
Apple anunció este lunes 20 de abril que Tim Cook dejará la dirección ejecutiva de la compañía en setiembre próximo y asumirá como presidente ejecutivo del consejo de administración de la empresa tecnológica.
Cook será reemplazado por un directivo del grupo, John Ternus, hasta ahora responsable de productos como el iPhone y la Mac, según un comunicado de prensa. En su nuevo rol, Cook colaborará en ciertos aspectos de Apple, incluyendo la relación con responsables de políticas públicas en todo el mundo.
El ejecutivo continuará en su cargo como director general, mientras trabaja con Ternus para realizar una transición fluida. “Ha sido el mayor privilegio de mi vida ser el CEO de Apple y haber tenido la confianza para liderar una empresa tan extraordinaria”, afirmó Cook.
Aunque Ternus era considerado el favorito para suceder a Cook, no se esperaba que este traspaso se produjera tan pronto. La transición fue aprobada por unanimidad por la Junta Directiva.
Cook llegó a Apple en 1998 y fue nombrado director general en agosto de 2011. Esto luego de la dimisión del emblemático ejecutivo Steve Jobs, debilitado por un cáncer de páncreas que le provocaría la muerte pocas semanas después.
Menos carismático que su predecesor, Cook se reveló como un empresario excepcional, guiando a Apple por la senda de un crecimiento desenfrenado. Si bien los críticos le han reprochado no haber lanzado ningún producto tan emblemático como el iPod o el iPhone, Cook supo, en particular, impulsar el desarrollo de los servicios.
Este sector, que incluye la tienda de aplicaciones App Store, las plataformas de streaming musical(Apple Music) y de vídeo (Apple TV), así como el almacenamiento de datos en la nube (iCloud), se ha convertido en el principal motor de crecimiento de la empresa. Sin embargo, Cook y su equipo se perdieron el giro de la inteligencia artificial (IA) generativa, marcado por la llegada de ChatGPT en noviembre de 2022.
Desde entonces, Apple va a la zaga de los grandes actores del sector y aún no ha logrado integrar plenamente las nuevas capacidades de la IA en su producto estrella, el iPhone, que sigue a la espera de una nueva versión del asistente Siri.
Entre 2011 y 2025, la empresa prácticamente cuadruplicó su facturación y vio cómo su capitalización bursátil se multiplicaba hasta superar hoy los $4 billones, siendo la tercera compañía del mundo en lograrlo.
Mientras, los ingresos anuales de la firma casi se cuadruplicaron, de $108.000 millones en 2011 a más de $416.000 millones en 2025. En las transacciones electrónicas posteriores al cierre de Wall Street, la acción perdía menos de un 1 %.

