas de recompensas, alianzas comerciales, promociones y beneficios asociados al uso de medios de pago digitales.
“El objetivo es mejorar la experiencia del cliente y fomentar una relación de largo plazo basada en conveniencia y beneficios tangibles”, comentó.
Adicionalmente, la Oficina de Comunicación del Banco Popular consideró que el crecimiento podría reflejar una mayor apuesta del sistema financiero para fomentar el uso de pagos electrónicos, fortalecer la lealtad de los clientes y promover una mayor inclusión financiera.
En una línea similar, Claudia Salas Picado, directora de Emisión Comercial y Operaciones del Banco Nacional, consideró que la digitalización ha permitido que cada pago sea más fácil y seguro, y al mismo tiempo una oportunidad de que el cliente reciba un beneficio de vuelta. “Es una estrategia que busca no solo fidelizar, sino también construir relaciones más sostenibles y cercanas con los costarricenses”, comentó.
En el caso de BAC, el banco más tarjetero del país, el portafolio general de tarjetas del 2020 al 2024 creció en cantidad un 15%, según indicó Laura Moreno, vicepresidenta de Relaciones Corporativas del ente. De acuerdo con lo informado, esto se ve reflejado en un incremento en el gasto en la partida de beneficios, además de que algunos planes de lealtad han aumentado sus beneficios.
“Los planes de lealtad pueden incluir desde acumulación de puntos o millas, financiamiento flexible, Tasa Cero, beneficios para viajes con acceso a una plataforma como “MI VIAJE” (donde pueden redimir puntos en vuelos y hospedajes), además, acceso a sala VIP en el aeropuerto, Valet Parking, acceso a entradas a conciertos, bonificaciones por referidos, cashback, entre otros beneficios que implican una inversión importante pero necesaria dentro del valor agregado que ofrecemos”, detalló Moreno.
Programas de lealtad lideran beneficios
Los programas de lealtad constituyen el principal beneficio al que acceden los tarjetahabientes en Costa Rica, especialmente en los de crédito. Según el estudio técnico del Banco Central, 27 de los 34 emisores de tarjetas de crédito ofrecen este tipo de incentivo, mientras que solo dos de los 36 emisores de tarjetas de débito lo brindan a sus clientes.
El documento del Banco Central detalla que en 2024 los programas de lealtad fueron efectivamente recibidos por el 96,5% de los clientes de crédito (poco más de dos millones de personas), de los cuales el 38% recibió un beneficio de hasta ¢10.000, 34% hasta ¢25.000, 15% hasta ¢50.000 y solo 15% más de ¢50.000.
En el caso de los clientes de débito, el estudio técnico de la autoridad monetaria indica que solo el 0,44% de los clientes (poco más de 26.000) percibieron este tipo de beneficios, donde el 76% recibió un valor menor o igual a ¢10.000.
El director de Banca de Personas de Promerica explicó que los programas de lealtad se han convertido en uno de los mecanismos más efectivos para generar valor a la persona, ya que permiten ofrecer recompensas, acumulación de puntos, descuentos o experiencias diferenciadas.
“Por ello, son un componente central dentro de la oferta de tarjetas de crédito en muchos mercados, al fortalecer la relación con los clientes y acompañar sus hábitos de consumo”, detalló Alfaro.
En tanto, la directora de Emisión Comercial y Operaciones del Banco Nacional consideró que los programas de lealtad son uno de los pilares estratégicos de las tarjetas de crédito del BN, pues no solo agregan valor tangible al cliente, sino que también fortalecen la relación a largo plazo.
