Marvin Barquero. 5 junio
Entre los periodos 2016-2017 y 2017-2018, la producción nacional de arroz bajó un 21%. El ajuste del valor al productor pretende estimular la siembra y depender menos de las importaciones. Aquí una parcela cultivada en el distrito de riego Arenal - Tempisque. Foto: Mario Rojas
Entre los periodos 2016-2017 y 2017-2018, la producción nacional de arroz bajó un 21%. El ajuste del valor al productor pretende estimular la siembra y depender menos de las importaciones. Aquí una parcela cultivada en el distrito de riego Arenal - Tempisque. Foto: Mario Rojas

El precio del arroz al poductor subió un 4% este miércoles 5 de junio, con lo cual pasó de ¢21.457 a ¢22.324 por saco de 73,6 kilos en granza (con cáscara) seca y limpia, puesto en la planta industrial, según un decreto publicado por el Gobierno.

Los precios al consumidor aún no se ajustan, aunque es de esperar que ese ajuste sea solicitado por el sector industrial, al adquirir la materia prima un poco más cara.

En este momento, un kilo de la calidad 80-20 (con 20% de grano quebrado) para el consumidor está en ¢608, según el dato solicitado a la Corporación Arrocera Nacional (Conarroz).

El arroz es el único producto cuyo precio se mantiene fijado por ley.

Pese a que aún no se eleva el valor al consumidor, la Cámara de Comercio de Costa Rica (CCCR) lanzó una advertencia la tarde de este miércoles en el sentido de que un aumento de ese alimento perjudica a las familias de menos ingresos. Recordó que siete de cada 10 costarricenses consumen a diario este cereal.

“Lamentamos que el Gobierno no haya aprovechado el momento por el que pasa Costa Rica para ayudar a las familias a contar con un precio más competitivo del producto de mayor consumo”, declaró la CCCR en un comunicado.

El director ejecutivo de esa organización de los comerciantes, Alonso Elizondo, recordó un estudio del mercado arrocero realizado por la CCCR, según el cual el 4% de los productores poseen el 44% del área sembrada y un 68% de las ventas del mercado lo manejan tres empresas.

“Si el objetivo de los gobiernos que defienden la fijación de precios ha sido proteger al pequeño productor arrocero nacional, la mayor transferencia de rentas del modelo de fijación de precios la recibe quien más produce”, advirtió Elizondo.

Justificación

Conarroz solicitó e impulsó este ajuste en el precio a los productores especialmente por tener seguridad con la siembra del periodo 2019-2020. El año arrocero se inicia oficialmente el 1.° de julio y termina el 30 de junio.

El valor lo fija el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), mediante estudios técnicos de los costos de producción y sobre la base de una propuesta que presenta Conarroz, según lo estipula la ley.

El 22 de mayo pasado, la ministra del MEIC, Victoria Hernández, explicó que ese despacho estaba interesado en apurar la pubicación que ajusta el precio al productor, pues se pretendía brindar seguridad a los agricultores para la siembra del periodo 2019-2020.

La jerarca del MEIC reaccionó a presiones de Conarroz en el sentido de que la petición para el aumento estaba detenida desde finales del año pasado.

Hernández reveló su interés en que haya siembra local del grano, pues alrededor del 40% del consumo de este cereal se debe importar. El otro 60% es de producción interna.

La combinación de precios entre el grano local y el de importación es un factor que se debe medir para el aumento al consumidor, por lo cual no necesariamente el ajuste en este caso sería del 4%.

De acuerdo con el informe del periodo 2017-2018 de Conarroz, la cosecha nacional en granza bajó de 200.347 toneladas en el año arrocero 2016-2017 a 157.939 toneladas en granza para el siguiente (2017-2018). Los datos para el año 2018-2019 no están disponibles, pues se termina este 30 de junio.

El arroz se mantiene como el producto de más consumo en el país. En el mencionado año 2017-2018 se estimó la demanda en 239.707 toneladas métricas de arroz pilado (sin cáscara). Esto implica un consumo mensual estimado en 19.976 toneladas y el equivale a un consumo por persona al año de 48,45 kilos.