El Banco Central de Costa Rica (BCCR) informó de que en febrero de 2026 el superávit de divisas en las ventanillas de los intermediarios cambiarios —es decir, cuando la oferta de divisas supera la demanda— registró un aumento significativo que ocasionó presiones adicionales a la baja en el tipo de cambio.
Según un comunicado de prensa emitido por el Central este miércoles 4 de marzo, el superávit en las ventanillas de los intermediarios cambiarios entre el 1.º y el 27 de febrero alcanzó los $659 millones, es decir, un monto mayor al observado en el mismo lapso de años anteriores ($455,86 millones en promedio en el periodo 2023-2025).
El aumento “extraordinario” en el superávit de divisas provocó que en cinco sesiones de negociación el Banco Central interviniera en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) a través de operaciones por estabilización, las cuales son realizadas por la entidad para reducir presiones excesivas sobre el tipo de cambio.
“Particularmente, entre el 19 y el 26 de febrero, los excedentes en ventanilla se manifestaron en mayores montos negociados en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex). Luego de las valoraciones correspondientes, con el fin de evitar movimientos abruptos en el tipo de cambio, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) realizó compras por estabilización que acumularon $259,1 millones”, añadió el comunicado.
Adicionalmente, la autoridad monetaria aseveró que continuará vigilante del desempeño del mercado cambiario y, en caso de ser necesario, ejecutará compras adicionales de dólares para evitar que se produzcan movimientos abruptos en el tipo de cambio, que resulten incoherentes con los fundamentos macroeconómicos que lo determinan.
Según recordó el Informe de Política Monetaria (IPM) de enero de 2026, Costa Rica opera bajo el esquema de flotación administrada, el cual implica que el valor del dólar se determina por las fuerzas de oferta y demanda, aunque el Banco Central puede intervenir para evitar movimientos abruptos o cumplir mandatos específicos, “sin que ello signifique que exista compromiso con un valor o una trayectoria determinada para el tipo de cambio”.
Las compras bajo el título de “operaciones por estabilización” en febrero pasado se sumaron a las efectuadas por la autoridad monetaria para atender los requerimientos del Sector Público No Bancario (SPNB) y para mejorar el blindaje financiero del país (operaciones propias).
De acuerdo con información del BCCR, en febrero de 2026 adquirió $234,2 millones para el SPNB y $192,2 millones bajo la sombrilla de “operaciones propias”, es decir, aquellas destinadas a fortalecer sus reservas monetarias internacionales.
“En ese período (febrero 2026), las compras del Banco Central representaron 73,25% del total transado en el Monex. La atención de demandas (presentes y futuras) del Sector Público No Bancario y la mejora en el blindaje financiero del país, han orientado la participación del Banco Central en el mercado cambiario desde meses atrás”, mencionó el comunicado de prensa del BCCR.
El ente emisor precisó que estas operaciones son coherentes con los “preceptos de un régimen cambiario de flotación administrada”, con las potestades y mandatos dados al Banco Central en su Ley Orgánica y con la observancia de la evolución de los principales determinantes macroeconómicos de este macroprecio.
El nivel del tipo de cambio
Desde el 11 de diciembre de 2025, la divisa se mantiene por debajo de los ¢500 e incluso ha registrado mínimos históricos en el Monex.
En la sesión del pasado viernes 27 de febrero el promedio ponderado del precio de la moneda estadounidense en el Monex se situó en ¢470,19, el nivel más bajo desde el inicio de la serie histórica del Banco Central, el 6 de diciembre de 2007.
Pablo González, gestor Jr. de Portafolios de Grupo Financiero Mercado de Valores, explicó que el comportamiento actual del tipo de cambio responde a factores como la persistente abundancia de divisas y una demanda que no muestra suficiente dinamismo para generar presiones al alza.
Además señaló que los mayores flujos de divisas asociados a las zonas francas y a las exportaciones han favorecido la apreciación del colón frente al dólar.
